No somos los primeros.

La especie extinguida es la autora de unas enigmáticas pinturas rupestres realizadas en tres cuevas españolas hace 65.000 años

No somos los primeros.

Si la humanidad encontrara vida inteligente en otro planeta sería la noticia del milenio. Esos nuevos seres astutos obligarían al ser humano a replantearse su propia existencia y sus relatos religiosos de la Creación. No seríamos excepcionales. No estaríamos solos.

Por sorpresa, esa noticia del milenio llega hoy, pero en pasado: no estuvimos solos. Una nueva datación de unas enigmáticas pinturas rupestres garabateadas en tres cuevas españolas muestra que se ejecutaron hace unos 65.000 años, más de 20.000 años antes de que los humanos modernos, los Homo sapiens, llegaran a la península ibérica. Los artistas solo pudieron ser neandertales. El hallazgo es la portada de la revistaScience.

Las implicaciones del descubrimiento son descomunales. Es la primera prueba irrefutable de que los neandertales, extinguidos hace unos 40.000 años, tuvieron “lenguaje, cognición avanzada y pensamiento simbólico”, según explica el arqueólogo portugués João Zilhão, coautor de la investigación. Los dibujos analizados son una mano en negativo ejecutada hace al menos 66.700 años en la cueva de Maltravieso (Cáceres), un depósito mineral cubierto de pintura en una pared de la cueva de Ardales (Málaga) y un signo lineal, similar a una escalera, realizado hace al menos 64.800 años en la cueva de La Pasiega (Cantabria). Son las obras de arte más antiguas que se conocen en el planeta.

La pseudoescalera neandertal, en un dibujo de las pinturas de La Pasiega realizado por el prehistoriador francés Henri Breuil en 1913 (las siluetas animales son posteriores).
La pseudoescalera neandertal, en un dibujo de las pinturas de La Pasiega realizado por el prehistoriador francés Henri Breuil en 1913 (las siluetas animales son posteriores). H. BREUIL

Para Zilhão, el descubrimiento “acaba con la narrativa del Génesis, la de los humanos modernos saliendo de África como la especie elegida”. El investigador, de la Universidad de Barcelona, va incluso más allá de las conclusiones publicadas hoy en la revista Science. Zilhão cree que los llamados neandertales —con un cráneo con frente huidiza y un cuerpo más bajo y robusto— eran, en realidad,Homo sapiens. Los neandertales seríamos nosotros mismos.

“Los humanos modernos somos anormalmente homogéneos. En el pasado, la especie humana era más diversa que ahora, como ocurre en otras especies actuales. La variabilidad interna que hoy vemos en los chimpancés es mayor que la que veríamos en todos los humanos pasados y presentes si los considerásemos una sola especie”, reflexiona Zilhão. Según las etiquetas actuales, hace 80.000 años coexistían en la Tierra cinco especies humanas: Homo sapiens, neandertales, Homo floresiensis, Homo erectus y denisovanos. Para el arqueólogo, todas eran lo mismo. “En realidad, nunca hubo más de una especie humana”, sostiene.

“La evolución es muy compleja y tiendo a pensar que los humanos modernos actuales somos el resultado de un delta fluvial que se ha ido nutriendo en su camino evolutivo de una red de afluentes, en este caso de otras poblaciones arcaicas, como los neandertales, que han contribuido a nuestra conformación actual, tal como indican la genética y los fósiles”, opina la paleoantropóloga Josefina Zapata, de la Universidad de Murcia.

De izquierda a derecha, los investigadores Daniel Garrido, Marcos Garcia, Alistair Pike, Dirk Hoffmann, Carola Hoffmann y João Zilhão.

