Nadia Murad

Nadia Murad por Fred R. Conrad Redux Pictures LLC.

Nadia Murad por Fred R. Conrad Redux Pictures LLC.FRED R. CONRAD REDUX PICTURES LLC.

28 ENE 2018 PAKA DÍAZ

Tomado de  Mujerhoy

El 16 de diciembre de 2015, Nadia Murad se hizo célebre al conmover hasta las lágrimas a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Su discurso, que se puede ver en YouTube, dura apenas nueve minutos, en los que la joven de entonces 22 años cuenta cómo en agosto de 2014 el Estado Islámico (ISIS) atacó Sinjar, una región del noreste iraquí. Miles de mujeres y niños fueron secuestrados y, en los primeros días, los terroristas asesinaron a más de 2.000 civiles. “El objetivo era eliminarnos porque ellos creían que éramos infieles… Pero a las mujeres jóvenes y a los niños y niñas nos tomaron como botín de guerra“, puntualizó ante una sala que enmudeció según la joven hablaba.

Murad explicó que a los niños los captaron como soldados, mientras que las mujeres y niñas fueron violadas, vendidas, subastadas… Después explicó como, aterrada por “un hombre gigante y monstruoso” que quería llevársela, acabó huyendo de él y ofreciéndose a otro que la violó. Luego fueron abusando de ella más hombres. Se la pasaban unos a otros. Se convirtió en una esclava sexual del ISIS, una de tantas.

Mataron a su madre y a seis de sus hermanos y la violaron cada día.

Nadia logró escapar de su cautiverio gracias a que un iraquí se jugó el pellejo y la sacó enfundada en un niqab negro de la zona de influencia de los terroristas. Más tarde, encontró refugio en Alemania, gracias a la política de puertas abiertas de Angela Merkel. Esas puertas que ya se han cerrado…

El lugar dónde voy a encontrarme con ella en Alemania es un secreto hasta dos horas antes de la cita. Me piden que no haga fotos ni ponga nada en las redes para preservar su seguridad. Murad está amenazada de muerte por los yihadistas. La contemplo mientras tomamos una infusión en un hotel. Una joven delgada de ojos oscuros y rostro serio e impenetrable. Murad reconoce que el ISIS quiso destrozarla a ella y a todas las mujeres yazidíes, pero no contaban con algo que disimula su aparente fragilidad, una determinación absoluta. Para que se haga justicia, ella misma se ha convertido en lo que menos deseaba, el foco de atención; y para llegar a más gente ha publicado su autobiografía, ‘Yo seré la última’ (Plaza&Janés), un libro que narra la historia atroz de su cautiverio y del genocidio de su pueblo. Uno de los grupos étnicos más antiguos de Irak, los yazidíes, minoría religiosa kurda, que bebe del zoroastrismo persa y cree en un dios y en siete ángeles sagrados. Motivo por que el Estado Islámico les considera adoradores del diablo.

Mujerhoy: ¿Qué significa para usted ser yazidí?

Nadia Murad: Para mí es muy importante serlo, pero no porque no esté de acuerdo con otras religiones, sino porque es mi identidad. Me gustan mi gente, nuestras costumbres y cómo nos comportamos con el resto del mundo: en paz.

Mujerhoy: En su libro describe cómo era la vida cotidiana, antes de ISIS, en esa aldea pequeña y sencilla.

Nadia Murad: Para mí fue duro recordar cómo era mi vida antes del ataque d`el ISIS, pero también me ayudó hacerlo. Echo mucho de menos aquella época. Era una vida tranquila y feliz, rodeada de personas queridas y, de repente, lo perdí todo.

Mujerhoy: ¿Por qué se acercó a Amal Clooney para pedirle ayuda?

Nadia Murad: Porque es una de las mejores especialistas en derechos humanos del mundo. Es una abogada con mucho talento y necesitábamos a alguien como ella, con su experiencia.

Mujerhoy: ¿Le pareció importante que además fuera mujer?

Nadia Murad: Sí. Para nosotras las supervivientes era un plus, porque nos hacía más fácil hablar con ella. Amal es muy fuerte, pero también es una mujer.

Mujerhoy: Da la impresión de que su conexión trasciende lo profesional.

Nadia Murad: [Sonríe por primera vez]. Amal está muy implicada en nuestra causa y tiene relación, no solo conmigo, sino con todas las supervivientes. Nos ayuda más allá de lo penal, siendo nuestra mentora y consejera. Tiene un corazón enorme. Cuando la miro, no veo solo a nuestra abogada sino a un ser humano maravilloso y muy humilde.

Perseguidos, humillados, exterminados

  • El verano de 2014, durante los primeros días del ataque del ejército del Estado Islámico a las comunidades yazidíes de Irak, más de 2.000 civiles fueron asesinados.
  • En la región de Sinjar se han encontrado 31 fosas comunes, una con 1.650 ejecutados, niños incluidos.
  • Se calcula que unos 6.000 yazidíes fueron secuestrado y más de 3.000 podrían estar aún en manos del ISIS, la mayoría mujeres y menores.
  • Muchas murieron tratando de huir o sufrieron torturas.
  • A otras las llevaron a Siria y su pista se ha perdido
  • En 2017, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una resolución para abrir una investigación sobre los crímenes de guerra del ISIS contra este pueblo.

Gracias a su labor como activista, Nadia es Embajadora de Buena Voluntad de Naciones Unidas y ha sido reconocida con premios como el Sajarov del Parlamento Europeo. Además, cuenta con una fundación llamada Nadia’s Initiative, desde la que ayuda a los yazidíes supervivientes. Gracias a ella, han conseguido que, el pasado septiembre, el Consejo de Naciones Unidas abriera una investigación sobre los crímenes del guerra cometidos contra su comunidad. Hoy, los bastiones más importantes del ISIS vuelven a ser libres, entre ellos ciudades clave de Irak, como Mosul y el área donde vivía la comunidad yazidí iraquí, aunque no han sido reconstruidas las casas y la mayoría de la población, los hermanos de Nadia incluidos, sigue viviendo en campos de refugiados. “Dependemos de la voluntad de Francia o Alemania, que es el país que más yazidíes ha acogido”, denuncia Murad. Ella piensa que, aunque los medios les han prestado atención, “hablan de los detalles no del genocidio”.

Mujerhoy: ¿De dónde saca fuerzas para continuar?

