The Wall vs Trump

La última vez que Roger Waters, el ex integrante de Pink Floyd, grabó un disco fue en el lejano 1992 con “Amusedtodeath”.Después de casi 25 años de espera, Waters, liberó completamente gratis el pasado 19 de mayo en YouTube su nuevo álbum de estudio: “Isthisthelifewereallywant?”.

Un compilado que reflexiona sobre los ritmos del “mundo moderno y los tiempos de incertidumbre”. Dice Roger para la revista Rolling Stone: “Me gusta pensar que la gente todavía le gustaría vivir en un mundo en el que podríamos hacer frente a los problemas del cambio climático, donde podríamos entender que nos identificamos con los demás, que eso nos hace sentir más felices”, señaló el cantante, compositor e instrumentista puedes leer la entrevista completa aquí.El británico señaló, además, que se ha inspirado en la antipatía que siente hacia el gobierno de Trump para editar esta nueva placa. De hecho, como el mismo apunta, “dos o tres de las canciones sobre ello están en este álbum”.

En el páramo de intrascendencia de la industria musical contemporánea el disco “Isthisthelifewereallywant?” es un baño de aguas y sonidos turbulentos. Como melómano uno echa de menos discos con ese contenido de protesta, antipolítica(s) y hasta de contenido “cultural y artístico”. Rodeado sonoramente como estamos de frases “suavecitas” o ruidos extridentes.

“Is this the life we really want?Mezcla lirismo y protesta, amor e indignación. Aunque el sonido final parezca imitar a los mejores momentos de Pink Floyd, el disco no es un pastiche nostálgico del ayer. (No obstante resulta casi un imposible deshacerse de ese impresionante legado que el propio Waters contribuyó a construir con la banda Pink Floyd). Además de esas reconocidas y evidentes influencias la placa tiene referencias a sonidos teatrales, a la TV, la radio, el cine, la literatura y por supuesto la propia política. Fue precisamente el apoyo de NigelGodrich, productor e ingeniero de sonidos, quien impulsó la nueva estética que quería darle el ex Pink Floyd.

“Is thisthelifewereallywant?” tuvoya unextraordinario debut en los escenarios de California mediante la gira “Us+Them”. Tour que hace referencia al tema homónimo “Us and Them” de la obra maestra “TheDarkSide of the Moon”. “Smellthe Roses” es el primer sencillo que se escucha en las emisoras, para recordarnos que la estupidez y los políticos, no podrán impedir que las rosas tengan perfumes y texturas que estremezcan nuestros sentidos.

El CD quizá esté alejado de los mejores momentos “The Wall” o incluso el anterior disco en solitario de Waters: “Amusedtodeath”. Las críticas han sido dispares, para algunos es un buen disco, para otros no. No obstante el cuarto trabajo de estudio de Waters de seguro puede estremecernos con esa sensibilidad tan rockera de ir siempre contra corriente.

Los temasson:

«When We Were Young»

«Déjà Vu»

«The Last Refugee»

«Picture That»

«Broken Bones»

«Is This The Life We Really Want?»

«Bird In A Gale»

«The Most Beautiful Girl»

«Smell The Roses»

«Wait For Her»

«Oceans Apart»

«Part Of Me Died»

Es posible que la historia le agradezca a Donald que haya sido el motivo por el cual Roger Waters haya regresado a los estudios de grabación y a los escenarios. Quiza ese sea el mayor legado del magnate presidente a la cultura y a la mejor tradición del Rock `n` Roll. Colocar a Trump en el lado oscuro de la Luna.

En “DéjàVu” y TheMostBeautifulGirl” nos canta sobre la nostalgia de la juventud que ya se nos escapó, al eteno retorno de lo similar, al amor. Para mí, nostálgico de…Floyd… los mejores temas de la placa son los fínales: “OceansApart” y “Part of me died”. Uno funciona como introducción al otro. El otro como complemento. Los dos un recordatorio de que no morimos de repente, si no de a poco, con un suspiro.

 

 

La religiosidad postmoderna.

Niklas Luhmann estudió derecho en la Universidad de Friburgo y desempeñó diversos puestos en la Administración alemana hasta 1960, año en el que marchó a Harvard para estudiar sociología con Talcott Parsons. A su regreso a Alemania, abandonó la carrera administrativa para dedicarse definitivamente a la investigación y enseñanza en sociología. Es uno de los grandes sociólogos del siglo XXI y como otros alemanes su influencia se extenderá más allá después de su muerte.

Hace ahora diez años se publicó póstumamente su libro “La religión de la sociedad”. Los autores clásicos de la sociología ya habían concedido un lugar de especial relevancia a la sociología de la religión en el contexto de la teoría social y, sobre todo, en los estudios consagrados a la sociedad post-moderna, supuestamente ajena a lo religioso.

Esta orientación fue retomada y reelaborada por Niklas Luhmann en esta obra póstuma-continuación de sus volúmenes sobre la ciencia, el arte, el derecho y la economía- en la que trabajaba poco antes de su muerte. La religión es aquí descrita como un sistema de comunicación autónomo en el seno de la sociedad moderna empleando conceptos que destacan la codificación binaria de su comunicación mediante la distinción entre inmanencia y trascendencia: “Puede decirse que una comunicación es religiosa siempre que contempla lo inmanente bajo la perspectiva de la trascendencia”.