Zapata participa junto a Zilhão en otra investigación que se publica de manera simultánea en la revista Science Advances. Los científicos han vuelto a datar unas conchas marinas perforadas y pigmentadas aparecidas en la cueva de Los Aviones, en Cartagena (Murcia). La nueva datación sugiere una antigüedad de más de 115.000 años, más del doble que los 50.000 años calculados en 2010. Para los autores, el resultado confirma que los neandertales ornamentaban sus cuerpos con collares unos 30.000 años antes de que los llamados humanos modernos comenzaran a hacerlo en África. A juicio del paleoantropólogo Erik Trinkaus, de la Universidad Washington en San Luis (EE UU), estos nuevos estudios certifican que “los neandertales y los humanos modernos eran conductualmente y mentalmente equivalentes”.

Gracias a los últimos avances técnicos, en las nuevas dataciones se ha podido emplear el método del uranio-torio. Los investigadores han analizado muestras de unos pocos miligramos de carbonato de calcio tomado de la superficie de las pinturas rupestres. Cuando se forman estos materiales por precipitación, se acumulan trazas de uranio, que decae a torio a un ritmo conocido. La proporción de estos dos elementos químicos desvela la edad precisa de la muestra.

Conchas perforadas encontradas en la cueva de Los Aviones (Cartagena).
Conchas perforadas encontradas en la cueva de Los Aviones (Cartagena). J. ZILHÃO

La directora del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana,María Martinón Torres, no comparte la idea de que neandertales y sapiens fueran la misma especie. “Los neandertales eran marcadamente diferentes en su morfología, en sus adaptaciones biológicas —por ejemplo a climas completamente diferentes—, en su secuencia genética perfectamente distinguible e incluso en su sistema inmune. Y, aunque hubo cruces fértiles [sexo con descendencia entre neandertales y sapiens], también sabemos que hubo problemas de infertilidad, lo que significa que no éramos totalmente compatibles”, afirma la paleoantropóloga.

Martinón, que no ha participado en las nuevas investigaciones, cree que hay dos posibilidades: o la capacidad artística surgió de manera independiente en neandertales y sapiens, “ya que ambos tenían grandes cerebros”, o la heredaron de un ancestro común, hace unos 500.000 años. “A ver si se derriba finalmente la teoría de que los neandertales se extinguieron porque eran cultural y simbólicamente inferiores a los humanos modernos”, sentencia.

El prehistoriador Marcos García Diez, de la Universidad Isabel I (Burgos), subraya otro hallazgo importante de su equipo. En la cueva malagueña de Ardales, los neandertales pintaron al menos en dos momentos diferentes, con 20.000 años de diferencia. “Conservaron una tradición simbólica durante miles de años. El espacio, la cueva, también era simbólico. Alguien tenía que decir: Este es nuestro espacio. Esta es nuestra ermita”.

Tomado de El Pais.

 

Simone Weil

La filósofa y activista Weil fue una de las grandes mentes del siglo XX, y parte de su gran logro intelectual se debe sin duda a su voluntad y a su pragmatismo al lidiar con las actividades y las emociones cotidianas.

Simone Weil (1909 – 1943) fue una de las grandes figuras intelectuales del siglo XX, una extraordinaria escritora, mística, pacifista, activista social y política. Estuvo siempre con los más desfavorecidos. Aunque cuando murió tenía sólo 34 años, había aprendido sánscrito, griego antiguo y otros idiomas, había apilado una importante obra literaria y había ganado influencia con los más importantes políticos de su tiempo, incluyendo a Charles de Gaulle.

Albert Camus dijo de ella: “es el único gran espíritu de nuestro tiempo”.

El idealismo de Weil y su capacidad de vivir para los demás y manifestar amor en el mundo fue notado por muchos de sus contemporáneos y es por estas virtudes que sus palabras en este caso nos parecen relevantes. El sitio Brain Pickings ha compilado frases de los cuadernos de Weil sobre la disciplina y la resistencia a la pereza, a la procrastinación y demás tentaciones. Se puede decir sin lugar a dudas que Weil emergió victoriosa en la lucha con los demonios cotidianos de la mente.

Un ejemplo de la vitalidad y la voluntad de Weil es el hecho de que en 1933, a los 24 años, se ausentó 1 año de su puesto de maestra para trabajar de manera incógnita en una fábrica ensamblando autos con el fin de entender la lucha social. Después de este trabajo Weil escribió un famoso cuaderno de pensamientos, de donde se recogen estos puntos. Es de notarse que a los 24 años Weil ya había encontrado una fuerza de voluntad y un pragmatismo extraordinarios.

