¿Está el tiempo desarticulado?

“¿Está el tiempo desarticulado? Durante los últimos dos siglos, el régimen temporal dominante en Occidente ha estado orientado hacia el futuro y se ha basado en un concepto lineal, progresivo y homogéneo del tiempo. En las últimas décadas, se ha producido un cambio hacia un nuevo régimen orientado hacia el presente o “presentismo”, compuesto de temporalidades múltiples y filtradas. Rethinking Historical Time aborda este cambio de paradigma, proporcionando una visión general de los enfoques interdisciplinarios vanguardistas sobre esta nueva condición temporal.

Marek Tamm y Laurent Olivier han reunido a un equipo internacional de académicos que trabajan en historia, antropología, arqueología, geografía, filosofía, literatura y estudios visuales para repensar las consecuencias epistemológicas del presentismo para el estudio del pasado y para discutir críticamente las suposiciones tradicionales que sustentan la investigación sobre el tiempo histórico. Comenzando con un análisis del presentismo, los colaboradores continúan explorando en términos históricos y críticos la idea de las temporalidades múltiples, antes de presentar una serie de estudios de caso sobre la variabilidad de diferentes formas del tiempo en la cultura material contemporánea”.

Así empieza la introducción de los citados Marek Tamm y Laurent Olivier¨:

“¿Está el tiempo desarticulado?”, pregunta la teórica cultural alemana Aleida Assmann  en el título de su reciente libro sobre regímenes de tiempo modernos y contemporáneos. «¿Adónde se ha ido el futuro?», pregunta el antropólogo francés Marc Augé. Ya no vivimos en el tiempo histórico, argumenta el estudioso literario estadounidense Hans Ulrich Gumbrecht, sino dentro de un presente cada vez más amplio. El historiador británico Michael Bentley secunda el diagnóstico de Gumbrecht: “El cronotipo prevaleciente en Occidente [ha] cambiado”. La historiadora del arte canadiense Christine Ross  indica que se ha dado un giro temporal al arte contemporáneo, que  ‘está a un paso del tiempo conceptualizado como pura continuidad, unidad y sucesión, junto con la historia como progreso, aceleración y teleología; hacia una estética posmetafísica “presentificando” la estética de la reorientación de las convenciones modernas del tiempo histórico. Un nuevo “régimen de historicidad” prevalece en el mundo occidental contemporáneo, afirma a su vez el historiador francés François Hartog . Mientras que durante los últimos siglos el régimen de historicidad dominante en Occidente ha estado orientado hacia el futuro, la orientación ha cambiado durante las últimas décadas, con el futuro cediendo claramente su posición como principal herramienta para interpretar la experiencia humana en favor de un régimen dirigido orientado hacia el presente que Hartog llama “presentismo”. Este régimen de historicidad presentista, argumenta Hartog, implica una nueva forma de entender la temporalidad, un abandono de la concepción lineal, causal y homogénea del tiempo, característica del anterior y moderno régimen de historicidad.

De hecho, existe un consenso creciente entre muchos académicos de diferentes campos de las humanidades y las ciencias sociales según el cual algo ha cambiado en nuestra visión de la temporalidad, que ahora percibimos como más variable, menos monolítica, algo que afecta a nuestra forma de pensar sobre la transformación de fenómenos pasados a lo largo del tiempo. ¿Cuál es la naturaleza de este cambio? Primero, según las teorías del presentismo, el presente ha dejado de ser considerado como un estado de transición entre lo que ha sido y lo que aún no es. El pasado y el futuro no existen como categorías separadas, sino que son siempre proyecciones de presentes específicos, existen como propios modos inmanentes del presente. En segundo lugar, se está volviendo cada vez más evidente que el entorno material de las sociedades humanas siempre ha sido algo compuesto, en el sentido de que siempre ha estado compuesto principalmente de elementos provenientes de su pasado mientras aún continúa existiendo en su presente . `El pasado perdura, se acumula en cada rincón y grieta de la existencia convirtiéndose en “ahora”‘, haciendo que estos presentes cronológicos sean híbridos por definición y, por tanto, objeten la concepción común del tiempo (y la historia) como la sucesión de instantes´ . Esta nueva situación, brevemente descrita, presenta varios desafíos para las disciplinas que trabajan sobre los asuntos del pasado o, en la expresión feliz de Chris Lorenz, “el pasado ya no es lo que solía ser, y tampoco lo es el estudio académico del pasado”.

