Poderosas Palabras…

Hace un par de semanas hablaba con un par de amigos, católico uno, judío el otro, sobre la Biblia, el Talmud, como hecho literario, poético. Para los que creen en libros revelados por un Todopoderoso, eso suena a herejía. No sé por qué…Nada más trascendente que los hombres describan imágenes literarias, ficción y realidad, inspirados en los que ellos creen que son fuerzas, ideas y trascendencia que los superan e impulsan.

Recordé la lectura de Northrop Frye “The Great Code. The Bible and Literature”. Ahora uno de esos amigos, profesor de literatura comparada, me hace llegar este bello libro “Poderosas Palabras”, una cuidada traducción del inglés original.

En su discusión de las imágenes poéticas y los temas eternos encontrados en la Biblia, Northrop Frye muestra que los simples elementos del mito han dado a nuestra literatura occidental tanto estructura como poder evocativo a través de los siglos.

Frye cuenta de qué manera la Biblia, con su modo de expresión verbal profético y singular, resuena a través de toda la tradición secular de la literatura, lo logra con inteligencia y sagacidad, además logra escamotear el tema central de su pensamiento crítico tanto a los prejuicios religiosos, que no desean ver en la Biblia más que Verdad revelada, como a los prejuicios  antirreligiosos de ciertos sectores académicos y de la más reciente crítica literaria. De esta manera, pone al alcance del lector las claves del pensamiento literario: cruce del mito, que se escapa de lo estrictamente histórico, con la metáfora, que reniega de las estrecheces de la lógica. La solución mágica que han encontrado los poetas desde el primer genio que comparo a una mujer con una rosa, un atardecer o una copa de vino.

En este libro, que cierra su imponente bibliografía, pone a la consideración de sus lectores cuatro imágenes poéticas clave encontradas en el Libro de los Libros. Se trata de la montaña y todas sus variantes: desde la escalera de Jacob hasta las espirales recurrentes de la poesía de Yeats; el jardín y sus connotaciones eróticas; y, por fin, en los mundos descendentes, la cueva y la caldera. “Poderosas Palabras” es una combinación ganadora de autoridad, erudición y sabiduría en la cual Northrop Frye triunfa como cartógrafo del complejo paisaje de nuestra imaginación creadora.

Para aquellos que no están familiarizados con su obra Northrop Frye (Quebec, 1912 – Toronto, 1992) . Estudió filosofía y literatura inglesa en la Universidad de Toronto, y teología en el Emmanuel College. Educado en la religión anglicana, recibió las órdenes en la Iglesia presbiteriana del Canadá. Fue profesor emérito en el Victoria College y la Universidad de Toronto. Por casi quince años, desde 1957 a 1972, Frye fue el crítico más influyente en el mundo anglosajón y fuera de él. Su influencia durante aquellos años se debió en parte a que el público animaba la idea de que la literatura era un mundo antagónico, un rival de la mundanidad que los oprimía. El relativo eclipsamiento de su visión neoteológica de la literatura estuvo ligado al ascenso del estructuralismo y de críticos como Roland Barthes, que declararon que los mitos eran ideologías, instrumentos de represión.

Veinte años más tarde y en un mundo de realidades virtuales y ficticias, es hora de restablecer la erudición y la sabiduría de Frye como una de nuestras guías en el mundo del imaginario.

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