Un Sol que destella cien notas por segundo.

Un par de amigos, de esos  “millennials”  que se creen de verdad que la belleza se esconde en Instagram,  los amigos están en Facebook, la pornografía es amor disfrazado de sexo y la Red es algo así como el antídoto de la Vida, me preguntan por la chica de la foto de la entrada:

House At Pooneil Corners

Una diosa supongo. Little wings…Pequeñas alas entre Marte y Venus.

No se…puede que solo sea un espejo sobre otros espejos, sobre otros espejos…

Well, I stand up next to a mountain. And I chop it down with the edge of my hand…

Un dios encarnado en un negro americano. Mozart con amplificación y LSD.  Una sonrisa. Which is why a poo is pooing. In the sun. Sun.

Un Sol que destella cien notas por segundo.

Puede que mis amigos no lo sepan, pero existe un Universo, un Orbe rodeado de gotas azules y grises que se esconden entre las raíces de un  árbol milenario, una cueva sin proporciones detrás de una cascada de acido donde nacen mil millones de vidas en un instante. Existe una magia. Una poesía. Un momento. Un lugar. Incluso. a veces, solo a veces existe,  hasta un segundo…

Bueno, me pongo de pie al lado de una montaña,
Y la derribo con el borde de mi mano.

Sí.

Bueno, me pongo de pie al lado de una montaña,
Y la derribo con el borde de mi mano.
Pues bien, recojo todas las piezas y creo una isla,
Puede que incluso levante un poco de arena.

Sï.

Porque soy un niño vudú,
Dios sabe que soy un niño vudú, nena,
Quiero decirte una última cosa más,
Yo no tenía la intención de ocupar tu dulce tiempo,
Lo enviaré de vuelta a tí un día de estos.

He dicho que no tenía la intención de ocupar tu dulce tiempo,
Lo enviaré de vuelta un día de estos.  Oh, sí…

Si no te conozco nunca más en este mundo,
Lo haré en el próximo,
Y no llegues tarde,
No llegues tarde.

Cantar de la tierra mía, que echa flores al Jesús de la agonía.

Casi hace 80 años desde que Antonio Machado murió en el exilio de Collioure (Francia), para huir de la Guerra Civil, y 71 años desde que falleció su hermano Manuel, en Madrid, también poeta y dramaturgo.

Uno de mis poetas mayores, hondo como el mar y tenue como las nubes de los campos de Jaen…o Castilla.

¡Oh la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero,
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!

Ahora podrá saberse más de sus vidas y su proceso creativo, de lo que les preocupaba a la hora de escribir y de sobrevivir, gracias a la reunión de 4.750 documentos que estaban dispersos entre siete sobrinos nietos de los escritores y que han entregado en conjunto a la Fundación Unicaja.

 Entre la veintena de misivas, subraya las que se cruza la familia tras la muerte del autor de Campos de Castilla y algunas “estremecedoras”, como la del propio Antonio Machado contando a una de sus sobrinas sus pasos huyendo de la guerra.

A nivel literario, Rodríguez Almodóvar se muestra eufórico por la aparición de una obra de teatro, La diosa razón, escrita a cuatro manos por los Machado. También hay “numerosísimos borradores de poemas de los dos”, lo que permite hacerse una idea de cómo era “el taller creativo de los hermanos, a través de estas hojas sueltas, muchas de ellas en papel de mala calidad”, lo que denota sus dificultades económicas.

Más anecdótico pero seguro que interesante  es el “cuaderno de trabajo que Antonio Machado tenía para preparar sus clases de literatura española, que abarca desde las primeras manifestaciones literarias hasta los Reyes Católicos”. Se conocía la segunda parte de este cuaderno, pero la primera, que ha aparecido ahora”.

Hace falta otro Machado. Cantar de la tierra mía,  que echa flores  al Jesús de la agonía.

Poderosas Palabras…

Hace un par de semanas hablaba con un par de amigos, católico uno, judío el otro, sobre la Biblia, el Talmud, como hecho literario, poético. Para los que creen en libros revelados por un Todopoderoso, eso suena a herejía. No sé por qué…Nada más trascendente que los hombres describan imágenes literarias, ficción y realidad, inspirados en los que ellos creen que son fuerzas, ideas y trascendencia que los superan e impulsan.

Recordé la lectura de Northrop Frye “The Great Code. The Bible and Literature”. Ahora uno de esos amigos, profesor de literatura comparada, me hace llegar este bello libro “Poderosas Palabras”, una cuidada traducción del inglés original.

En su discusión de las imágenes poéticas y los temas eternos encontrados en la Biblia, Northrop Frye muestra que los simples elementos del mito han dado a nuestra literatura occidental tanto estructura como poder evocativo a través de los siglos.

