ES OTOÑO

Es otoño. Los frutos repiquetean al caer.
Hayucos, bellotas, nueces negras,
huérfanos de los árboles
que caen ataviados con sus rígidos atuendos.
No te adentres en el bosque
de tenue color naranja,
está lleno de viejos irascibles
que se deslizan furtivos
con ropa de camuflaje y fingen que nadie los ve.
Algunos ni siquiera son viejos,
sólo tienen frentes artríticas,
o están borrachos;
pero alguien tiene que pagar por sus rencillas,
sus oscuros dolores,
cuanta más carne explote, mejor.
Dispararán a la menor señal del movimiento,
a tu perro, a tu gato, a ti.
 Dirán que eras un zorro o una ardilla,
 un pato, o un faisán. Quizá un ciervo.
No son cazadores, estos hombres.
No tienen la paciencia de los cazadores,
ni su remordimiento.
Están seguros de que todo les pertenece.
Un cazador sabe que toma prestada su presa.
Recuerdo las largas horas agazapada
 en las altas hierbas de los pantanos
-el cielo vacío, el agua silenciosa,
los callados colores de lejanos árboles-
 esperando el fugaz aleteo de las aves,
casi rogando que no pasara nada.

Ecce Homo…

Existe un óleo sobre madera en la galería del Palacio Bianco (Palazzo Bianco) de Genova fechado en 1604  por Caravaggio, Ecce Homo.

La severidad en los ojos de Cristo es aterradora, el dolor del hombre torturado. Cuatrocientos años después Evelyn Bencicova nos muestra otra versión de ese Ecce Homo. Colectivo, masculino, femenino, desnudo y severo. Cuerpos desnudos con la misma severidad cristológica,  sin rostro, grises metálicos, que aparecen en abstractas posiciones y extrañas posturas…

Algunos yacen en estantes o mesas, mientras que otros están tendidos en masa en el suelo. Ecce Homo en latín significa “he aquí el hombre”, un motivo artístico común, de origen bíblico, que se ha ampliado para incluir representaciones de violencia, tortura  y guerra.

Al igual que el  libro homónimo de Nietzsche,  cómo se llega a ser lo que se es…Ecce homo. Wie man wird, was man ist,  fechado en 1888: 

“Descontado, pues, que soy un décadent, soy también su antítesis. Mi prueba de ello es, entre otras, que siempre he elegido instintivamente los remedios justos contra los estados malos; en cambio, el décadent en sí elige siempre los medios que lo perjudican. Como summa summarum [conjunto] yo estaba sano; como ángulo, como especialidad, yo era décadent. Aquella energía para aislarme y evadirme absolutamente de las condiciones habituales, el haberme forzado a mí mismo a no dejarme cuidar, servir, medicar. Esto revela la incondicional certeza instintiva sobre lo que yo necesitaba entonces ante todo. Me puse a mí mismo en mis manos, me sané yo a mí mismo: la condición de ello –cualquier fisiólogo lo concederá– es estar sano en el fondo. Un ser típicamente enfermizo no puede sanar, aun menos sanarse él a sí mismo; para un ser típicamente sano, en cambio, el estar enfermo puede constituir incluso un enérgico estimulante para vivir, para más-vivir”.

Eso es lo que hacen las escenas de Evelyn Bencicova, vivir, para más-vivir, no son necesariamente violentas, sino que continúan envueltas en el misterio, dejando al espectador en la oscuridad acerca de lo que realmente sucedió a estos cuerpos desnudos y contorsionados y décadent. 

“Quiero saber quién es el responsable de haber censurado tanta belleza”

 

Cuenta Esteban Buch en su libro “The Bomarzo Affair. Ópera, perversión y dictadura”,  que el dictador de turno en una argentina bonaerense y  bananera,  el general Juan Carlos Onganía  preguntó tras ver una versión operística y orgiástica de la  “Consagración de la primavera” de Stravinski, coreografiada por Óscar Araiz.

“Quiero saber quién es el responsable de haber puesto esa indecencia”.