Nadia Murad: Cada familia de mi comunidad ha perdido al menos a un miembro. Han arrasado nuestras casas y nos han hecho mucho daño, pero no nos hemos rendido y estamos logrando que el mundo nos escuche. De ahí saco mi fuerza.

Mujerhoy: ¿Cómo se ve a sí misma?

Nadia Murad: Como aquella chica de los viejos tiempos, la de antes del terror. Así me veo por dentro.

Mujerhoy: ¿Qué le gustaría hacer ahora?

Nadia Murad: Vivir como la gente normal. Dejar de estar siempre en un avión, establecerme y poder estudiar maquillaje. Mi sueño es estudiar y tener mi propio centro de belleza. Me gustaría que algún día se me conociese y se me recordase como maquilladora, no como una víctima del ISIS.

Le digo que me encanta verla al fin con el pelo teñido, bien cortado, y un poco de maquillaje. Se ruboriza. Le comento que, cuando una mujer se vuelve a arreglar, es que quizá comienza a sanar. “Gracias. Antes del ISIS, yo amaba maquillar y arreglar el pelo pero dejé de hacerlo. Ahora, a veces, me pinto un poco. Ojalá sea un buen síntoma, sí”, dice y añade: “De todas las entrevistas que me han hecho, esta es en la que más cómoda me he sentido. Me gustan tus preguntas“. Nadia no habla en vano, ni por halagar. Lo dice porque ha tenido que pedir que dejen de preguntarle sobre las partes más duras del libro. La mayoría de las cuestiones de periodistas de medio mundo se recreaban en las violaciones, lo que le hacía revivir una y otra vez el trauma. “Está todo en el libro. Con eso debería bastar, ¿no?”, pregunta.

Pienso en la violación como arma de guerra y en la importancia de denunciarlo, pero también en el uso del morbo que provoca como herramienta para conseguir clics en internet. Tantos reportajes sobre abusos que casi excitan por la manera que tienen de describir las violaciones. No hay morbo en el libro de Nadia Murad. Por el contrario, explica todo con una precisión casi quirúrgica. Las llevaron a Mosul. Las intercambiaban como regalos. Una espiral de violencia sexual en la que ella -y todas- era un objeto que pasaba de mano en mano. La miro y pienso que Nadia podría ser tu hermana. O tu hija. O tu sobrina. Y, sin duda, podría ser tu amiga. Le digo que podría pasar por una chica española. Sonríe. “Me siento cómoda allí, la gente me recuerda a la mía. También sois muy ruidosos, como nosotros“.

Muchos yazidíes se han ahogado porque Europa está paralizada por la burocracia.

Mujerhoy: ¿Cómo fue su experiencia en nuestro país?

Nuria Murad: Estuve en Madrid y en Barcelona. Me dijeron buenas palabras aunque luego no las hayan cumplido. Sigue sin haber programas específicos para el pueblo yazidí. Pero fueron muy cariñosos. Cuando estuve en Barcelona, conocí a [Leo] Messi y a [Luis] Suárez, que fueron muy amables conmigo. Y cuando mi comunidad se enteró, estaban emocionados y felices, muchísimo más que cuando supieron que había conocido a algún político importante.

Mujerhoy: ¿Le gustaba el fútbol?

Nuria Murad: No, pero ahora sí [risas] y soy seguidora del Barça, aunque alguno de mis hermanos es hincha del Real Madrid.

Mujerhoy: ¿Han sentido el apoyo de los ciudadanos más que el de los políticos?

Nuria Murad: Sí, cuando nos atacó el ISIS, nuestros mensajes de socorro llegaban gracias al trabajo de los voluntarios. Nos ayudaron más rápido que los políticos. La política está atrapada por la burocracia. Muchos de los yazidíes que trataban de llegar a Europa huyendo del ISIS han muerto en el mar debido a esa lentitud de respuesta política. Para la mayoría, Europa es un sueño de paz.

Mujerhoy: ¿Cree que estamos haciendo lo suficiente?

Nuria Murad: Hacen falta protocolos especiales para supervivientes de un genocidio. Las mujeres yazidíes llegan rotas, hay que reconstruirlas. Muchas han perdido a sus maridos y tienen que cuidar de sus hijos y familiares. Hay chicas que no tienen a nadie. Pero, pese a todo, vamos a salir adelante.

Mujerhoy: ¿Cómo pueden ayudar a su comunidad los lectores?

Nuria Murad: Hay muchas cosas que pueden hacer. Por ejemplo, presionar a su Gobierno para que acepte refugiados y adopte un protocolo especial para víctimas de genocidio. Trabajar como voluntarios con asociaciones de apoyo, mandar ayuda o escribir cartas… O acoger a yazidíes en sus propias casas, si pueden.

Mujerhoy: ¿Qué le pide a este año?

Nadia Murad: Primero, asegurarme de que el presidente Macron [con quien se reunió a finales de 2017] me acompaña a visitar a los yazidíes en Irak, para garantizar su seguridad y que se reconstruyan nuestras casas y nuestras vidas. Y, para mí, aprender inglés, poder estudiar maquillaje y tener un pequeño salón de belleza.

Hacen falta protocolos. Las mujeres llegan rotas y hay que reconstruirlas.

Cuando acabamos, se sienta y me agarra del brazo. “Espera, que te voy a enseñar una fiesta yazidí de las de antes“, dice y me enseña en su teléfono móvil un vídeo de la boda de su hermano. Desde el móvil suena una música alegre. “¡Esta soy yo!”, dice señalando una figura estilizada con un vestido verde. Por un momento se queda absorta, mientras mira unas imágenes que para ella suponen un tesoro de recuerdos no mancillados por el dolor y la barbarie que les llevó el ISIS. “Esta es Katherine, mi sobrina y mejor amiga”, comenta señalando a una joven alegre y bellísima que aparece en el círculo de baile. “Las dos soñábamos con tener una centro de estética. En las bodas solíamos maquillar a las mujeres”. Las chicas parecen princesas de cuento, con la piel muy pálida, los ojos perfilados con khol y el cabello arreglado en complejos recogidos. “Esta es mi hermana”, musita acariciando la pantalla. Nadia es la más pequeña de 11 hermanos, seis de los cuales están muertos. También Katherine y su madre, con quien Nadia había dormido siempre desde niña. En el libro recuerda cómo la echa de menos, describe su olor y cuenta que siempre le decía: “Sin ti, estoy ciega”.