1. La tentación de la desidia  

Nunca te sometas al flujo del tiempo. Nunca postergues lo que has decidido hacer.

2. La tentación de la vida interna  

Lidia sólo con esas dificultades que te confrontan actualmente. Deja que se manifiesten solamente aquellos sentimientos que te hacen más efectivo o, también, que son requeridos por el pensamiento en función de encontrar inspiración. Corta implacablemente todo lo que sea  imaginario en los sentimientos.

Simone Weil 2

Simone Weil fue periodista voluntaria en Barcelona y se incorporó al combate armado en Aragón, en las filas anarquistas. Allí aprendió a usar el fusil pero nunca se atrevió a dispararlo.

3. Tentación de autoinmolación    

Subordina a los asuntos externos y a las personas todo lo que sea subjetivo, menos el sujeto mismo –esto es, tu propio juicio. Nunca prometas y nunca des a alguien más de lo que tu mismo exigirías de ti mismo si fueras él.

4. La tentación de la cobardía  

Ilusión de que el tiempo, en sí mismo, traerá valentía y energía… de hecho, es usualmente lo contrario lo que ocurre (sopor). Dite a ti misma: ¿Y si fuera a permanecer como estoy en este momento siempre? Nunca pospongas algo indefinidamente, sólo a un tiempo definitivo fijo. Intenta hacer esto incluso cuando es imposible (dolores de cabeza…).

Ejercicios: decide hacer algo, no importa qué, y hazlo siempre a la misma hora.  

Vives en un sueño. Estás aguardando empezar a vivir.

5. La voluntad

No es difícil hacer cualquier cosa cuando uno está inspirado por la clara percepción del deber. Lo que es difícil es hacerlo cuando uno está sufriendo y esta clara percepción se desvanece, y todo lo que queda es la conciencia de un sufrimiento que es imposible de soportar. Pero lo contrario también es cierto: en en el momento de tomar una decisión, el deber está presente y el sufrimiento se encuentra distante. La voluntad no podría triunfar si tuviera que luchar contra fuerzas más poderosas que ella misma. Todo el arte del querer consiste en tomar ventaja del momento, antes que la lucha comience, para tomar la delantera y asegurarse de que cuando llegue la debilidad uno estará en la posición que uno desea.

Apocalipsis, Hipopótamos y Vangelis.

 

 A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno

del Padre, él lo ha contado. 

                                                                                              Juan 18

 

Los niños de afrodita cierran el show. No verán llover hipopótamos sobre Paris o Barcelona.

Ya no existe “Aphrodite’s Child” para poder ver publicado su tercer disco: “666 (The Apocalypse of John, 13/18)” (Vértigo, 1972).  Las relaciones entre Vangelis y el resto de la banda, completada por Demis Roussos, Loukas Sideras y Anargyros “Silver” Koulouris, este último reintegrado tras cumplir con el servicio militar obligatorio en Grecia; están en punto muerto desde hace meses para 1972, como la dictadura militar en su Grecia natal.

En “666 (The Apocalypse of John, 13/18)” Vangelis propone otro sonido. Rompe con los anteriores trabajos del grupo. Regresa a un rock progresivo y abandona el pop.  El disco, basado en un texto del director de cine Costas Ferris, responde al ideal de álbum conceptual muy de moda en la época, desde el Sargento de los Beatles al Tommy de The Who.

Un tema como Loud, loud, loud, loud nos recuerda al Vangelis cósmico de los setentas y de sus mejores bandas sonoras.

The day will come up

The we ll all wake up

Hearing the shouts of joy

And shouting together with the freaks

Lou, loud, loud, loud…

Costas Ferris se inspiró en la cultura de los sesenta para redactar el libreto de “666 (The Apocalypse of John, 13/18)”. Su obra se centra en una compañía circense que ofrece un espectáculo basado en el “Apocalipsis” de San Juan. Mientras que bajo la carpa de un circo se desarrolla la acción, el “Juicio Final” comienza en el exterior haciendo creer al público que todo forma parte del show.