Me asombra esa simplicidad de aquellos que tiene una visión cuartelistica y monástica de la vida  -y por ende de los hombres-  siempre se escandalizan cuando llega  la primavera y se esconden de su consagración. Glosa un poeta que no se dirige un país como se ordena un cuartel. Le creo.

El enfado casto y castrado del  general de turno,  nos cuenta Bunch en su libro, se convirtió en censura del ballet primaveral, además de veto de El mandarín maravilloso, de Bartók, o la película Blow Up, de Antonioni, sin atender que la película estuviera basada en un cuento de Cortázar,  quema de cientos de libros y de la muerte de miles de ciudadanos cuyo delito primero seria ser seres primaverales. Cuenta otro poeta que los argentinos tienen tres opciones en la vida morir en Bolivia, escribir en Paris o cantar tangos en New York. Le creo.

Cuando se estrena en los Estados Unidos de América, se deslizaron comentarios tipo “Porno im Belcanto”.  He visto versiones de Wozzeck, Tannhäuser, Carmen, Salomé y los Nibelungos wagnerianos que avergonzarían a las chicas catalanas del Bagdad o las que juegan al Pin Pon en Bangkok.

Pero la censura tiene largos caminos por recorrer,  la prohibición de Bomarzo, fue el acto cultural más importante protagonizado por la dictadura del general Onganía en su agonía quinquenal contra el poder de la primavera. Hombres para los que la moral viene regida por las faldas de la curia ítalo-argentina, o el general Franco.

Los sesentas se recuerdan en casi todo el mundo por ser los años de la liberación y la perplejidad pero en la argentina de los generales no había lugar ni para Borges o Cortázar  o el cálido espectáculo primaveral de Bomarzo.

Acabo de ver la puesta, junto a mi esposa e hija mayor…deseo preguntar:

“Quiero saber quién es el responsable de haber censurado tanta belleza”.

Para mamy…

Cuando todo el mundo está contigo recuerdas las fotos de la pequeña niñez. Veo a mi madre tan joven, con una mirada oculta entre nueva trova y bossa nova, unos ojos negros más vivos que la luna nueva en medio de los mares oscuros.  No recuerdo que alguien nos presentara. Aquello fue amor a primera vista. Como deben ser lo amores cuando son verdaderos. Me dieron la infinitesimal posibilidad de llegar a este planeta podrido y entre los mil millones de seres disponibles yo escogí aquella.  Una nube de estrellas en medio de los huracanes de octubre. Su misterio tenía que ver con las letras hispánicas, el indescifrable español, el siglo de oro, su belleza de suave hispanidad. Los complementos directos y los sintagmas de circunstancias. Un manantial indetenible de amor que me embrujó entre los muros de una ciudad que se desprendía de toda su humanidad. Su bondad iluminaba todo como un desconocido enigma, secreto y brujo. Imposible subir las escaleras, bajar del coche, segar una flor en un campo de mariposas, levantar un tenue peso de espumas, cosechar una espiga de azucenas, brotar del ciclo de las re-encarnaciones, detener el tiempo lineal de los hombres, palidecer ante la belleza femenina, detenerse frente al estupor de los tontos, vislumbrar el amor de las hijas, imposible detenerse,  cuando tienes el embrujo de una madre que te cuida de los imposibles avatares del universo.

PULITZER 2017

El premio nacional de información fue para David Fahrenthold, del Washington Post, por su investigación sobre las donaciones de caridad de Trump. El New York Times recibió tres premios Pulitzer.

Las investigaciones sobre el masivo caso de corrupción revelado por los papeles de Panamá y sobre los registros de donaciones caritativas del presidente Donald Trump resultaron premiadas en los Pulitzer, los premios que reconocen lo mejor del periodismo escrito en Estados Unidos.

Los Pulitzer, administrados por la Universidad de Columbia, son los premios más prestigiosos para la prensa escrita y digital estadounidense. Los ganadores fueron anunciados el lunes. En esta edición, se reconoció al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, McClatchy y el Miami Herald por su cobertura de los papeles de Panamá.

El premio nacional de información fue para David Fahrenthold, del Washington Post, por su investigación sobre las donaciones de caridad de Trump.