Nadia ha tenido que aprender a vivir sin su madre en las peores condiciones. Además, sabe que no podrá volver a su hogar en mucho tiempo, porque es un objetivo prioritario para los terroristas que han visto como, tras escapar de sus garras, se convertía en un símbolo de lucha, fuerza y libertad para su pueblo. Nadia Murad es un ejemplo de dignidad. El ISIS quiso despojarle de ella, pero consiguió lo contrario. La frágil joven se ha convertido en una mujer indoblegable, una activista cuyo nombre se ha hecho famoso, que es respetada por la comunidad internacional y admirada por su gente. Antes de despedirnos, le pregunto si tiene algún mensaje para el ISIS. Su dulce voz se torna de hielo mientras sus ojos se oscurecen opacos como la hulla. “No tengo nada que decirles. No son nada, solo terroristas“, concluye.

Nadia Murad por Amal Clooney
Nadia Murad por Amal Clooney

“Nadia Murad no es solo mi clienta, es mi amiga”. Así de directa comienza la abogada Amal Clooney, su prólogo del libro Yo seré la última, la autobiografía de la activista yazidí. Cuando se conocieron, Nadia le pidió que llevara la defensa de su pueblo. Le advirtió que no podría pagarle, pero le pidió que, antes de decidirse, escuchara su historia. Le contó cómo ella había sido una de las miles de yazidíes secuestradas por el ISIS. Cómo la obligaron a vestirse y maquillarse antes de ser violada. Que un grupo de hombres abusó de ella hasta dejarla inconsciente. Que se la pasaban de mano en mano. Le contó que su madre fue una de las 80 mujeres mayores asesinadas y enterradas en una fosa común. Que a seis de sus hermanos también los mataron. Y le dijo que la suya era una más entre las historias de las jóvenes de su pueblo. A muchas las vendían por Facebook al mejor postor. Miles de ellas siguen en poder de los terroristas. “Lo que Nadia me relataba era un genocidio -explica Amal Clooney-, y, por supuesto, acepté el caso”. La complicidad entre ambas son evidentes en sus apariciones públicas. Si Nadia dice de Amal que es “un ser humano maravilloso”, la abogada no se queda corta: “Los que creyeron que con su crueldad podrían silenciarla, se equivocaron. El espíritu de Nadia Murad no está roto, y su voz no será acallada. Todo lo contrario: gracias a este libro su voz se oye con más fuerza que nunca”.


up to dated 7  2  2018

Gracias Lenia y familia por hacerme llegar el libro. Realmente doloroso en la perplejidad de la maldad. Conmovedor.

Voyager 1 y 2

Si la NASA tiene una nave espacial favorita, esa debe ser la Voyager 1: es la sonda que más tiempo lleva en el espacio, la que más lejos llegó y la primera en salir al espacio interestelar.

Además lleva en sus entrañas uno de los proyectos más mediáticos de la historia de la NASA. El  Disco de Oro, “The Golden Record”; un mensaje para posibles extraterrestres que lleva el sonido, las imágenes, la música y el mensaje de buena voluntad de los humanos.

Además, junto a su hermana, la Voyager 2, la misión ha reportado numerosos descubrimientos sobre nuestra galaxia como la existencia de los planetas gigantes gaseosos del Sistema Solar exterior: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. También descubrieron 24 lunas, los anillos de Saturno y los campos magnéticos que rodean a estos planetas.

Las imágenes de astros y sus satélites forman hoy parte de los libros de texto y han sido un aporte fundamental para la investigación de nuestro Sistema Solar.  Además, a día de hoy, tanto la Voyager 1 como la Voyager 2, después de 40 años de lanzados,  siguen mandando imágenes del espacio a la NASA diariamente. Y todo esto, sin esperarlo, pues el tiempo estimado para la misión era de apenas un par de décadas y ya se ha convertido en la más longeva jamás realizada.

El único objeto fabricado por el hombre que ha abandonado el Sistema Solar.

“Ninguno de nosotros, cuando las lanzamos hace 40 años, pensamos que seguirían funcionando y continuarían en su viaje pionero”, dijo Ed Stone, el científico jefe del proyecto. Y parece que lo mejor todavía está por venir: “Es posible que en los próximos 5 años descubran algo que ni tan siquiera nos imaginamos”, asegura Stone en la web de la NASA.

Se estima que la Voyager 1 se apagará entre 2025 y 2030, cuando se calcule que se acabe la energía eléctrica que generan unos radioisótopos, cerca de medio siglo después de su despegue.

La Voyager 2 comenzó su camino hacia el espacio también hace 40 años, un 20 de agosto de 1977 en Cabo Cañaveral, Florida.

Pero fue la Voyager 1, lanzada desde el mismo punto un 5 de septiembre de ese mismo año, la que se convirtió en el primer objeto hecho por el hombre que llegaba más lejos en el espacio. La misión de ambas naves era explorar los secretos de nuestro Sistema Solar pero en su camino descubrieron mucho más de lo esperado.

Los descubrimientos

“Pocas misiones pueden equipararse a los logros que las innovadoras Voyager 1 y 2 consiguieron durante sus 40 años de exploración”, dice la NASA en un especial que conmemora el aniversario de estas naves. El balance no es para menos. Además de proporcionar más y mejores imágenes de Saturno y Júpiter estas naves fueron las primeras en descubrir los volcanes activos fuera de la Tierra, laluna de Júpiter, hallaron indicios de un océano bajo una superficie helada y esto hizo pensar si podría haber vida más allá. También nos dieron a conocer que el satélite Titán de Saturno tiene sus propios océanos y atmósfera y las conocidas como “lunas pastoras”, pequeños satélites en el interior de los anillos de Saturno.

Récords

Las Voyager 1 y 2, pero sobre todo la primera, fueron también pioneras en algunas hazañas.

El 25 de agosto del 2012, la Voyager 1 la dejó atrás la heliosfera, la enorme burbuja magnética que engloba al Sol, y los planetas dentro del Sistema Solar y la primera en alcanzar el espacio interestelar. Lo hizo el 25 de agosto de 2012 y hasta la fecha, es la única nave que lo ha conseguido.

Un viaje eterno

Según los últimos datos aportados por la NASA con fecha de agosto de 2017, la Voyager 1 se encuentra ahora a 21.000 millones de kilómetros de distancia del planeta Tierra y la Voyager 2 a casi 18.000 millones de km.