Como colofón, el recinto desaparece y se desata una lucha entre la revelación divina y la interpretación de los artistas. Ferris estuvo influido por el trabajo de su colega, Kit Lambert, que ejerció como productor de la ópera rock “Tommy” de “The Who”, publicada en 1969. Frente a ésta, “666” presenta una estructura narrativa más holgada. La creación fue bautizada por Ferris como “rock oratorio”, dada la temática religiosa. Ferris y Vangelis se conocieron en Grecia cuando el músico aún militaba en su anterior banda “The Formynx”. Tras el golpe de estado de abril de 1967 ambos se trasladaron a París. Allí, en 1969, decidieron comenzar a trabajar en un álbum conceptual inspirado en el “Apocalipsis”.

Por aquel entonces, “Aphrodite’s Child” ya había lanzado al mercado su primer disco, “End of the world” (Philips Records, 1968), y estaba a punto de publicar su segundo trabajo, “It’s Five O’clock” (Polydor Records, 1969). Ambos álbumes siguen la estela del pop psicodélico de formaciones como “Procol Harum” y “The Moody Blues”. Vangelis era consciente de que sus compañeros rechazarían su propuesta de dar un giro hacia el rock progresivo. A pesar de todo, siguió adelante y la grabación se inició a finales de 1970.

Al término de la grabación los músicos ni siquiera se hablaban entre sí. Tan sólo se limitaban a cumplir con su cometido. Y esa atmosfera degradante y aplastante se siente en el disco. Tras más de tres meses de grabación, “666” ya estaba listo para ser editado. El trabajo de edición se prolongó durante meses. Su contenido no era del agrado de los directivos.

El principal tema de discusión giraba en torno al corte “Infinite” en el que la actriz griega Irene Papas –quien en el futuro grabaría importantes discos con Vangelis, simula un orgasmo mientras repite hasta rozar la histeria “I am…I am…I am to come….I was…”. Esta canción se grabó en una sola toma de treinta y nueve minutos, de los cuales tan sólo cinco fueron incluidos en el disco.

Por otra parte, el diseño del álbum incluía una etiqueta que rezaba: “Este trabajo ha sido grabado bajo la influencia del shalep”. Esto despertó las suspicacias de la disquera “Mercury Records” al suponer que se hacía apología del consumo de estupefacientes. Nada más lejos de la realidad, el shalep es una bebida típica de Turquía elaborada con una orquídea. Se deja escuchar en el tema “Lament”:

Alas, alas…

For the human race

Alas

For the kings

of separation.

Finalmente, y tras un calvario que se prolongó durante varios meses, “666” salió al mercado en 1972, cuando Roussos y Sideras ya habían publicado sus primeros trabajos en solitario. El álbum arranca con el contundente “The System” en el que se asevera “Tenemos el sistema para joder al sistema”.

Sus letras se inspiran en el manifiesto “Fuck de System” redactado por el activista Abbie Hoffmann, abanderado del movimiento “Yippie”. La canción “Do It” también está influenciada por esta formación revolucionaria, concretamente en el libro homónimo de Jerry Rubin. “666” es una explosión de sonidos en la que psicodelia, rock progresivo, recitales, sonidos étnicos y sintetizadores confluyen para dar lugar a composiciones repletas de cromatismo.

Los primeros minutos de la composición “Aegian Sea” anticipan al Vangelis de trabajos como su banda sonora para “Blade Runner”, la obra maestra de Ridley Scott. Por su parte, “The Four Horsemen” –quizá el corte más conocido de este trabajo- inspiró a otros conjuntos como “Yes”, que llegó a grabar “Awaken” alumbrado por la canción de los helenos. Tras una hora y quince minutos, “666” cierra con “Break”, que pasa por entroncar con la época primigenia de la banda y que fue comercializado como sencillo.