El New York Times compartió el premio de reportajes internacionales por lo que el jurado llamó los “reportes que fijaron la agenda sobre los esfuerzos de Vladimir Putin para proyectar el poder de Rusia en el extranjero”. La serie se llama Russia’s Dark Arts (Las artes oscuras de Rusia). El Times recibió otros dos premios Pulitzer: uno de fotografía, por el trabajo de Daniel Berehulak en Filipinas, y otro por el artículo de CJ Chivers sobre la vida de un infante de marina después de la guerra.

El New York Daily News y ProPublica, por su parte, fueron los galardonados en la categoría de servicio público. El premio reconoció la asociación de ambos para exponer cómo el Departamento de Policía de Nueva York abusó de las normas sobre desalojos. La columnista del Wall Street Journal Peggy Noonan recibió el premio de mejor comentario por conectar “en bellas columnas a los lectores con las virtudes compartidas de los estadounidenses durante una de las campañas políticas más conflictivas del país”, según los jueces.

El Salt Lake Tribune recibió el premio de periodismo local por revelar cómo víctimas de ataques sexuales fueron maltratadas en la Universidad Brigham Young.

Arte Cullen, editor de un pequeño periódico de Iowa llamado The Storm Lake Times, recibió el premio editorial por lo que los jueces calificaron como “informes tenaces, experiencia impresionante y escritura atractiva que desafió con éxito los poderosos intereses corporativos agrícolas en Iowa”.

*

“The Underground Railroad” de Colson Whitehead, una celebrada novela sobre una esclava en fuga, que combina una imaginación liberadora con una realidad brutal, ganó el lunes el Premio Pulitzer de ficción. El anuncio confirmó el libro como la revelación literaria de 2016, tras ser elegido para el club de lectura de Oprah Winfrey y ser uno de los favoritos de los críticos que recibió el año pasado el Premio Nacional del Libro. Es la primera vez en 20 años que la misma obra gana el Pulitzer y el Premio Nacional del Libro para ficción.

Whitehead, famoso por obras que mezclan mito e historia estadounidense como “John Henry Days”, concibió su novela como lo que calificó como “una idea torpe”: tomar la red clandestina de rutas hacia la libertad conocido como Underground Railroad y convertirla en un tren real. Colson entretejió su fantasía con una historia demasiado real sobre el escape de una chica de una plantación.

Whitehead terminó “The Underground Railroad” mucho antes de la elección de Donald Trump pero ahora encuentra paralelos con el presente.

“Creo que el libro tiene que ver con la supremacía blanca como un error de origen en la historia del país y ese error de origen está siendo representado en la Casa Blanca ahora”, dijo a The Associated Press el lunes. “Cuando estaba escribiendo el libro no pensaba en los acontecimientos actuales, pero creo que se debe ver diferente ahora”.

Otros galardonados anunciados el lunes en las categorías de artes de los Premios Pulitzer también abordaban temas de raza y clase en el pasado y el presente. “Sweat” de Lynn Nottage, sobre el resentimiento en la clase trabajadora, ganó el premio en la categoría de teatro. La obra retrata el cierre de una fábrica en Pennsylvania que lleva a la ruptura de amistades y familias, así como a un ciclo devastador de violencia, prejuicio, pobreza y drogas.

Se trata del debut de Nottage en Broadway. La dramaturga también ha escrito “Intimate Apparel”, “By The Way, Meet Vera Stark” y “Ruined”, otra obra ganadora del Pulitzer. “Revisé como la pobreza y el estancamiento económico comenzaba a cambiar nuestra narrativa estadounidense y cómo una cultura sufría”, dijo Nottage a la AP después de su triunfo el lunes. “Me siento muy agradecida, estoy un poco impactada”.

El relato “Blood in the Water: The Attica Uprising of 1971 and its Legacy” de Heather Ann Thompson ganó el premio en la categoría de historia. El libro examina los eventos que se desataron desde el 9 de septiembre de 1971, cuando cerca de 1.300 prisioneros tomaron el control del centro penitenciario Attica Correctional en el estado de Nueva York para protestar por años de maltratos. La obra revela los crímenes cometidos durante el levantamiento y sus consecuencias.