Ambas naves han superado su tiempo de vida calculado en un principio, cuando se creyó que no superarían las radiaciones del espacio y que su pérdida de energía anual sería mayor. Cada una de las sondas obtiene su energía eléctrica gracias a tres generadores termoeléctricos de radioisótopos que van perdiendo cerca de 4 vatios al año. Por eso se calcula que entre 2025 y 2030 se reciban las últimas señales de estas dos naves que tanto han contribuido a conocer nuestro Sistema Solar. A partir de entonces, las naves no regresarán a la Tierra sino que se quedarán vagando por siempre en el Universo.

Con una velocidad de casi 50.000 km/h, completarán una vuelta en una de las órbitas de la Vía Láctea cada 225 millones de años, pero para entonces, faltas de energía, ya no emitirán señales de vida.

Gandhi

 

El 30 de enero de 1948, Mohandas Karamchand Gandhi fue asesinado por un radical hindú. El magnicidio a manos de uno de los suyos fue el paradójico epílogo a una vida dedicada al ahimsa —la no violencia—, la noción incorruptible que había guiado a 255 millones de súbditos a rebelarse contra dos siglos de dominio británico. Ganada la independencia, el padre de India quiso afrontar los mayores retos del país: erradicar la tradición de los intocables y pacificar a musulmanes e hindúes. Ambos desafíos, imperdonables para sus enemigos, son todavía hoy empresas pendientes.

Rebautizado Mahatma —alma grande—, Gandhi transformó el anticolonialismo elitista indio en un movimiento de masas por la independencia. Tras vivir en Sudáfrica, a su regreso a India en 1915 dejó su traje de abogado londinense y se vistió con un humilde dhoti (el taparrabos tradicional) para viajar por el inabarcable subcontinente. El mensaje trascendió entonces las fronteras religiosas y cada tarde, durante tres décadas, sus mítines políticos se aderezaron con pasajes de los libros sagrados del hinduismo, islam, cristianismo y sijismo. Llamó así a los desapoderados de la sociedad, de todos los credos, a participar en una lucha librada hasta entonces entre escaramuzas intermitentes contra el poder británico y debates políticos.

Inermes ante la superpotencia del siglo XIX, Gandhi reforzó su mensaje con el arma moral de la satyagraha, la insistencia en la verdad. La resistencia pacífica, una estrategia política sin precedentes, imposibilitó la represión de los insurrectos. “La imagen benefactora del colonialismo británico se desmoronó. ¿Cuánta gente puede ser castigada cuando hay cientos de miles de insumisos?”, pregunta retóricamente Mridula Mukherjee, doctora en Historia en la Universidad Jawaharlal Nehru (JNU), de Nueva Delhi. Coautora de India’s Struggle for Independence (La lucha de India por la independencia), Mukherjee resalta el papel de las mujeres en las revueltas como protagonistas de piquetes contra el consumo de alcohol y el uso de textiles británicos en detrimento de la producción india, lo que al final desmanteló la economía colonial.

Así, el mensaje de Gandhi consiguió que mujeres y hombres de toda clase y condición contribuyeran al éxito de la independencia. Pero fracasó en su intento por eliminar la discriminación entre castas. En una sociedad dividida en cientos de lenguas, más de 4.000 etnias y un complejo sistema de segregación, Gandhi dignificó a los más parias de entre los pobres. Desde 1910, cuando forzó a que brahmines —castas altas— limpiasen letrinas, un trabajo impuesto hasta entonces a los dalits —intocables—. Además, en 1933 vivió con dalits y retó a que los brahmines demostrasen que las escrituras sagradas hindúes predicaban la marginación de las castas bajas.

“Él nunca quiso que los dalits cambiasen sus ocupaciones, sino ennoblecerlas”, explica Valerian Rodrigues, historiador de la Universidad de Ambedkar de Delhi. En cambio, Bhimrao Ramji Ambedkar, dalit de nacimiento y abogado, “luchó por empoderar a los intocables”. Se enfrentó a Gandhi con vehemencia, defendiendo que los dalits eligiesen a sus representantes políticos con independencia del resto del electorado, un privilegio que el Raj Británico [la ley de la Corona en la India] había dado antes a los musulmanes indios. Gandhi abogaba por un modelo de escaños reservados para los representantes de los dalits, pero elegidos por todos los votantes. Usando la huelga de hambre, Gandhi impuso su criterio frente a la de Ambedkar.

Hoy, la Constitución de India, de la que Ambedkar fue arquitecto, protege legalmente a los dalits, quienes también cuentan con un sistema de cuotas en educación y empleos públicos. La visión de Gandhi sobre los intocables, mientras, sigue siendo foco de dura crítica social. Unos le reprochan su conservadurismo, acusándole de plegarse a las castas dominantes. Otros entienden la postura del padre de la nación, quien vivía horrorizado con la idea de que la misma división política que alentó la dolorosa partición de India para crear la musulmana Pakistán acabase con la cultura hindú.

Así, inducidos por la estrategia británica de fragmentar India en sus diferentes identidades religiosas, los líderes musulmanes exigieron un Estado propio. La liberación colonial se transformó finalmente en la desmembración del subcontinente. “¿Qué hay que celebrar?”, escribe Gandhi sobre la “vivisección de la Madre” mientras las élites políticas festejan la independencia el 15 de agosto de 1947. En tres años, 14,5 millones de personas cruzaron las fronteras entre India y Pakistán en uno de los mayores éxodos de la historia. Medio millón de musulmanes e hindúes murieron asesinados.

“La situación le torturó. Sintió que su vida y su mensaje habían sido en vano. Sus ayunos quisieron poner fin a la violencia. Pero también mortificarle porque se sentía responsable de lo ocurrido”, explica su bisnieto. Dirigentes de todo el país recurrieron al casi octogenario Gandhi para frenar las matanzas. Hasta ese momento, la voluntad inquebrantable del Mahatma y sus huelgas de hambre habían conseguido parar la violencia hasta en cuatro ocasiones.

Durante su último ayuno en Nueva Delhi, sin embargo, los radicales pedían dejarle morir de hambre. La capital de la India independiente se había convertido en refugio de un millón de hindúes llegados de Pakistán. Mientras, el primer conflicto en Cachemira se agravó por la controversia del reparto de bienes entre las dos nuevas naciones. Gandhi había prometido dividir la compensación económica británica con el vecino Pakistán, ahora enemigo de guerra.