(…)

El lugar de la historia, su lugar legítimo, es el presente, el aquí y ahora de las cosas, los seres y los lugares. Como Michel de Certeau nos ha alertado, estamos llamados a re-politizar la historia. En la era del presentismo, el estudio de la historia efectivamente exige que la contemplemos con una postura política, que adoptemos un enfoque que no solo coloque a la historia en su lugar -dentro del presente, no contigua-, sino que también dé voz a los entes activos. que el antiguo régimen de historicidad había reducido a objetos simples. Corresponde a la historia, en tanto pronuncia un testimonio en nombre tanto de lo humano como de lo no humano, explorar las nuevas formas de conocimiento y creación en la época del Antropoceno.”

© Bloomsbury Publishing Plc 2019

Netflix invade la Oscar Race

 Nominaciones a los 77º Globos de Oro.


Perder el Oscar al que tanto se acercó con Roma (Alfonso Cuarón, 2018) no hizo ninguna gracia a Netflix, que contaba con él como aval de su sello de calidad. Este año el margen de error es reducido, como prueban las recién anunciadas nominaciones a los Globos de Oro, donde tres de las cinco aspirantes a mejor película dramática (la categoría principal atendiendo a lo infravalorada que está la comedia) llevan la firma del famoso servicio de streamingEl irlandés, de Martin Scorsese, Historia de un matrimonio, de Noah Baumbach, y Los dos Papas, de Fernando Meirelles. Esta última, presente también en las secciones referentes al guion y las interpretaciones masculinas, es sin duda el trabajo que mejor parado ha salido hoy, ya que los otros dos han sufrido duros reveses al quedar fuera respectivamente de las categorías de mejor actor (Robert De Niro) y director (Baumbach, sí nominado como guionista). Las tres cintas, harto diferentes entre sí, se verán las caras con 1917, de Sam Mendes, y la polémica Joker, de Todd Phillips, a las que tampoco ha ido nada mal. En el terreno de las comedias y musicales también está Netflix presente con la irregular Yo soy Dolemite, de Craig Brewer, que compite con Jojo Rabbit, de Taika Waititi (Premio del Público en Toronto); Érase una vez en… Hollywood, de Quentin Tarantino, Rocketman, de Dexter Fletcher, y la revelación del momento, Puñales por la espalda, de Rian Johnson (por la que está merecidamente nominada nuestra Ana de Armas), siendo harto bienvenida la ausencia de Cats, de Tom Hooper, atendiendo a la debilidad que la Asociación de Prensa Extranjera siente por los musicales llenos de estrellas, pero no tanto la de Superempollonas, de Olivia Wilde, por la que sólo ha sido nominada Beanie Feldstein. Ella y Cate Blanchett (lo mejor de ¿Dónde estás, Bernadette?, de Richard Linklater) constituyen las dos decisiones más arriesgadas, que tampoco tanto, del terreno interpretativo, donde, como ya es habitual, sólo ha habido lugar para estrellas consagradas, siendo particularmente tristes las omisiones de Florence Pugh (Mujercitas, de Greta Gerwig, una de las grandes perdedoras del día al estar solo nominados su protagonista, Saoirse Ronan, y su compositor, Alexander Desplat), Mary Kay Place (Diane, de Kent Jones), Lupita Nyong’o (Nosotros, de Jordan Peele) y Shuzhen Zhou (The Farewell, de Lulu Wang), que habrán de buscar apoyos en otros círculos de críticos menos elitistas.