“Evicted: Poverty and Profit in the American City” de Matthew Desmond ganó en la categoría general de no ficción. El libro de Desmond se desarrolla en Milwaukee y es otra de las obras galardonadas que exploran temas de pobreza, raza y división de clases. El jurado lo reconoció “como una exposición profundamente investigada que muestra cómo los desalojos masivos tras la crisis económica de 2008 fueron menos una consecuencia y más bien una de las causas de la pobreza”.

Desmond, quien ganó el mes pasado un premio del Círculo Nacional de Críticos de Libros, dijo que espera que su obra ayude a mostrar una luz sobre la gravedad de la crisis y el papel del gobierno. “Si miras una torre de vivienda pública y una casa en un suburbio bajo una hipoteca”, dijo Desmond a la AP. “Ambas tienen subsidios del gobierno, pero no se parecen nada. Parece que estamos más dispuestos a gastar dinero en exenciones fiscales que en asistencia directa”.

“The Return: Fathers, Sons, and the Land in Between” de Hisham Matar ganó el premio de autobiografía. El jurado destacó que las memorias de Matar sobre su natal Libia “examinan con emoción mesurada el pasado y el presente de una región turbulenta”. Tyehimba Jess ganó el premio de poesía por “Oilo” y fue destacado por mezclar arte performance con la lírica “para explorar la memoria colectiva y las nociones contemporáneas sobre raza e identidad”.

“Angel’s Bone” de Du Yun se impuso en la categoría de música. El jurado del premio calificó la pieza operística como “atrevida” y dijo que “incorpora elementos vocales e instrumentales así como un amplio rango de estilos en una alegoría desgarradora sobre el tráfico humano en el mundo moderno”.

 

“El poder y la gloria. Juan Pablo II. ¿Santo o Político?”

Elías Canetti en su libro de aforismos “El suplicio de las moscas”  escribe.  “En la mayoría de las religiones, el hombre finge humillarse para saltar luego furioso y con alevosía hacia lo alto”. Acabo de terminar de leer el libro “El poder y la gloria. Juan Pablo II. ¿Santo o Político?”,  recordé de inmediato el aforismo de Canetti.  El rasero de la humillación fingida santidad mediante y la alevosía y la ferocidad de la política. Es una excelente afirmación para referirse al Papa del “país lejano” Karol Wojtyla.

 “El poder y la gloria. Juan Pablo II. ¿Santo o Político?” escrito por el periodista y escritor inglés David Yallop, autor igual del best-seller  “En el nombre de Dios”. En la vieja ciudad de Roma existe un dicho muy popular. ‘Cuando un Papa muere. Hacemos otro’. Es la vieja máxima europea. ‘El Rey ha muerto. Viva el Rey’. El libro de Yallop es un esfuerzo en 800 legajos para explicar ese  “hacemos otro”, “Viva el Rey”.

¿Que sucedió en la Iglesia Católica con el reinado de Wojtyla?  ¿Qué  sucedió en el Vaticano Inc?. Una posible respuesta se puede encontrar leyendo “El poder y la gloria. Juan Pablo II. ¿Santo o Político?”.  Cuál fue el papel de  Juan Pablo II en el desmantelamiento del comunismo y la teología de la liberación, su alianza con el corporativismo internacional y las finanzas internacionales, los democrata-cristianos en Italia y en el resto del mundo, sus contactos con la Mafia y Moscú, el papel de la Iglesia Católica en el derrumbe del cristianismo a nivel global.

Yallop hace la función de ‘promotor fidei’   -en lenguaje popular el ‘abogado del diablo’, un individuo cuyo deber es señalar toda falta o punto débil en las evidencias aducidas, y poner todo tipo de objeciones para la santidad del propuesto. El  ‘promotor fidei’  en el pasado por ejemplo impidió que la propuesta de canonización por parte de la Falange y la Iglesia Católica española prosperara para el General Franco. Pero eso ya era el pasado.  Lo que una vez fue el quinto paso para la beatificación fue abolido por el propio Juan Pablo II. Hoy los vaticanistas y católicos en todo el mundo esperan oír una explicación satisfactoria que justifique esa abolición. “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”  ya no tiene lugar en el cristianismo vaticano en el siglo XXI. A pesar de los esfuerzos del actual Santo Padre llegado por igual de otro “país lejano”.