Gandhi cumplió lo pactado —siete millones de euros—. Algo inaceptable tanto para brahmines, que se creían atacados por su ideario de respeto a los intocables, como para los radicales religiosos que ansiaban un Estado hindú alejado del secularismo. De las filas de estos grupos salió el hombre entre la multitud que disparó a Gandhi a la hora del rezo hace hoy 70 años. El precursor del activismo sin violencia no pudo pacificar a los suyos. Pero su asesinato originó una década sin hostilidades religiosas en India

Oscars 2018

Mejor película:

Mejor dirección:

  • Christopher Nolan – Dunkerque
  • Jordan Peele – Déjame salir (Get Out)
  • Greta Gerwig – Lady Bird
  • Paul Thomas Anderson – El hilo invisible (Phantom Thread)
  • Guillermo del Toro – La forma del agua

Mejor actor protagonista:

  • Timothee Chalamet – Call Me by Your Name
  • Daniel Day-Lewis – El hilo invisible (Phantom Thread)
  • Daniel Kaluuya – Déjame salir (Get Out)
  • Gary Oldman – El instante más oscuro (Darkest Hour)
  • Denzel Washington – Roman J. Israel, Esq.

Mejor actriz protagonista:

  • Sally Hawkins – La forma del agua
  • Frances McDormand – Tres anuncios en las afueras
  • Margot Robbie – Yo, Tonya
  • Saoirse Ronan – Lady Bird
  • Meryl Streep – Los archivos del Pentágono (The Post)

Mejor actriz de reparto:

  • Mary J. Blige – Mudbound
  • Allison Janney – Yo, Tonya
  • Lesley Manville – El hilo invisible (Phantom Thread)
  • Laurie Metcalf – Lady Bird
  • Octavia Spencer – La forma del agua

Mejor actor de reparto:

  • Willem Dafoe – The Florida Project
  • Woody Harrelson – Tres anuncios en las afueras
  • Richard Jenkins – La forma del agua
  • Christopher Plummer – Todo el dinero del mundo
  • Sam Rockwell – Tres anuncios en las afueras

Mejor guión original:

  • La gran enfermedad del amor (The Big Sick), Emily V. Gordon & Kumail Nanjiani
  • Déjame salir (Get Out), Jordan Peele
  • Lady Bird, Greta Gerwig
  • La forma del agua (The Shape of Water), Guillermo del Toro & Vanessa Taylor
  • Tres anuncios en las afueras, Martin McDonagh

Mejor guión adaptado:

  • Call Me by Your Name, James Ivory
  • The Disaster Artist, Scott Neustadter & Michael H. Weber
  • Logan, Screenplay, Scott Frank, James Mangold y Michael Green
  • Molly’s Game, Aaron Sorkin
  • Mudbound, Virgil Williams y Dee Rees

Mejor película de habla no inglesa:

  • ‘Una mujer fantástica’, de Chile
  • ‘El insulto’ (‘L’insulte’), de Líbano
  • ‘Sin amor’ (‘Nelyubov’)’, de Rusia
  • ‘En cuerpo y alma’ (‘A teströl és a lélekröl’), de Hungría
  • ‘The Square’, de Suecia

Mejor película animada:

Mejor fotografía:

  • Blade Runner 2049
  • El instante más oscuro (Darkest Hour)
  • Dunkerque
  • Mudbound
  • La forma del agua

Mejor banda sonora:

  • Hans Zimmer – Dunkerque
  • Jonny Greenwood – El hilo invisible (Phantom Thread)
  • Alexandre Desplat – La forma del agua
  • John Williams – Star Wars: los últimos jedi
  • Carter Burwell – Tres anuncios en las afueras

Mejor canción:

  • Mighty River – Mudbound
  • Mistery of Love – Call me by your name
  • Remember Me – Coco
  • Stand Up For Something – Marshall
  • This is Me – El gran showman

Mejor montaje de sonido:

  • Baby Driver
  • Blade Runner 2049
  • Dunkerque
  • La forma del agua
  • Star Wars: Los últimos jedi

Mejor mezcla de sonido:

  • Baby Driver
  • Blade Runner 2049
  • Dunkerque
  • La forma del agua

Mejor montaje:

  • Baby Driver
  • Dunkerque (Dunkirk)
  • Yo, Tonya
  • La forma del agua (The Shape of Water)
  • Tres anuncios en las afueras (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri)

Mejor documental:

  • Abacus: Small Enough to Jail
  • Faces Places
  • Icarus
  • Last Men in Aleppo
  • Strong Island

Mejor cortometraje documental:

  • Edith + Eddie
  • Heaven is a Traffic Jam on the 405
  • Heroin(e)
  • Knife Skills
  • Traffic Stop

Mejor cortometraje de ficción, acción real:

  • DeKalb Elementary
  • The Eleven O’Clock
  • My Nephew Emmett
  • The Silent Child
  • Watu Wote / All Of Us

Mejor cortometraje animado:

  • Dear Basketball
  • Garden Party
  • Lou
  • Negative Space
  • Revolting Rhymes

Mejor vestuario:

  • La bella y la bestia
  • El instante más oscuro (Darkest Hour)
  • El hilo invisible (Phantom Thread)
  • La forma del agua
  • La reina Victoria y Abdul

Los libros más polémicos de la historia 

En 1989, el ayatolá Jomeini de Irán publicó una fatwa en la que instaba a ejecutar a todo aquel que estuviera relacionado con la publicación de la novela Los versos satánicos, de Salman Rushdie. Los líderes políticos y religiosos la consideraron blasfema con respecto al Islam porque, según ellos, ridiculizada a Mahoma. Rushdie estuvo durante un tiempo escondido y el libro fue retirado de numerosos países musulmanes. Hubo boicot y fueron asesinados varios traductores del libro. Una polémica de finales del siglo XX, pero que podría ser del siglo XV.