Frye cuenta de qué manera la Biblia, con su modo de expresión verbal profético y singular, resuena a través de toda la tradición secular de la literatura, lo logra con inteligencia y sagacidad, además logra escamotear el tema central de su pensamiento crítico tanto a los prejuicios religiosos, que no desean ver en la Biblia más que Verdad revelada, como a los prejuicios  antirreligiosos de ciertos sectores académicos y de la más reciente crítica literaria. De esta manera, pone al alcance del lector las claves del pensamiento literario: cruce del mito, que se escapa de lo estrictamente histórico, con la metáfora, que reniega de las estrecheces de la lógica. La solución mágica que han encontrado los poetas desde el primer genio que comparo a una mujer con una rosa, un atardecer o una copa de vino.

En este libro, que cierra su imponente bibliografía, pone a la consideración de sus lectores cuatro imágenes poéticas clave encontradas en el Libro de los Libros. Se trata de la montaña y todas sus variantes: desde la escalera de Jacob hasta las espirales recurrentes de la poesía de Yeats; el jardín y sus connotaciones eróticas; y, por fin, en los mundos descendentes, la cueva y la caldera. “Poderosas Palabras” es una combinación ganadora de autoridad, erudición y sabiduría en la cual Northrop Frye triunfa como cartógrafo del complejo paisaje de nuestra imaginación creadora.

Para aquellos que no están familiarizados con su obra Northrop Frye (Quebec, 1912 – Toronto, 1992) . Estudió filosofía y literatura inglesa en la Universidad de Toronto, y teología en el Emmanuel College. Educado en la religión anglicana, recibió las órdenes en la Iglesia presbiteriana del Canadá. Fue profesor emérito en el Victoria College y la Universidad de Toronto. Por casi quince años, desde 1957 a 1972, Frye fue el crítico más influyente en el mundo anglosajón y fuera de él. Su influencia durante aquellos años se debió en parte a que el público animaba la idea de que la literatura era un mundo antagónico, un rival de la mundanidad que los oprimía. El relativo eclipsamiento de su visión neoteológica de la literatura estuvo ligado al ascenso del estructuralismo y de críticos como Roland Barthes, que declararon que los mitos eran ideologías, instrumentos de represión.

Veinte años más tarde y en un mundo de realidades virtuales y ficticias, es hora de restablecer la erudición y la sabiduría de Frye como una de nuestras guías en el mundo del imaginario.

House At Pooneil Corners

 

You & me we keep walkin’ around & we see
All the bulsht around us
You try & keep your mind on what’s going down
Can’t help but see the rhinocerous around us
& you wonder what you can do
& you do what you can
To get bald & hi
& you know I’m still goin’ need you around
You say it’s healing but nobody’s feeling it
Somebody’s dealing – somebody’s stealing it
You say you don’t see & you don’t
You say you won’t know & you won’t let it come
Everything someday will be gone except silence
Earth will be quiet again
Seas from clouds will wash off the ashed of violence
Left as the memory of men
There will be no survivor my friend
Suddenly everyone will look surprised
Stars spinning wheels in the skies
Sun is scrambled in their eyes
While the moon circles like a vulture
Someone stood at a window & cried
‘One tear I thought that should stop a war
But someone is killing me’
& that’s the last hour to think anymore
Jelly & juice & bubbles – bubbles on the floor
Castles on the cliffs vanish
Cliffs like heaps of rubbish
Seen from the stars hour by hour
As splintered scraps & black powder
From here to heaven is a scar
Dead center – deep as death
All the idiots have left
Epitaph
The cows are almost cooing
Turtle doves are mooing
Which is why a poo is pooing
In the sun
Sun.

Verdugo del amor…

Diez pacientes que se volvieron hacia la psicoterapia, y en el curso de sus sesiones se debatieron con el dolor de la existencia. Esta no era la razón por la cual acudieron a mí en busca de ayuda; por el contrario, los diez padecían de los problemas comunes de la vida cotidiana: soledad, auto desprecio, impotencia, migrañas, compulsividad sexual, obesidad, hipertensión, pena, un amor obsesivo que los consumía, estados cambiantes de ánimo, depresión.

Escribe Irvin David Yalom (Washington D. C. Estados Unidos, 13 de junio de 1931) es catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Stanford y psicoterapeuta.

 Y, sin embargo (un sin embargo que se desarrolla de forma distinta en cada historia), la terapia sacó a la superficie las raíces profundas de estos problemas diarios, raíces que se remontaban al lecho de roca de la existencia. […] Aunque en estos relatos de psicoterapia abundan las palabras paciente y terapeuta, no se deje confundir el lector, con estos términos: estos son relatos referidos a todos los hombres y a todas las mujeres. La calidad de paciente es ubicua. La asignación de tal etiqueta es en gran parte arbitraria y con frecuencia depende más de factores culturales, educacionales y económicos que de la severidad de la patología.”.

“Estas historias maravillosas y conmovedoras nos hacen comprender que en cada ser humano yacen el dolor y la belleza que dan sentido a la vida.”