“El poder y la gloria. Juan Pablo II. ¿Santo o Político?” es entonces una lectura demoledora y reveladora de todo aquello que se esconde en las habitaciones oscuras de los palacios y los tronos matizados en maderas preciosas y oro.

Para concluir tal y como iniciamos, con otro aforismo de Canetti;  el libro de David Yallop anda por aquello parajes de… “los devastadores de palabras, ¿qué tengo yo que ver con ellos? ¿Qué queda de los mitos bajo sus cuchillos?  De lo que queda de esos mitos intenta ilustrarnos Yallop, de esa humillación, de esa ferocidad y de la alta alevosía.

Boy’s reguetón…

Una reciente entrada acerca del disco “ The Joshua Tree” de U2 propició que un entrañable amigo me escribiera un esplendoroso correo electrónico para discrepar conmigo, el mejor disco de la banda irlandesa para él es su LP debut: “Boy”.

Uno puede estar de acuerdo o no,  en cuestión de preferencias sexuales y musicales, todo es posible.

El sonido de “Boy” todavía no es el sonido U2.  Incluso el segundo disco “Octuber” aún no es el sonido de U2. En los dos la banda suena punk, áspera, con un mensaje cercano al cristianismo pagano y primogénito, contestatario y agresivo, al estilo del éxito “I will follow”…

El disco se publicó en 1980.  Un año decadente. Inicio de una década decadente.  Pero  los sonidos no necesariamente deben ser irrelevantes e intrascendentes cuando todo se derrumba. Venecia se hacia polvo pero Vivaldi  estaba enamorado de sus cuatro estaciones o el sonido del mar,  ese sonido trascendió la caida de su impresionante ciudad maritima…

Y eso fue precisamente lo que ocurrió con “Boy” y Bono millones de amantes de la música siguieron a los irlandeses como los nuevos profetas del rock. Los ochentas fueron una década perdida, pero el sonido U2 la  trascendió.

1980. Una época de disco, de chapucería y mal gusto, como la actual lo es de reguetón. La banda sonora de La Habana post siglo XX son los bicitaxis, los bares, los restaurantes, las guaguas, los hospitales, los cementerios con sonidos incorporados, el reguetón. Bueno en realidad no sé si identificar esa música urbana con un sonido. Puede ser el balbuceo de los que no tienen nada que cantar, menos que decir. Pero sí  estoy de acuerdo que es el sonido de la decadencia. Entonces si seguimos la lógica de “Boy” con “los ojos que hacen círculos”, o la historia y los ochentas, la fórmula más segura es ocultar la decadencia con la censura.

Censurar o silenciar nunca será la solución.

La otra opción sería como en la Gran Lubianka esconder la decadencia, enmendar el error con los convulsos eléctricos. “The Electric Co.” “electric convulsion therapy” es mi tema preferido de “Boy”. Fuerte, agresivo, en contra de la tortura médica, en contra de la decadencia.

Fuera de la ley…

*

Norman Mailer es uno de mis escritores preferidos. Recuerdan el performance de Lennon, en la cama desnudo, un cuarto de hotel con Yoko, todos colocados cantando  aquello de “give a peace a chance”…

Ev’rybody’s talking about
John and Yoko, Timmy Leary, Rosemary,
Tommy Smothers, Bobby Dylan,
Tommy Cooper,
Derek Taylor, Norman Mailer,
Alan Ginsberg, Hare Krishna,
Hare
Krishna.

**

Hare…Quién es Mailer. Un jodido genio de los de verdad, no de los que se disfrazan para andar por la vida en mascaras de oropel. Norman iba desnudo. Se jugó la vida. O mejor iba por el mundo en ‘passing time’  -como dicen los americanos del norte nevado y brutal. Mailer era de esos tipos brutales, de esos que pueden desarmar la belleza y la intemperie de la que se cobijan los tontos, los censores, las estrellas del pop y el porno.