Por supuesto, tampoco ha sido nominado ningún miembro del excelente reparto de la surcoreana Parásitos, la mayor pesadilla de Netflix, por la que el gran Bong Joon-ho sí se ha colado como guionista y director, algo que no ha logrado Pedro Almodóvar con Dolor y gloria aun sí obteniendo la nominación un inmenso Antonio Banderas que cada vez está más cerca de la estatuilla dorada. Estos dos últimos títulos, ambos excelentes, compiten en la categoría extranjera con el mentado The Farewell (que, aun siendo estadounidense, no es en inglés y por tanto juega ahí según las absurdas reglas de los Globos de Oro) y los dos estandartes franceses del año, Los miserables, de Ladj Ly, y Retrato de una mujer en llamas, de Céline Sciamma, destinados a verse las caras una y otra vez aun cuando injustamente sólo el primero tiene entrada para el evento final. Por cierto, dos de cinco aspirantes a el apartado foráneo son mujeres, lo que contrasta con el absolutismo masculino de los correspondientes a película, dirección y guion. El área animada, donde, por así decirlo, hay media mujer nominada (Jennifer Lee, codirectora de la deliciosa Frozen II junto a Chris Buck), podría haber sido prácticamente igual de internacional, pues había aspirantes tan maravillosas como las japonesas El tiempo contigo, de Makoto Shinkai y Promare, de Hiroyuki Imaishi; las españolas Klaus, de Sergio Pablos, y Buñuel en el laberinto de las tortugas, de Salvador Simó Busom, o la francesa ¿Dónde está mi cuerpo, de Jérémy Clapin, pero, una vez más, sólo ha habido espacio para los grandes estudios de Hollywood. Es harto curioso, por no decir lamentable, que una asociación que no llega a los cien miembros, supuestamente periodistas con criterio, se limite año tras año a destacar los trabajos más populares, pareciendo jugar a adivinar las decisiones de la Academia (que, irónicamente, termina arriesgando bastante más) y no a destacar aquello que verdaderamente se cuenta entre lo mejor del año. Al final, Jennifer López aparte (¡ay, qué bien está en Estafadoras de Wall Street, de Lorene Scafaria!), el toque de diversión lo pone la distinción entre dramas y comedias, la cual no deja sin embargo de ser absurda considerando que las obras que suelen atraer la atención de los votantes se encuentran entre ambos géneros. Y es que la vida rara vez es sólo cosa de reír o llorar, algo que también puede decirse de la relación de nominados presentada a continuación. Juan Roures (Madrid)

MEJOR DRAMA

◼ 1917, de Sam Mendes.
◼ El irlandés, de Martin Scorsese.
◼ Joker, de Todd Phillips.
◼ Historia de un matrimonio, de Noah Baumbach.
◼ Los dos Papas, de Fernando Meirelles.

MEJOR COMEDIA O MUSICAL

◼ Yo soy Dolemite, de Craig Brewer.
◼ Rocketman, de Dexter Fletcher.
◼ Érase una vez en Hollywood, de Quentin Tarantino.
◼ Jojo Rabbit, de Taika Waititi.
◼ Puñales por la espalda, de Rian Johnson.

MEJOR DIRECTOR

◼ Martin Scorsese, El irlandés
◼ Quentin Tarantino, Érase una vez en Hollywood
◼ Todd Phillips, Joker
◼ Sam Mendes, 1917
◼ Bong Joon Ho, Parásitos

MEJOR ACTOR EN DRAMA

◼ Christian Bale, Le Mans ’66.
◼ Antonio Banderas, Dolor y gloria
◼ Adam Driver, Historia de un matrimonio.
◼ Joaquin Phoenix, Joker.
◼ Jonathan Pryce, Los dos Papas.

MEJOR ACTOR EN COMEDIA O MUSICAL

◼ Daniel Craig, Puñales por la espalda.
◼ Roman Griffin Davis, Jojo Rabbit.
◼ Leonardo DiCaprio, Érase una vez en Hollywood.
◼ Taron Egerton, Rocketman.
◼ Eddie Murphy, Yo Soy Dolemite.

MEJOR ACTRIZ EN DRAMA

◼ Cynthia Erivo, Harriet.
◼ Scarlett Johansson, Historia de un matrimonio.
◼ Saoirse Ronan, Mujercitas.
◼ Renée Zellweger, Judy.
◼ Charlize Theron, El escándalo.

MEJOR ACTRIZ EN COMEDIA O MUSICAL

◼ Ana de Armas, Puñales por la espalda.
◼ Awkwafina, The Farewell.
◼ Cate Blanchett, ¿Dónde estás, Bernadette?.
◼ Beanie Feldstein, Superempollonas.
◼ Emma Thompson, Late Night.