En América, la tierra de los libres, vetó la frase “Do It” incluida al final del último disco. “666” fue censurado en varios países, entre ellos España. No creo se haya escuchado o comercializado en Cuba. Asimismo, se prohibió la difusión de “Infinite” en la radio del norte al considerar que su contenido era pornográfico.

No obstante, no todo fueron agravios.

En 1971, Ferris conoció a Salvador Dalí en París durante una muestra del pintor francés Olivier Mosset. El realizador invitó al genio de Cadaqués a asistir a la presentación del álbum, que tendría lugar en los estudios “Europa Sonor”. Dalí acudió. Durante la audición mantuvo un silencio sepulcral. Al final señaló: “Es una música de piedra”. El artista afirmó que “666” le recordaba a la Sagrada Familia de Gaudí y a Durero.

And then a crowd

Impossible to number

Carrying palms

Shouted amid

The hotless sun

The lightless moon

The windless earth

The colourless sky…

Salvador Dalí, fascinado por la propuesta de Vangelis & Cia, se embarcó en el proyecto llegando a sugerir un “happening” en el centro de Barcelona con “bombardeo de elefantes, hipopótamos, ballenas y arzobispos” incluido…Dalí propuso realizar una presentación internacional “acorde con la grandeza de 666”. A tales efectos, escribió el guión de un “happening” que tendría lugar en Barcelona. Incluso llegó a ofrecer la venta de un cuadro por 200.000 dólares para financiar el evento, tal y como llegó a señalar Ferris. En concreto, Dalí proponía un acto en el que, entre otras cosas, se decretaría un toque de queda en Barcelona, tan sólo sería presenciado por dos pastores, la música sería difundida a través de inmensos altavoces, centenares de cisnes con dinamita en sus barrigas serían liberados frente a la Sagrada Familia y aviones de la marina bombardearían la ciudad con elefantes, hipopótamos, ballenas y arzobispos de carne y hueso. Ni que decir tiene que la desbordada imaginación del maestro de ceremonias surrealista nunca llegó a llevarse a la práctica.

The day the world will turn upside down

We ll together round and round

Screaming, shouting, singing

Loud, loud, loud, loud…

 

 

 

Islam en Cuba

 

En un reciente estudio sobre las tendencias de la religión en el mundo el PEW Center, con sede en los Estados Unidos de América, hacía referencia al incremento en los últimos anos de la población cubana practicante del Islam.

Aunque no resulte aun relevante, según el PEW menos de uno por ciento de la población se declara como islámica, frente 52.9% de cristianos, 17.4 cultos afrocubanos, o el 23% que se declara no estar afiliado a credo alguno, la población islámica ha sido una de las de más rápido crecimiento en la última década según el PEW;  alcanzado a otras minorías como los budistas, los hindúes o los judíos.

Otros medios norteamericanos han escrito sobre la población islámica en Cuba USA Today y  Newsweek.

Si bien los creyentes islámicos en cuba son minoría, la tendencia está de acuerdo a los estudios del propio PEW que prevé la religión de más rápido crecimiento hasta el 2050, con un 73%. El cristianismo y el hinduismo a penas incrementaran sus feligreses en un 34% y un 27% respectivamente.  Mayormente los practicantes cubanos son afrocubanos,  el islam que practican esta trasculturalizado con creencias animistas propias de las religiones afrocubanas y los ritos catolicos, mayormente.

Mayormente son urbanos, su presencia en La Habana Vieja resulta significativa, junto a la de los Rastafaris, por ejemplo. No es dificil encontralos  navegando en el Centro Comercial ETECSA, la Sala Nauta de la Calle Obispo. Son jovenes y mayormente bien educados.

Se construye una gran mezaquita cerca al puerto de La Habana, con fondos de Arabia Saudita.

Al menos una docena de imanes cubanos esperan viajar durante el 2018 a la Mecca, para afianzar sus votos y compromisos con la fe de Mahoma.

 

 “Fais Que Ton Rêve Sois Plus Long Que La Nuit” y “Paris 1968”. 