Los versos satánicos no es la única novela que ha causado controversia. Si bien la religión censura, esto también ha sucedido con novelas relacionadas con el sexo como Trópico de cáncer, Lolita, Los 120 días de Sodoma, El amante de Lady Chatterley y El almuerzo desnudo. La primera, de Henry Miller, fue llevada a juicio en EEUU en 1961 por ser considerada demasiado obscena; la segunda, de Nabokov, publicada en 1955, fue catalogada como pornográfica y la adaptación al cine de Stanley Kubrick fue censurada y algunas escenas eliminada por considerarla un dechado de pedofilia; la tercera, escrita por el Marqués de Sade en 1785, fue censurada en Europa hasta mediados del siglo XX por la descripción de las relaciones sexuales. También la película de Pasolini tuvo que enfrentarse a los juicios morales y la censura. La cuarta, de D.H Lawrence, desde 1941 tuvo más de 400 expedientes de censores y no llegaría a ser publicada hasta los años sesenta en países como Reino Unido. De nuevo, demasiado provocativa, como fue tildada (y a la postre, censurada en EEUU) El almuerzo desnudo, de William Burroughs, publicada en 1959.

La política también ha tenido sus libros polémicos. Entre ellos, Mi lucha, de Hitler, el testimonio ideológico del líder nazi que no fue publicado en Alemania hasta 2016. El Manifiesto Comunista, de Karl Marx, de 1948, fue vetado durante décadas en EEUU también por su cariz ideológico.

El racismo que criticaba Harper Lee en Matar a un ruiseñor, de 1960, sigue provocando escándalos en escuelas norteamericanas, ya que para muchos su lenguaje, lleno de insultos racistas, es demasiado ofensivo. Cada cierto tiempo es denunciado por algún grupo de padres en los centros escolares, como le ha ocurrido en ocasiones a Huckleberry Finn, de Mark Twain, publicada en 1884. En este asunto racial también Escupiré sobre vuestra tumba, de Boris Vian, publicada en 1946, sufrió la ira de los críticos y de los censores, que la acusaron de ser un ultraje a la moral.

La violencia descarnada de La naranja mecánica, de Anthony Burgess, publicada en 1962, también fue motivo de censura en EEUU (y algunas escenas de la película de Kubrick, eliminadas en los cines estadounidenses).
El libro sobre la II Guerra Mundial, Matadero cinco, de Kurt Vonnegut, de 1969, fue perseguido en EEUU por ser «antiamericana», «ofensiva en el lenguaje» y también «comunista y en algunos lugares de Estados Unidos se llegó a quemar en público.

Finalmente, volvemos a la religión con dos libros muy distintos que sufrieron los ataques de la Iglesia católica. Uno de ellos fue El origen de las especies, de Darwin, de 1859, que probaba la evolución del hombre y tiraba por tierra todo creacionismo; y el bestseller, El código da Vinci, de Dan Brown, publicado en 2003, que removió al Vaticano, principalmente en su adaptación al cine, por considerar que alteraba las sagradas escrituras.

Homo sapiens fuera de África.

Restos fósiles hallados en Misliya

Un equipo internacional, acaba de publicar en la revista Science un estudio sobre los restos fósiles de humanos modernos más antiguos hallados fuera de África. Han hallado un fragmento maxilar izquierdo con dentición en la Cueva de Misliya, en Israel, con una antigüedad entre 177.000 y 194.000 años, que sugiere que la primera migración del Homo sapiens fuera de África tuvo lugar unos 60.000 años antes de lo documentado hasta ahora.

Israel Hershkovitz de la Universidad de Tel Aviv es el líder del equipo, formado por investigadores de varias instituciones internacionales de todo el mundo, entre los que se encuentran José María Bermúdez de Castro, Mathieu Duval, María Martinón-Torres y Laura Martín-Francés, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH); Juan Luis Arsuaga, del Museo de Evolución Humana (MEH); así como José Miguel Carretero, Laura Rodríguez y Rebeca García, de la Universidad de Burgos (UBU).

Los restos más antiguos de Homo sapiens fuera de África encontrados hasta ahora se habían identificado en el Corredor Levantino y en China, y su edad era de entre 80.000 y 120.000 años. “Este nuevo descubrimiento en Misliya sitúa la primera migración de nuestra especie cerca de los 200.000 años. Estamos descubriendo la parte no-africana de nuestra historia más temprana“, ha afirmado la directora del CENIEH, María Martinón-Torres, que ya había participado, junto a Bermúdez de Castro, en el hallazgo de los Homo sapiens más antiguos de China en 2015.

Inequívocamente ‘sapiens’

El derrumbamiento del techo de la cueva Misliya hace 160.000 años permitió proteger el fósil y los artefactos arqueológicos enterrados en los sedimentos hasta ahora. Los nuevos hallazgos revelan que los habitantes de la cueva eran cazadores de grandes especies como uros, gamos persas y gacelas, que controlaban la producción de fuego en hogares, utilizaban ampliamente las plantas y elaboraban herramientas de piedra del Paleolítico medio temprano mediante sofisticadas técnicas innovadoras, similares a las encontradas con los primeros humanos modernos en África.

La identificación de la especie a la que pertenece el maxilar de Misliya ha sido realizada por parte de los investigadores mediante mediciones antropológicas clásicas del maxilar y los dientes, así como tomografía y microtomografía axial computarizada, lo que ha permitido estudiar la anatomía interna del fósil y la comparación de su forma mediante reconstrucciones y modelos virtuales en 3D.

Comparando este fósil con otros restos de homínidos africanos, europeos y asiáticos, y con poblaciones humanas recientes, se ha llegado a la conclusión de que este fósil pertenece, sin lugar a dudas, a un humano moderno arcaico. “Ni el maxilar ni los dientes comparten ninguno de los rasgos que caracterizan a otras especies humanas, incluyendo a los singulares neandertales”, declara José Miguel Carretero, director del Laboratorio de Evolución Humana (LEH) de la Universidad de Burgos.

Hace poco se hallaron otros fósiles en Jebel Irhoud (Marruecos), con 300.000 años de antigüedad, y sus descubridores se plantearon la posible pertenencia de dichos restos a nuestra propia especie. Pero, tal y como explicó Juan Luis Arsuaga, director científico del Museo de la Evolución Humana, los fósiles anteriores a Misliya, como los de Jebel Irhoud, deben ser considerados más bien como pre-sapiens, que son “antepasados de nuestra especie pero no pertenecen a ella, lo que todavía le da más importancia al hallazgo de Israel”.