MEJOR ACTOR SECUNDARIO

◼ Tom Hanks, Un amigo extraordinario.
◼ Anthony Hopkins, Los dos Papas.
◼ Al Pacino, El irlandés.
◼ Joe Pesci, El irlandés.
◼ Brad Pitt, Érase una vez en Hollywood.

MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA

◼ Kathy Bates, Richard Jewell.
◼ Annette Bening, The Report.
◼ Laura Dern, Historia de un matrimonio.
◼ Jennifer Lopez, Estafadoras de Wall Street.
◼ Margot Robbie, El escándalo.

MEJOR GUION

◼ Noah Baumbach, Historia de un matrimonio.
◼ Kim Dae-hwan, Bong Joon-ho y Jin Won Han, Parásitos.
◼ Anthony McCarten, Los dos Papas.
◼ Quentin Tarantino, Érase una vez en Hollywood.
◼ Steven Zaillian, El irlandés.

MEJOR MÚSICA ORIGINAL

◼ Alexandre Desplat, Mujercitas.
◼ Hildur Guðnadóttir, Joker.
◼ Randy Newman, Historia de un matrimonio.
◼ Thomas Newman, 1917.
◼ Daniel Pemberton, Motherless Brooklyn.

MEJOR CANCIÓN ORIGINAL

◼ Cats: “Beautiful Ghosts”.
◼ Rocketman: “I’m Gonna Love Me Again”.
◼ Frozen 2: “Into the Unknown”.
◼ El rey león: “Spirit”.
◼ Harriet: “Stand Up”.

MEJOR PELÍCULA ANIMADA

◼ Frozen II, de Chris Buck y Jennifer Lee.
◼ Cómo entrenar a tu dragón 3, de Dean DeBlois.
◼ El rey león, de John Favreau.
◼ Mr. Link. El origen perdido, de Chris Butler.
◼ Toy Story 4, de Josh Cooley.

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA

◼ The Farewell, de Lulu Wang.
◼ Los miserables, de Ladj Ly.
◼ Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar.
◼ Parásitos, de Bong Joon-ho.
◼ Retrato de una mujer en llamas, de Céline Sciamma.

Dolor y gloria literaria…

 

El filme de de Pedro «Dolor y Gloria», es una de sus obras mas literarias; en el sentido de las citas a libros, autores y literatura, fiel al gusto del director manchego por la palabra escrita: “Vivo rodeado de libros”, así comienza Pedro Almodóvar el apartado que dedica a la literatura en su filme sobre el «dolor» y la «gloria», el libro que acaba de publicar Reservoir Books que incluye el guión de la película, fragmentos del storyboard y comentarios del director.

Almodóvar escribe sobre sus autores de cabecera, las novelas recientes que más le han impresionado, y la manera que tiene de utilizar la literatura como fuente de inspiración para sus guiones. “A veces la lectura me da la clave para alguna secuencia […], me transporta a un lugar donde florecen las ideas”. También habla de alguno de los libros que aparecen en ‘Dolor y gloria’. El personaje de Salvador Mallo, como Almodóvar, vive rodeado de ellos. La mayoría forman parte del atrezo, pero hay algunos que el director ha querido destacar especialmente, ya sea como recurso dramático o como simple homenaje. Su recopilación, por orden de aparición, nos permite elaborar una especie de “guía de lectura según Almodóvar”.

Nada crece a la luz de la luna (Torborg Nedreaas)

Almodóvar habla sobre cómo le fascinan las novelas de escritoras “malditas y torrenciales”. Una de esas autoras que “escriben arrolladas por la pasión” es la noruega Torborg Nedreaas. ‘Nada crece a la luz de la luna’ (Errata Naturae), publicada por primera vez en 1947 (la autora falleció en 1987), narra la historia de un amor obsesivo y, por tanto, destructivo. El tipo de amor que ha reflejado muchas veces Almodóvar en sus películas. Pero la novela también es un desgarrador relato sobre la soledad, sobre el miedo a la soledad, lo que le permite al director utilizarlo para reflejar ese sentimiento en Salvador Mallo. El personaje aparece leyendo la novela en la cama. Por medio de su voz en off escuchamos un fragmento del libro, muy significativo, que luego subrayará: “Estábamos todo lo cerca que dos personas pueden estar, pero cada uno en su mundo”.