 

Vangelis como miembro de grupo de rock progresivo Aphrodite’s Childs acaba de terminar en Paris la grabación del tercer álbum de estudio de la banda conformada por los griegos exiliados en la capital francesa: Demis Roussos, Loukas Sideras, Anargyros «Silver» Koulouris y el propio Vangelis Papathanassiou. El disco “666 (The Apocalypse of John, 13/18)” sin embargo no se publicaría hasta iniciado 1972 cuando los niños de afrodita ya tenían encaminados sus destinos musicales.

Vangelis definirá el sonido de los teclados en la próxima década, al punto de audicionar para remplazar a Rick Wakeman en la súper banda YES.

Aprovechando el 50 aniversario de 1968. Hoy deseo comentar sobre dos rarezas en la discografía del griego que nos sumergen en un universo eléctrico y su personal cosmología de sonidos. Vangelis fue testigo de las revueltas en Francia. Estuvo en el epicentro de Paris en la primavera de 1968. Y como todo artista dejo en estos dos CD,  los que conforman su personal e íntimo collage de sonidos para dejar testimonio personal de los hechos, su experiencia vital de 1968.

Ambos discos son una verdadera rareza  “Fais Que Ton Rêve Sois Plus Long Que La Nuit” y  “Paris Mayo 1968”.  En ellos se escucha con una fuerza artistica aquella mayor demostración del poder revolucionario juvenil que ha conocido el mundo.

Nunca sabremos si, de no haberse suspendido la masiva huelga general y la cadena de protestas un par de meses después de su inicio, toda la sociedad occidental actual habría cambiado radicalmente. Quizá sí que cambió. ¿Fue una revolución utópica que no llegó a término? ¿Fue un grito enorme de libertad que nunca persiguió otros fines que el de hacerse escuchar?

Se escuchan a los estudiantes parisinos gritar  construir barricadas, cantar proclamas contra todo y todos, la mentira y la burocracia, los militares y el poder, sobre la guerra y la universidad, la sobre organizada sociedad de consumo, contra los horrores de Vietnam y la Guerra Fría, sintieron durante unas cuantas semanas que en sus manos estaba “hacer que su sueño fuese más largo que la noche”.

Prohibido prohibir. “Fais Que Ton Rêve Sois Plus Long Que La Nuit” es el resultado de aquel experimento, uno de las bandas sonoras más difíciles de encontrar para el actual coleccionista de Vangelis, editados originalmente solo en Francia y Grecia, y publicado en formato CD  hace solamente dos o tres años (bajo el título de Paris May 1968) como suplemento a una revista griega, dedicada en pleno al 40 aniversario de 1968.

Se trata de un poema sinfónico (así lo proclama la cubierta del álbum) consistente en dos suites que mezclan con una técnica de “collage”.

Recrean el sonido ambiente de las calles parisinas durante las revuelas, con intervenciones a los teclados y las percusiones del propio Vangelis, y con la participación de músicos y cantantes poco conocidos o simplemente no profesionales. Por suerte, algo tan interesante es muy fácil de encontrar hoy en la Red.

No es fácil encontrar información que detalle si es verdaderamente Vangelis el autor de toda la música del álbum, inspirado por lo que leyó en las pintadas de los muros de París, o si algunos fragmentos -sobre todo las canciones-protesta, diría yo- son auténticos himnos de Mayo del ’68, pero el disco posee un aura de autenticidad documental que lo hace fascinante, si bien no es precisamente una obra musical accesible para todo el público.

No encontramos aquí al Vangelis cósmico y electrónico de los setenta, ni al elegante compositor clasicista y new age posterior, sino en todo caso a aquel compositor de sonido nostálgico, neblinoso y algo primitivo cuya obra más representativa fue, a gran distancia de esta, L’Apocalypse Des Animaux (1973).

Todavía abierto a la experimentación, creativamente muy joven y felizmente inexperto, aquel Vangelis Papathanassiou nos fascina cuando pensamos que, a los músicos como él, hoy se les considera gurús de la meditación zen y soñadores en plácidas torres de marfil, sin saber que muchos de ellos han vivido la vida (e incluso la Historia) a pie de calle, con todos los compromisos generacionales que ello conlleva.