Juan Luis Arsuaga, con el fósil encontrado

Datación directa de los fósiles

Para determinar la edad del maxilar, se ha realizado la datación directa de un diente mediante los métodos de Series de (U-Th) y Resonancia Paramagnética Electrónica (más conocido por su acrónimo en inglés, ESR). Parte de este trabajo se ha llevado a cabo en los laboratorios del CENIEH por el geocronólogo Mathieu Duval, dentro del marco de un proyecto de investigación europeo. “Para conseguir una datación fiable, se ha tenido que desarrollar un protocolo especial que permitiera limitar el aspecto destructivo del método, similar a lo utilizado recientemente para datar los restos de Homo naledi, en Suráfrica”, explica Duval.

Este trabajo, en el que han participado también otros miembros del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA), como Rolf Quam de la Universidad de Binghamton (EEUU) y Carlos Lorenzo, de la Universidad Rovira i Virgili, y la posible magnitud de sus repercusiones, permite posicionar al equipo científico español en la vanguardia de los estudios sobre evolución humana, particularmente en materia de paleoantropología y datación de los asentamientos prehistóricos del circunmediterráneo.

Beber cerveza en todas las iglesias.

En un ensayo de 1921, T. S. Eliot nombró la marca esencial en el arte de William Blake: honestidad. En un mundo deshonesto la honestidad es el mayor de los insultos. Una honestidad, agregaba de inmediato Eliot, que resultaba aterradora en un tiempo demasiado miedoso para ser honesto. Contra la franqueza de Blake conspiraba el mundo entero. Ayer y hoy. La poesía de Blake es desagradable como lo es la gran poesía, decía Eliot: a través de un admirable proceso de simplificación exhibe la enfermedad esencial y también la vitalidad del alma humana. Acceder a sus revelaciones no es, sin embargo, cosa sencilla. Fiel a su llamado, concibió una mitología personalísima y compleja.

Recientemente mi amor bestial conocedora de mi infinita relación con el poeta me ha regalado una guía valiosa para pasear en ese universo de símbolos. Se trata de El amanecer de la eternidad. El mundo imaginativo de William Blake, de Leo Damrosch editado este año por la Universidad de Yale. Ella conoce de mi amor profundo por WB. El título viene de un poema que Blake nunca publicó y que logra condensar su ambición artística y filosófica:

Ver el mundo en un grano de arena,
Y el Cielo en una flor silvestre,
Abarcar el infinito en la palma de tu mano
Y la eternidad en una hora.

Quien sujeta una alegría
Destruye la alada vida;
Quien besa al júbilo en su vuelo
Vive en el amanecer de la eternidad.

Damrosch siguió meticulosamente los pasos de Tocqueville por los Estados Unidos y ha retratado, en brillantes biografías, a Rousseau y a Swift. Este libro sobre Blake no es propiamente una biografía. Es un manual de lectura. El visionario que enlaza la poesía y la acuarela con la filosofía nos invita a abrir nuestra estancada imaginación al “trueno del pensamiento y a las llamas del deseo feroz”. Pasearse en esa tormenta es una aventura peligrosa. Por eso es tan útil la orientación de Damrosch. Su intención es hacer, más que un libro sobre Blake, un libro con Blake.

Junto a Blake el ejercicio de colaboración supone una mirada tan atenta a sus imágenes como a sus letras. Trazo y frase de una sabiduría visual. El crítico sigue los sueños, las visiones, los delirios del genio. Mitos de inocencia y aprendizaje, de las pasiones y la razón, de Dios y la Revolución, de la naturaleza y la ciudad, de los hombres y mujeres, del cielo y el infierno.

Como bien dijo Bataille, Blake será, ante todo, el supremo cantor a la alegría de los sentidos. La sensualidad reina por encima de la razón; los deleites sobre las culpas. “Quien desea y no actúa procrea pestes”.  Blake es el ungido, único que sabe con su candil encendido sobre el acantilado, entonces la Gran Hembra gimió y su gemido fue escuchado en toda la Tierra. Blake es un faro oscuro. Por eso nos llama a reconciliarnos con el infierno. Aterradora honestidad: acoger el impulso, la desmesura, la pasión. Blake ve a Dios en la altivez del pavorreal, en la lujuria del chivo, en la cólera del león, en la desnudez de la mujer. Es una fe contra cualquier sacerdocio. “Igual que la oruga elige las hojas más agraciadas para depositar sus huevos, así el sacerdote dejará caer su maldición en los goces más hermosos.” Restituir a las deidades que animaban todos los objetos del mundo. Aquellos dioses con formas de montañas, de ríos, de árboles y nubes, de machos y hembras desnudos, que los templos expulsaron para imponer su personal código de pecados. Tal vez lo que nos pide Blake es muy sencillo: beber cerveza en todas las iglesias.

 

Libertinas y puritanas…desde Europa y los EE.UU.

Leo en Letras Libres el ensayo de Sergio M. Bata del 15 de enero 2018,  me parece un ladrillo para el actual debate entre los campos de batallas de siempre, se los corto y pego para su lectura y cometarios.  Desde Francia, y en general desde Europa, se suelen ver los temas sexuales desde posiciones bien lejanas a las que se observan en los EE.UU., incluso desde el liberalismo del mundo de arte o el filmico. 

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El ataque de un grupo de 100 intelectuales y artistas francesas contra el movimiento estadounidense #Me Too, ha creado un profundo desencuentro entre las feministas.

Para las francesas, encabezadas por la actriz Catherine Deneuve y las escritoras Catherine Millet y Catherine Robbe-Grillet, el movimiento #MeToo es “una cacería de brujas” promovida por un grupo de “puritanas anglo-sajonas”, que sirve “a los intereses de los enemigos de la libertad sexual, de los extremistas religiosos, de los peores reaccionarios y de los que creen, en nombre de una concepción sustancial del bien y de la moral victoriana que lo acompaña, que las mujeres son seres “aparte”, niños con rostro adulto reclamando que los protejan”.

La reacción negativa a la Carta de las 100 ha sido fuerte, sobre todo en Francia, donde otras mujeres acusan a las autoras de ser “apologistas de la violación sexual” y “defensoras de pederastas”. Desde Italia la actriz Asia Argento, una de las primeras en acusar al productor de cine Harvey Weinstein dijo que “Deneuve y otras mujeres francesas revelan al mundo como su interiorizada misoginia ha sido lobotomizada hasta el punto de no retorno”. En Estados Unidos, la Carta ha pasado básicamente desapercibida aunque no han faltado criticas como la de la novelista Laila Lalami, que describió  la carta como “la más clara explicación de por qué hombres como Woody Allen o Harvey Weinstein perduran”.