The Master. Retrato del novelista adulto (Colm Tóibín)

En esa misma secuencia donde Antonio Banderas lee a Nedreaas, Almodóvar destaca otro libro, que está colocado en la mesilla de noche. Se trata de ‘The Master. Retrato del novelista adulto’, en la edición de 2006 de Edhasa (la última es de Lumen, de 2018). El libro del irlandés Colm Tóibín (‘Brooklyn’, ‘El testamento de María’) es una mezcla de biografía y ficción histórica sobre el neoyorquino Henry James, uno de los autores preferidos de Almodóvar. Como explica el cineasta en ‘Dolor y gloria’, casi todas las páginas de sus obras maestras –‘Washington Square’, ‘Retrato de una dama’, ‘Otra vuelta de tuerca’- las tiene subrayadas. Para los más completistas, durante la panorámica que termina con Banderas leyendo, aparece también en la mesilla de pasada ‘El último de la estirpe’ (Tusquets), la colección de cuentos de la suiza Fleur Jaeggy (‘Los hermosos años del castigo’, ‘Proleterka’), también conocida por su colaboración con Franco Battiato bajo el pseudónimo de Carlotta Wieck.

Ana No / El cordero carnívoro (Agustín Gómez Arcos)

El único escritor que repite presencia en la película es español, aunque no sea muy conocido en España. La razón de este desconocimiento es que Agustín Gómez Arco decidió emigrar a Francia en junio de 1968, al calor de los movimientos estudiantiles y cansado de batallar contra la censura franquista. Durante su exilio voluntario comenzó a escribir en francés, convirtiéndose en uno de los novelistas más reputados de las letras francesas de los ochenta. Silenciado por la dictadura y olvidado durante la democracia, su obra había quedado prácticamente inédita en España. En 2006, la editorial Cabaret Voltaire decidió rescatar gran parte de sus novelas (ya ha publicado ocho). Almodóvar, quien estuvo conviviendo con el escritor en la misma casa durante un tiempo, decidió sacar sus obras en la película a modo de, como él mismo dice, “pequeño homenaje”. ‘Ana No’ aparece en el atril del escritorio de Salvador, y ‘El cordero carnívoro’ lo está leyendo éste cuando recibe la llamada de Alberto Crespo (Asier Etxeandía) contándole que Federico (Leonardo Sbaraglia) ha ido a verle a la función de teatro.

Llamadas telefónicas (Roberto Bolaño)

No podía faltar Bolaño. Almodóvar es un apasionado del formato cuento y un ferviente admirador del autor de ‘Los detectives salvajes’ y ‘2666’. “Me gusta todo”, dice en ‘Dolor y gloria’. ‘Llamadas telefónicas’ (Alfaguara) fue la primera colección de cuentos que publicó el escritor chileno. De entre los catorce que componen el volumen destaca ‘Sensini’, sin duda uno de los cuentos más célebres de Bolaño, su gran relato metaliterario. El libro aparece en la película durante la noche de insomnio de Salvador, tras la discusión con Alberto. Es el libro que está leyendo cuando mira el reloj y comprueba que son ya las cuatro de la mañana. Además, aunque no aparece destacado en la película, el director ha expresado su deuda creativa con ‘Manual para mujeres de la limpieza’, la colección de relatos de Lucia Berlin. Lo tiene lleno de acotaciones a lápiz, ha explicado el cineasta, y le “tienta hacer algo con ellos”. ¿Una pista sobre su próxima película?

 

Cómo acabar con la contracultura (Jordi Costa)

El fabuloso ensayo de Jordi Costa no solo aparece en la película, sino que protagoniza una escena. Es el momento en el que Salvador y su asistente Mercedes (Nora Navas) están tomando un té en la cocina. Ella saca el libro del bolso y se lo da. El director, que está deseando meterse un poco de heroína, lee el título y responde con un desganado “yo qué sé”, muy elocuente sobre su estado de ánimo. ‘Cómo acabar con la contracultura’ es, como reza el subtítulo, “una historia subterránea de España”. La crónica de los movimientos contraculturales que surgieron en lugares tan insospechados como las bases aéreas americanas de Rota y Morón de la Frontera, y que luego se expandieron a otros territorios como Barcelona, Ibiza, Formentera y, más adelante, Madrid. Costa cartografía brillantemente el underground español, haciendo hincapié en una de sus figuras más representativas: el propio Almodóvar.