El análisis de Luhmann contribuye a una valoración sobre la situación y el futuro de la religión en el mundo contemporáneo, donde le fundamentalismo islámico, pero también el sectarismo protestante o las pugnas internas por el poder teológico dentro de trasnacionales religiosas como la iglesia católica o los cientos de miles de sectas o movimientos neo religiones,hacen entrever que lo religioso definirá el siglo XXI; a la manera que Niklas lo denomina en las páginas finales de su ensayo la:“orientación hacia el mercado de la fe”.

 Niklas comenzó la escritura del presente ensayo a principios de los noventas pero fue interrumpida primero por su enfermedad, después por su muerte. El ensayo por lo tanto es un trabajo inconcluso. Junto a su manuscrito había ciento de notas recientes, con bibliografía consultada, pero sin incluir en el texto.

No obstante la teoría de sistemas de Niklas continua siendo la base metodológica de su estudiode las religiones, Luhmann nos explica como un complejo sistema de comunicaciones. De esta manera, propone un punto de partida radicalmente diferente al de las teorías tradicionales de la sociedad y la ciencia sociológicaque entienden al hombre como “unidad básica” de la construcción social. Para Luhmann esta es una visión desgastada en un mundo globalizado y que debe ser dejada de lado a la hora de analizar la estructura de la sociedad en el siglo XXI.

Sociedades interconectadas por redes instantáneas de comunicaciones: “no los individuos sino sus comunicaciones son las unidades constituyentes y reproductoras de nuestros sistemas sociales”. Weber lo definió de igual manera hace casi un siglo con la teoría de la acción… “en la acción está contenida toda la conducta humana en la medida en que el actor le asigna un sentido subjetivo”. Es y será en la persona con su sentido subjetivo corporizado en la acción de la comunicacióndonde se definirá la sociedad en el siglo XXI.

Turn up theQuiet’

 

Diana Krall tiene ese talento de las musas. Las musas desnudas quenadan por las aguas del Egeo. Así lo demuestra, una vez más, su más reciente CD: ‘Turn up theQuiet’.Un regreso al jazz de los orígenes. Sonido cálido, inocente y efímero como aquel de los felices años ’50. Un sonido enamorado.

No es casualidad que el CD abra con el tema ‘Likesomeone in love’.Sonido de un potente bajo que comouna fuerza telúrica de la naturaleza nosintroduce la voz de Diana, tenue suspiro de amor. Para concluir con un solo de piano que nos recuerda que después del primer latido de aquel corazón junto tu corazón ya nada es igual. (El cliché del amor es inevitable). Todos somos tontos y poetas cuando estamos enamorados, nos susurra Diana.

Como alguien enamorado…nos presenta el tercer tema, la palabra mágica: ‘L.O.V.E’. el arreglo es una plegaria de confirmación. Las personas necesitan de estas cuatro letras para intentar comprender las diferencias entre el calor del Sol con la frialdad de la Luna. Aquí el tema se inicia con un sencillo arpegio al piano, después voz y bajo…Claro. Si estás enamorado tiene que haber ‘A.M.O.R’.

Diana Krall nació en el seno de una familia de músicos enNanaimouna pequeña localidad de pescadores de la Isla de Vancouver en la Columbia Británica, Canadá. Su esposo es el cantautor británico Elvis Costello. Ha grabado discos y realizado conciertos con algunos de los mejores músicos del mundo

Su discografía ronda ya los veinte discos, entre mis favoritos QuietNights (2009),  The girl in the other room (2004) y Live in Paris excelentefonograma que recoge el concierto ofrecido en 2002 en la Ciudad Luz.

‘Turn up theQuiet’ es un disco de amor. De una mujer enamorada. Motivo más que suficiente para dejarse atrapar por la exquisita voz, el virtuoso piano, el jazzde Diana Krall.

 

 

La filosofía de la mente.

  La filosofía de la mente es una de las disciplinas filosóficas de mayor impacto y crecimiento en los últimos años.

Fernando Broncano Rodríguez, en su faceta de editor para“L’Encyclopédie Iberoamericana de Filosofía” es un proyecto internacional de filosofíapatrocinado por instituciones de España, México y Argentina, recién publica un excelente libro que compila ensayos sobre la “mente” de más de una docena de teóricos que tienen al español como herramienta lingüística. Los ensayos van desde la relación “mente-cuerpo”, “evolución y lenguaje”, “percepción” y “conciencia”.

Si bien es cierto que la mente humana ha sido un lugar privilegiado para pensar sobre el hombre como totalidad, la mente es también una de las fronteras donde la ciencia está realizando los avances más espectaculares de este siglo; y, como consecuencia, la fuente de mayores desafíos a nuestras más arriesgadas auto concepciones y auto contemplaciones. Y no solo desde la neurofisiología, o la biología, sino desde la filosofía…de la mente.