No es de extrañar que Lennon lo citara, junto a Dylan, Leary, Ginsberg, Ono…

El sábado me leí de un tirón “Fuera de la Ley. Los mejores ensayos”. Es como leer la Wikipedia pero colocada con LSD. Mailer nos habla del feminismo y Marilyn Monroe, del terrorismo y la plusvalía, de Reagan y el clan Bush, de los escritores americanos, los hipsters y Freud, la pena de muerte y las corridas de toros. Un intenso recorrido por una de las mentes más prodigiosas del siglo XX. Todo en América  no es banalidad o la simpleza de los multimillonarios en sus mansiones con ferretería de oro, existen  igual sutilezas y mentes provocadores a contracorriente.

La recopilación va desde ensayos con fecha de 1948 hasta el 2007.  Beligerantes y poderosos. “Parte de la mejor prosa de Norteamérica se encuentra  sobre las paredes de los baños para hombres. Es prosa escrita en hueso, mordida por el ácido, es la prosa de la verdad áspera,  la virulencia del criminal que nunca encontró sus paredes de piedra y se conforma con las paredes del baño, es el lenguaje del odio sin el estorbo de la culpa, la vacilación o el escrúpulo o la complejidad”. Escribe Mailer para referirse a Burroughs.

Un Norman profético. Escribía en el 2003 “Ganar un imperio. Perder la democracia”. “En realidad, la democracia es la condición especial: una condición que seremos llamados a defender en los años que vienen. Eso será enormemente difícil debido a la combinación de corporación, militarismo y la investidura completa de la bandera con los deportes para los espectadores masivos ya  han plantado una atmosfera pre fascista en Norteamérica”.

Y Norman sabía lo que era el fascismo, luchó contra él en la Guerra del Pacifico. Escribió dos de los libros fundamentales para entender la guerra y los hombres que las engendran: Los desnudos y los muertos” y El Castillo en el Bosque”. Dos libros tan distintos pero estremecedores pues narran eso que la filósofa judía Hannah Arendt describía como la  “banalidad del mal”.

“La gran esperanza no tiene un asidero real a menos que uno esté dispuesto a enfrentar el destino funesto que también puede estar en camino”.  

 

Epístolas a Venus…

Un tema de Venus, unas palabras, una poeta, poemas y prosas de las que sabes – o acaso intuyes levemente-  provienen de esos lugares profundos y oscuros de los corazones habitados por sentidos de pieles desnudas como si se trataran de las inmensas dunas de Venus. Uno que siempre se reconoce como un simple mortal se piensa entonces demonio azul. Demonio dominado por el amor. Veo los detalles que nadie observa. El color de la lluvia. El sabor de las ostras de Orión. Un ser con alas multicolores de sonidos desorientados, ojos azules que ven a través del cristal gris de los catalejos invisibles, sombras que configuran costas y corales, un paladar con sabor a vodka, cremas y jugo de naranja, la costumbre adquirida de los poetas franceses, una memoria de una mañana pintando orbes con polvos de diamantes, cuartetos de espuma en tu espalda y piernas desnudas. Me puedes decir que eres extraterrestre igual te lo creo. Y, si te digo que soy el aprendiz del aire, puede que  todavía me creas…
Por Andrés Recasens.
 *
Epístola primera
Aquí el amor
se vive simplemente
no se halla cautivo
en la trampa de un concepto
se prodiga franco
cuando entibia las manos
para un ritual
de pieles
cuando incuba besos
en su nidal
de ardores
el amor
silba una nota en cada poro
y hace danzar al cuerpo
como hierba
apremiada por el viento
Mi amor
guía mis pasos
en las noches
al lecho de mi amada
y conmueve sus senos
con mis labios
semejando lunas
sorprendidas
por dos brasas
No vengas
aprendiz del aire
no estás maduro todavía
para festejar a las alas
y al viento
Mi amor
es un gitano
que hurta gozos
en el temblor
de terciopelos
de mi amada
y juega el éxtasis
sus vértigos
hasta que suplica
ser prisionera
de mi pecho
No vengas
aprendiz del aire
no estás maduro todavía