Yield…

 

 

 

Escucho a Pearl Jam desde muy niño. Y, aunque muchos me puedan contradecir, uno de mis discos preferidos de la banda estadounidense es “Yield”.

Disco de los más aclamados por el público y la crítica. Un proyecto que regresaba a los orígenes del sonido de la banda fundada en la costa oeste norteamericana durante los tiempos de Nirvana.

Rock de Seattle…”Yield” retoma el sonido directo que tenía la banda en sus primeros trabajos, ahora inspirados en la gran literatura, en libros y autores de culto. La extraordinaria novela “Ishmael” escrita por Daniel Quinn (origen del tema “Do the Evolution”), “El Maestro y Margarita” de Mikhail Bulgakov y los relatos cortos de Bukowski.

I’m ahead…I’m advance…I’m the first mammal to wear pants I’m at peace…w/my lust…I can kill cause in god I trust, yeh…it’s evolution, baby…

El título del álbum hace referencia al anuncio de tránsito y proviene de la idea de “Ceder el paso”, ahora es “Ceder el paso a la naturaleza”, el cual también es uno de los temas centrales de la novela “Ishmael”.

Ye it’s herd behavior… I’m a thief… I’m a liar…there’s my church, I sing in the choir …(hallelujah…hallelujah).

“Do the Evoltion” suena tan potente y penetrante como el texto que la origina. Según Veder el tema habla de aquellos que están embriagados de tecnologías y piensan que pueden controlar a todos los seres vivos del planeta.

I’m the first mammal to make plans crawled the earth now i higher twenty ten watch it go fire.

En “Do The Evoltion” un maestro y su aprendiz evolucionan con el objetivo de salvar el mundo, así inicia el tema y comienza la novela de Quinn “Ishmael”, el maestro resulta un gorila y el alumno un humano, al final las fronteras entre las vidas de ambos individuos se hacen tenues y borrosas. Rock punk y novela metafórica que describe socráticamente “cómo las cosas llegaron a donde están hoy”.

“No Way” estremece desde el golpe del bajo y el bobo inicial, con una pequeña resonancia de la guitarra eléctrica de fondo, como si una piedra gigantesca golpeara por nosotros el camino hacia el océano. Una larga carretera de cielo azul. Entonces entran el riff de la guitara prima en segunda, marcando las diferencias, se escucha la voz de un Ángel perdido entre las Rocallosas y el Pacifico. “No way”.

“Pilate” suena a Nirvana.

“MFC” es punk al mejor estilo de Londres y Seattle.

“Low Ligth” reproduce los sueños de unos hombres que se hacen adultos, que ven las luces disminuir y encuentran en el amor y la comunión con sus semejantes el destino de una colisión cósmica, de esa luz tenue tan necesaria para encontrar el camino de regreso, el camino de regreso a casa, al origen, gran tema.

De un gran disco que cumple 20 años

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