Los libros más polémicos de la historia 

En 1989, el ayatolá Jomeini de Irán publicó una fatwa en la que instaba a ejecutar a todo aquel que estuviera relacionado con la publicación de la novela Los versos satánicos, de Salman Rushdie. Los líderes políticos y religiosos la consideraron blasfema con respecto al Islam porque, según ellos, ridiculizada a Mahoma. Rushdie estuvo durante un tiempo escondido y el libro fue retirado de numerosos países musulmanes. Hubo boicot y fueron asesinados varios traductores del libro. Una polémica de finales del siglo XX, pero que podría ser del siglo XV.

Los versos satánicos no es la única novela que ha causado controversia. Si bien la religión censura, esto también ha sucedido con novelas relacionadas con el sexo como Trópico de cáncer, Lolita, Los 120 días de Sodoma, El amante de Lady Chatterley y El almuerzo desnudo. La primera, de Henry Miller, fue llevada a juicio en EEUU en 1961 por ser considerada demasiado obscena; la segunda, de Nabokov, publicada en 1955, fue catalogada como pornográfica y la adaptación al cine de Stanley Kubrick fue censurada y algunas escenas eliminada por considerarla un dechado de pedofilia; la tercera, escrita por el Marqués de Sade en 1785, fue censurada en Europa hasta mediados del siglo XX por la descripción de las relaciones sexuales. También la película de Pasolini tuvo que enfrentarse a los juicios morales y la censura. La cuarta, de D.H Lawrence, desde 1941 tuvo más de 400 expedientes de censores y no llegaría a ser publicada hasta los años sesenta en países como Reino Unido. De nuevo, demasiado provocativa, como fue tildada (y a la postre, censurada en EEUU) El almuerzo desnudo, de William Burroughs, publicada en 1959.

La política también ha tenido sus libros polémicos. Entre ellos, Mi lucha, de Hitler, el testimonio ideológico del líder nazi que no fue publicado en Alemania hasta 2016. El Manifiesto Comunista, de Karl Marx, de 1948, fue vetado durante décadas en EEUU también por su cariz ideológico.

El racismo que criticaba Harper Lee en Matar a un ruiseñor, de 1960, sigue provocando escándalos en escuelas norteamericanas, ya que para muchos su lenguaje, lleno de insultos racistas, es demasiado ofensivo. Cada cierto tiempo es denunciado por algún grupo de padres en los centros escolares, como le ha ocurrido en ocasiones a Huckleberry Finn, de Mark Twain, publicada en 1884. En este asunto racial también Escupiré sobre vuestra tumba, de Boris Vian, publicada en 1946, sufrió la ira de los críticos y de los censores, que la acusaron de ser un ultraje a la moral.

La violencia descarnada de La naranja mecánica, de Anthony Burgess, publicada en 1962, también fue motivo de censura en EEUU (y algunas escenas de la película de Kubrick, eliminadas en los cines estadounidenses).
El libro sobre la II Guerra Mundial, Matadero cinco, de Kurt Vonnegut, de 1969, fue perseguido en EEUU por ser «antiamericana», «ofensiva en el lenguaje» y también «comunista y en algunos lugares de Estados Unidos se llegó a quemar en público.

Finalmente, volvemos a la religión con dos libros muy distintos que sufrieron los ataques de la Iglesia católica. Uno de ellos fue El origen de las especies, de Darwin, de 1859, que probaba la evolución del hombre y tiraba por tierra todo creacionismo; y el bestseller, El código da Vinci, de Dan Brown, publicado en 2003, que removió al Vaticano, principalmente en su adaptación al cine, por considerar que alteraba las sagradas escrituras.

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