Ese animal original…

La Internet significa globalización. Un rasgo de nuestros tiempos.

Y desde tres ámbitos diferentes nos llegan con solo un par de clics las ideas de un surcoreano que vive y escribe en alemán, el enjuiciamiento político y penal por lo publicado en Twitter o Facebook, o las ideas filosóficas mas sofisticadas escritas para entendernos en el mundo digital.

En uno de sus números más recientes la revista “The Spectator”  ponía en portada el artículo: “The Digital Inquisition” sobre las consecuencias de lo publicado en las redes sociales (Twitter y Facebook) en la vida privada y profesional. La periodista Lara Predenrgast repasa en su escrito  lo sucedido con Toby Young quien tuvo que renunciar a su carrera por lo publicado tiempo atrás en las redes sociales. Lo “posteado” por Toby casi una década atrás, seccionado y fuera de contexto, fue articulado en las mismas redes sociales como un comportamiento y una generalizada conducta sexista.

Ahora, hoy, comentarios on line pueden definir quién eres, también pueden condenarte. Lara describe la creciente paranoia entre sus amigos universitarios de publicar y comentar en las redes. El artículo tiene claros antecedentes orwellianos.

Los mismos antecedentes y preocupaciones  descritas por el filósofo surcoreano y residente en Alemania: Byung-Chul Han. Un estudio  sobre su pensamiento, publicado en el diario español El País,  se ha convertido en viral. Sim emabrgo la mayor parte de los lectores de Han han llegado a él a través de esas mismas redes sociales, no obstante el propio Byung-Chul es sumamente crítico con eas mismas redes sociales.

El pensador se pregunta; si no ocurrirá que al final el algoritmo sea quien construya al hombre y no a la inversa.

En la era de Orwell “1984”  la sociedad consciente de que estaba siendo dominada; hoy no tenemos ni esa consciencia de la dominación”, describe Han. No tenemos conciencia de la dominación impuesta por terceros menos de la autoimpuesta. Han describe sobre la expulsión de la diferencia. Los individuos hoy se auto explotan y sienten pavor hacia el otro, el diferente. Viviendo, así, en “el desierto, o el infierno, de lo igual”. 

Los artículos periodísticos de Lara y los ensayos de Han habla de lo mismo. De la alienación y la dominación, del infierno de lo igual, de la sociedad del cansancio y de la explotación a la que nos sometemos con el aparente incentivo de la auto realización. El narcicismo y la paranoia de las redes, del hiperconsumismo y la conectividad a toda costa. Nos encanta que nos vean, gritar, pero rara vez escuchamos el susurro del Otro. O cuando la hacemos es para intentar imponer el propio.

La lectura de Han y Lara es una “lectura crítica del mundo acelerado que tiene que ver con la transparencia y las tecnologías y le funciona y genera complicidad. Es el tipo de pensamiento que acompaña las soledades”.

“Sin la presencia del Otro, la comunicación degenera en un intercambio de información: las relaciones se reemplazan por las conexiones, y así solo se enlaza con lo igual; la comunicación digital es solo vista, hemos perdido todos los sentidos; estamos en una fase debilitada de la comunicación, como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno (…)”. Se margina la diferencia que es la esencia de la humanidad, el respeto a lo diferente. La lectura de Lara y Han, nos recuerdan que:

“Cuanto más iguales son las personas, más aumenta la producción; esa es la lógica actual; el capital necesita que todos seamos iguales, incluso los turistas; el neoliberalismo no funcionaría si las personas fuéramos distintas”. Por ello  Han propone “regresar al animal original, que no consume ni comunica desaforadamente; no tengo soluciones concretas, pero puede que al final el sistema implosione por sí mismo… En cualquier caso, vivimos en una época de conformismo radical: la universidad tiene clientes y solo crea trabajadores, no forma espiritualmente; el mundo está al límite de su capacidad; quizá así llegue un cortocircuito y recuperemos ese animal original”.