El libro es una excelente lectura iniciática para entender nuestras propias emanaciones mentales. No es aventurado comparar estos cambios con los que la revolución copernicana supuso para la conciencia renacentista. O la de Einstein para lo modernidad. Son muchas las ciencias que están cambiando nuestra noción de la mente: la psicología, las neurociencias (neurofisiología, neuropsicología y neurocomputación), la inteligencia artificial y las ciencias cognitivas, la robótica, la lingüística, la lógica y la teoría de la información. El cambio es pluridisciplinar, rapidísimo, desordenado y desigual. La filosofía de la mente cuestiona y es cuestionada por todas estas ciencias.

No es casual, pues, que en la filosofía de la mente se hayan producido algunas de las más novedosas concepciones filosóficas de este nuevo siglo XXI: las diversas formas de funcionalismo computacional, por ejemplo, o los modos no reduccionistas de materialismo, la noción de sobreveniencia, el emergentismo, el eliminativismo; términos nuevos que se incorporan poco a poco a nuestra concepción del mundo.

El volumen se ha concebido con el mismo espíritu que guió a los redactores de L’Encyclopédie: se ha buscado la claridad expositiva de las principales corrientes contemporáneas, pero sin emitir conclusiones estables y definitivas. Se ha pretendido hacer un volumen histórico, que tenga sentido como manual de intervención inmediata en las discusiones actuales, no un volumen para la historia.

El lector encontrará un mapa de las principales concepciones de la mente y de sus facultades más importantes y se enfrentará al problema de qué es lo que hace que algo material como el cerebro realice actividades que llamamos “mentales”.

 

ADN….Dalí….

Hace un par de días respondiendo a un par de preguntas, una entrada en uno de mis blogs, sobre evolución y creacionismo, leía sobre el ADN. Recorde a Salvador, a el Salvador Dali, el de Figueras, el de Barcelona. En su “Oda a Salvador Dalí”, Federico García Lorca dice del pintor de voz aceitunada:

Amas una materia definida y exacta
donde el hongo no pueda poner su campamento.

Un párrafo que no alcanzó la versión que se publicaría por primera vez en Revista de Occidente decía:

Te dan miedo las flores y el agua de los ríos
porque son fugtitivos y pasan como el aire.
Amas una materia definida y exacta
Imposible al misterio y mortal al gusano.

El cuerpo de Dalí, campamento de hongos y de gusanos desde hace casi treinta años, ha vuelto a tener contacto con el aire. Como se sabe, una orden judicial mandó la extracción de muestras genéticas. Una vidente se dice su hija y convenció a un juez de que era necesaria la exhumación. La exhumación se mantuvo lejos de lo mirones y los fotógrafos, pero se ha sabido que la momia mantenía intacto el bigote. El rescate de su ADN nos llama a recordar que una de sus fijaciones era precisamente el ADN. En la alucinante entrevista que le hizo Jacobo Zabludovsky habla insistentemente de la molécula como el mecanismo de la inmortalidad, como el hilo monárquico de la creación. “Nada hay más monárquico que una molécula de ADN,” decía.

Un libro en homenaje al científico asturiano Severo Ochoa tiene, en la portada, un grabado de Salvador Dalí. La dibujó ex profeso para el químico español que en 1959 había recibido el Nobel de Medicina precisamente por sus estudios de la síntesis biológica del ARN y del ADN. Ochoa y Dalí habían sido amigos desde los tiempos en que ambos coincidieron en la Residencia de Estudiantes en Madrid. Pero no era solo el afecto lo que llevaba al surrealista a ilustrar la portada de Reflexiones de bioquímica. Desde joven sintió una gran atracción por la ciencia. En sus fotografías más antiguas puede vérsele sosteniendo un ejemplar de alguna revista científica. Al escuchar a Einstein disertar sobre la relatividad, sus relojes empezaron a derretirse. Ya mayor, cuando se acercó a la física cuántica dijo que, más que los sueños, le importaba ahora el mundo exterior. Mi padre durante mi vida surrealista fue Freud: con él quise crear la iconografía interior. Hoy, me interesa más la física que la psicología. Mi nuevo padre es el Doctor Heisenberg.

El código genético le fascinó a Dalí desde que leyó en un ejemplar de Nature, el histórico artículo de Watson y Crick. El acido desoxirribonucleico le parecía la demostración irrefutable de la existencia de Dios. Paladeaba las sílabas de esa palabra que nombraba un diminuto archivo de mandatos existenciales. Aquella revista de abril del 53 incluía una gráfica de la doble hélice: la “Mona Lisa de la ciencia moderna.” Cuatro años después de la publicación, el rizo apareció en un cuadro de Dalí y no dejaría, desde entonces, de estar presente en su pintura y en sus espectáculos. El mandamiento de Dios, la inmortalidad estaban en esas hélices. En “La escalera de Jacob”, los ángeles ascienden al cielo en peldaños desoxiribonucléicos. La biología molecular es, para Dalí, historia bíbilica.

Cuando muera no moriré del todo, dijo Dalí. Los científicos que rascan sus huesos en busca de su ADN reconocerán que su mensaje persiste.