Cuentos (Antón P. Chéjov)

Más cuentos. La edición de Alba de los relatos de Chéjov, una antología de sesenta cuentos, aparece en la misma secuencia donde sale el libro de Jordi Costa. Se puede ver encima de la cómoda donde Salvador se está haciendo un chino mientras Mercedes está hablando por el móvil. Para alguien que, como hemos dicho, adora el género del cuento, el homenaje a uno de los mejores cuentistas de la historia no podía faltar. Si tú también eres fan del autor ruso, una recomendación: los cuentos completos en cuatro volúmenes que editó hace un par de años la editorial especializada en el género Páginas de Espuma. Y, si eres de los completistas que hablaba antes, otro apunte: encima del libraco de Chéjov aparece otro libro del que apenas se lee el título. Se trata de ‘Escenas de una vida de provincias’ (Random House), las memorias noveladas del Nobel sudafricano J. M. Coetzee.

El orden del día (Éric Vuillard)

Justo después de la secuencia mencionada anteriormente, aparece un plano de Salvador durmiendo. La novela que sujeta contra el pecho es ‘El orden del día’, la maravilla con la que Éric Vuillard ganó el premio Goncourt hace dos años. El libro, nuestro número uno de 2018, sale en la película por una razón muy sencilla: Almodóvar acababa de leerlo y le había entusiasmado. Vuillard narra la historia del ascenso del nazismo, concretado en la reunión que en 1933 mantuvieron Hitler y los grandes industriales alemanes (de ahí el título), desde un ángulo inédito. Un punto de vista que bascula entre lo irónico (“es que en Alemania estaban muy apretados”, comenta acerca del discurso sobre el “espacio vital”) y lo poético (compara a los industriales con “veinticuatro calculadoras en las puertas del Infierno”), entre la Historia con mayúsculas y las pequeñas historias que se ocultan bajo las alfombras de los grandes despachos. Lo dicho, una maravilla.

El libro del desasosiego (Fernando Pessoa)

“La vida me disgusta como una medicina inútil. Y es entonces cuando siento con visiones claras lo fácil que sería alejarse de este tedio si tuviese la simple fuerza de querer alejarlo de verdad”. Junto a ‘Nada crece a la luz de la luna’, este es el otro libro que Almodóvar utiliza como recurso dramático en una secuencia. Salvador recita ese párrafo en off, y lo subraya con un lápiz como hace el cineasta con sus libros. Su elección no es casual. Además de ser uno de los escritores de cabecera de Almodóvar (junto a otros que no aparecen en el filme pero señala en el libro como Borges, Kafka, Scott Fitzgerald o Virginia Woolf), ‘El libro del desasosiego’ (Acantilado) tiene algunas de las frases más desoladoras de la historia de la literatura. El párrafo que llama la atención de Salvador le sirve al director para proporcionar información al espectador sobre el funesto estado de ánimo del personaje.

En la orilla (Rafael Chirbes)

Es el último libro que aparece destacado en la película. Después de la visita de Federico, su antiguo amante, Salvador, en pleno subidón emocional, abre la cómoda dispuesto a relajarse fumándose otro chino. Cuando está rebuscando para sacar la papelina, se puede ver perfectamente el título de la última novela que publicó en vida Rafael Chirbes, fallecido en 2015. ‘En la orilla’ (Anagrama), con la que el autor valenciano ganó el Premio Nacional de Narrativa, es una de las novelas más lúcidas sobre la crisis de 2008 y la burbuja inmobiliaria. A partir del hallazgo de un cadáver en un pantano, Chirbes pone en marcha una narración protagonizada por un carpintero en paro víctima de la crisis del ladrillo. A través de un estilo muy rico, combinando el monólogo interior con la voz en tercera persona, el autor nos sumerge en el fango creado por el polvo de las construcciones del boom inmobiliario. Ese polvo que se respiraba en su obra maestra, ‘Crematorio’, y que seguro que Salvador Mallo tiene también guardada en alguna estantería.