Es cierto que históricamente, como lúcidamente escribió Octavio Paz, Estados Unidos ha oscilado entre Epicuro y Calvino viéndose a sí misma “como una isla de virtud en el mar de perversidades de la historia universal”. Pero no creo que la postura de #MeToo sea puritana.

Por otro lado, también es cierto que la sombra del Marqués De Sade (divino para algunos) pesa mucho en los y las intelectuales francesas. En su libro de memorias, La Vida Sexual de Catherine M, Millet detalla gráficamente sus experimentos sexuales; Catherine Robbe-Grillet, otra de las firmantes de la Carta, escribe sobre temas sado-masoquistas inspirados en su vida real. Y hay quien sugiere que quizá Deneuve quedó marcada por su experiencia en la película de Luis Buñuel Belle de Jour.

Como ya casi todo el mundo sabe, la historia empezó el 5 de octubre de 2017 cuando el New York Times publicó una historia con las denuncias por hostigamiento sexual en contra del productor de cine Harvey Weinstein, un depredador sexual cuyo comportamiento era un secreto a voces por toda la nación.

Diez días después, la actriz Alyssa Milano invitó a las mujeres que habían sufrido hostigamiento sexual a tuitear #MeToo, y en menos de 24 horas medio millón de mujeres respondieron ampliando el universo para incluir a políticos, empresarios, artistas, y otras figuras públicas.

Para reforzar su argumento del puritanismo anglo-sajón Deneuve y compañía citan los esfuerzos para censurar los desnudos de Egon Schiele y de Balthus y películas como Blow-Up de Michelangelo Antonioni. Concuerdo en que este tipo de revisionismo artístico sería peligroso e inaceptable pero este problema antecede por mucho a los actuales movimientos pro igualdad de género.

Otro ejemplo que Deneuve repetidamente usa para desacreditar a #Me Too es la repulsa al director de cine polaco Roman Polanski alegando que su violación sucedió hace 40 años y la víctima le ha perdonado. Sí, una de las menores de edad violadas por Polanski llegó a un acuerdo monetario y lo liberó de los cargos pero hay por lo menos otras tres mujeres que le acusan de haberlas violado cuando eran niñas.

Si bien las autoras de la Carta aceptan que la violación es un crimen, condonan un “roce sexual en el metro…como un no-acontecimiento…y defienden la libertad de importunar como indispensable a la libertad sexual”. Para mi, esto es inaceptable y espero que ahora que el gobierno francés está elaborando legislación en contra del hostigamiento sexual en la calle y financiando una campaña para explicar los límites entre el flirteo mutuo y el hostigamiento, deje bien en claro su rechazo a este tipo de “libertades”.

Si la prueba de fuego de una relación sexual es el consentimiento, es evidente que la mayor parte de las mujeres no condonan las conductas que a las autoras de la Carta les parecen naturales.

Real friends…

 

La mejor manera de estar al día con la industria musical actual es escuchar lo que oyen nuestros hijos; para la música soy un reaccionario, lo reconozco. de esos que creen que la misma terminó con Chopin o Clapton, con Brahms o los Beatles.

Una de mis hijas estaba escuchando hace un par de horas una canción donde se repetía indiscriminadamente la palabra “Havana”. Havana en inglés como el ron de Cuba: “Havana Club”.  (Tengo la impresión que Havana suena en ingles aún más femenino que en español pero vende por igual, ejemplos en nuestro arte nacional van desde: “La Habana para un Infante difunto” hasta “Trilogía Sucia de La Habana”).

 La Habana tiene el misterio de lo prohibido, de lo decadente, del futuro que puede ser el pasado.

Escucho junto a mi hija la canción “Havana” y después todo el CD: “Camila” – el primero en solitario-  de la cubana Karla Camila Cabello Estrabao. No pensé escribir nada hasta que me leo una nota de prensa en el diario de los comunistas jóvenes de Cuba sobre la cantante cubano (americana), el disco y la canción.  En el buscador de JR por ejemplo no hay referencias a otras cantantes cubanas: Celia Cruz y Olga Guillot, con Camila los tiempos cambian.

Cabello es una chica talentosa y muy bella. Lo mejor del disco puede ser la portada. La letra de la canción “Havana” dice más o menos…

 Half of my heart is in Havana.
 He took me back to East Atlanta.
 Oh, but my heart is in Havana.
 My heart is in Havana./ Havana.

 

La rima de Havana con Atlanta me suena forzada, como la mezcla de Havana Club y Coca Cola. Puede que la mitad de la ciudad que no es eterna viva con todo el habanero donde quiera este…

La mejor canción del disco es “Consequences”. Un tema de amor que nada tiene que ver con los bares o la Havana… Camila canta en inglés, una mezcla de pop y algo parecido al sonido de rápido y furioso, R&B y Dance…

Termino bailando con mi hija…y la voz de Camila. “Real Friends”. 

La presencia ignorada de dios…

El profesor Frankl, conocido mundialmente como fundador de una tercera escuela vienesa de psicoterapia, la llamada logoterapia, nos muestra en este libro que el hombre no sólo se halla dominado por una impulsividad inconsciente, como pretende Freud, sino que también hay en él lo que el autor llama una espiritualidad inconsciente. A partir del modelo de la conciencia y de la interpretación de los sueños, enriquecido con ejemplos de su práctica clínica, Frankl logra persuadir al lector, por medios empíricos, de que hay inconsciente en el hombre una religiosidad que implica en él lo que llama «la presencia ignorada de Dios».
Lectura fascinante de otro autor de la Escuela de Viena.
Viktor E. Frankl es profesor de neurología y psiquiatría en la universidad de Viena y, al mismo tiempo, ejerce la cátedra de logoterapia en la US International University de San Diego, California.
Sus libros han sido traducidos a 21 idiomas, incluidos el chino y el japonés. Sólo de la edición norteamericana de una de las 27 obras escritas por Frankl (El hombre en busca de sentido) se tiraron más de tres millones de ejemplares. Ya en 1924 apareció su primera publicación en la «Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse» (Revista internacional de psicoanálisis), y ello por recomendación expresa de Sigmund Freud. Ha dado conferencias en un total de 208 universidades. Veinte universidades le han otorgado el grado de doctor honoris causa.