Semejante a nuestras lágrimas.

“Siempre hay una última vez para todo. Arriba, sin ninguna conmoción, las estrellas se estaban apagando”.

Así concluye “Los Nueve Mil Millones De Nombres De Dios” Arthur C. Clarke: con infinitesimales resonancias bíblicas; tiempo de morir, tiempo de morir, tiempo de nacer, tiempo de nacer, de reír, reír  y llorar, llorar… Hay seres, mejor dicho, hay androides que han visto lo que nosotros jamás veremos…

«Yo he visto cosas que vosotros jamás creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir».

Acaba de morir a los 75 años de edad el actor holandés Rutger Hauer (el androide Roy Batty), ambos alcanzaron la inmortalidad fílmica cuando pronunció esas palabras; quizás en una de las escenas más memorables en la historia del cine.

Blade Runner, Hauer, Batty… las estrellas se van apagando, semejante a nuestras lágrimas.

 

 

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