500+16 días…

 

Aquella fuente, el paraíso mojado, era mi país. No se puede ver a tu país de frente. Nunca. O, al menos, cuesta años. O un precio aún mayor. Algo que ha perdido el valor por los siglos y la indiferencia de los hombres, como aquella fuente gris donde terminaba mi calle adornada de unos framboyanes en flor desprovistos ya de la tranquilidad de la noche o el susurro de los gorriones muertos por el ultimo huracán. Cielo de aquellos arlequines colores de arco iris. Éramos muchos por aquel entonces; ahora solo soy Yo. El resto, solo el silencio de las piedras. La acústica silenciosa de lo que hace un par de décadas era un pequeño ruido que brotaba de la fuente. Una calle, una ciudad que intranquila dormía despreocupada a espaldas del mar. Mis padres que bromeaban sobre el pasado y mis abuelos que se mofaban del futuro. Y, ahora, solo, a solas; con ese ruido de los recuerdos, pienso en los muros que reducían por igual al océano y al cielo transparente de una ciudad que contenía entre sus columnas al Paraíso…un Génesis poblado de mangos y framboyanes, una fuente seca observando a su Adán y Eva a punto de regalarse una felación; previendo, esperando el castigo de un Dios odioso. Una ciudad fundada por asesinos de Sevilla y sacerdotes de Castilla. Ahora, me queda el dormitorio vacío del abuelo o el de los primos que se fueron una fría mañana de febrero, que no volvería a ver en 20 años…como la vía blanca del tren o la fábrica convertida en refugio de muñecas rotas. El puente del suicida abrazado por los mercaderes de siempre o la intersección que nos lleva al verde de las orillas. Una fuente seca y azul que mira con desdén la ausencia de agua.  

The Irishman

Hace unas semanas Martin Scorsese el director  italo-norteamericano explotaba una bomba mediática al ser preguntado por las películas de Marvel; afirmaba que eso no era cine.  

¿Qué es entonces el cine?

Al menos para Martin, el cine es «The Irishman».

En ella, Scorsese justificaba que para su generación de cineastas, las películas de Marvel no entraban dentro de su definición de cine, no que no fuera cine.

Pues bien, con The Irishman, el director escribe una última página en su antología del cine de gangster, género que estalla en la década de los 70 gracias a genios como el propio Scorsese y Coppola tras las cámaras, y con protagonistas en muchas de ellas a las caras visibles de The Irishman, De Niro, Al Pacino y Pesci.

La cinta adapta el libro I Heard you paint houses, y trabaja a modo de un gran flashback de la vida de Frank «The Irishman» Sheeran, con ello Martin nos muestra un gran fresco cinematografico de las estructuras políticas americanas de la segunda mitad del siglo XX a través de más de tres horas y media de largometraje. The Irishman se divide en tres grandes bloques:

-La primera parte de la película: Scorsese introduce el ambiente de la mafia italiana a través de un ritmo muy acelerado y cargado de acción y música, muy a lo Lobo de Wall Street.

-La segunda parte de la película: la música desaparece para convertirse en un silencio solo roto por los diálogos. En esta parte se introduce al sindicalista Jimmy Hoffa, y cómo este acaba en el centro del patio de juegos que es la mafia.

-El broche final: los últimos 40 minutos de la película son una reflexión continua sobre la melancolía y el paso del tiempo. De los minutos más emocionantes que se pueden vivir en un cine.

Scorsese, que suele tender a los excesos, sabiendo la larga duración de la película y las distintas partes de esta, se controla y equilibra todo de una forma magistral.

Los tres grandes protagonistas de esta película, pero en especial De Niro y Pesci (ya que es la primera interpretación de Al Pacino con Scorsese), ven reflejados a través de sus papeles su trayectoria con el cineasta. Referido a De Niro, como siempre, su unión con Scorsese resulta con su mejor nivel. Son, sin duda, una de las mejores parejas director-actor de la historia del cine. A través de sus ojos se pueden ver todos los códigos de la mafia italiana, con las consecuencias en su vida personal que ello conlleva.

En cuanto a Al Pacino, se le ve más controlado de lo normal (fruto del equilibrio que el director busca), y con ello también su mejor nivel. Su personaje, Jimmy Hoffa, es el hilo conductor del episodio más importante en la vida de Frank, y a su vez es una forma más de mostrar cómo afecta el paso del tiempo a viejas glorias. Sobre todo, con la frase que dice Frank: «Hoffa en los 50 era tan popular como Elvis. Pero es que en los 60, era más popular que los Beatles». La película enseña cómo ignoran grandes personajes y momentos de la historia los más jóvenes, haciendo referencia a cómo también ignoran la mayoría el propio cine de los 70. Hoffa también es el instrumento que la película utiliza para mostrar los hilos internos de la política estadounidense.

Pero la joya de la corona se la lleva Joe Pesci. Tras diez años sin actuar, se dice que Scorsese tuvo que llamarle más de 50 veces para que trabajara con el de nuevo. Pues, cada una de esas llamadas mereció la pena, ya que se ve a un Pesci majestuoso. Cada plano suyo, aunque sea sin hablar, con esa mirada que le dice a Frank que no hay otra salida, es una obra de arte. Se podría llenar un museo a base de miradas de Joe Pesci en esta cinta.

La gran trilogía que el cineasta ha creado con Uno de los nuestros, Casino, y esta película, son el santo grial del cine gangster junto a la trilogía de Coppola con El Padrino. Y es que, como indica el nombre de la crítica, esta película es el estudio de la historia de un arte, del séptimo arte.

Este año ha sido un año muy melancólico en cuanto a cine se refiere. Primero fue Tarantino con Once Upon A Time In Hollywood el que hacía un tour por la ciudad de las estrellas en los años 60. Ahora es Scorsese el que muestra cómo un viaje a través del cine de gangsters, con las estrellas de los 70.

Sin duda, se sale del cine con el regusto en el paladar de que se ha visto una despedida. La de Scorsese y su reparto del cine de gangster, sabiendo que nadie hará este tipo de cine como lo hace Scorsese.

Sonda Parker llega al Sol

La sonda espacial Parker Solar ha completado con éxito su segundo acercamiento al Sol, llamado perihelio, y ahora está entrando en la fase de salida de su segunda órbita solar. A las 22:40 GMT del 4 de Abril de 2019, la nave espacial pasó a menos de 15 millones de millas de nuestra estrella, completando su registro de distancia como la nave espacial más cercana al Sol. Parker Solar viajaba a 343.000 kilómetros por hora durante este perihelio.

El equipo de la misión Parker Solar en el Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins, o APL, en Laurel, Maryland, programó un contacto con la nave a través de la Red del Espacio Profundo durante cuatro horas alrededor del perihelio y supervisó la salud de la nave a través de esta parte crítica del encuentro. La sonda solar envió el estado de baliza «A» a lo largo de su segundo perihelio, lo que indica que la nave está funcionando bien y todos los instrumentos están recopilando datos científicos.

«La nave espacial funciona como fue diseñada, y fue genial poder rastrearla durante todo este perihelio», dijo Nickalaus Pinkine, gerente de operaciones de la misión Parker Solar en APL. «Estamos ansiosos por obtener los datos científicos de este encuentro en las próximas semanas para que los equipos científicos puedan continuar explorando los misterios de la corona y el Sol».

Parker Solar comenzó este encuentro solar el 30 de Marzo, y concluirá el 10 de Abril. La fase de encuentro solar se define aproximadamente cuando la nave espacial se encuentra a 0.25 UA (o 23.250.000 millas) del Sol. Una UA, o unidad astronómica, es de aproximadamente 93 millones de millas, la distancia promedio del Sol a la Tierra.

Juicio moral o politico.

En estos momentos en que se debate el juicio Politico al actual Presidente de los Estados Unidos de América (se puede seguir el debate completo desde el New York Time por ejemplo)

El reporte que acaba de publicar “House Permanent Select Committee on Intelligence, Pursuant to H. Res. 660 in Consultation with the House Committee on Oversight and Reform and the House Committee on Foreign Affairs” es contundente. Mas allá de las batallas políticas e ideológicas;  o de los Demócratas contra los Republicanos. O los intereses electorales…

Si lo que se lee en el Reporte es cierto en un 50%, el actual inquilino de la Casa Blanca es un ser completamente inmoral para ser el líder de una nación, que como ninguna otra nación de una revolución anti colonizadora y libertaria.

President Trump then returned to his requested “favor,” asking President Zelensky about the “[t]he other thing”: that Ukraine investigate President Trump’s U.S. political rival, former Vice President Biden, for allegedly ending an investigation into the Ukrainian energy company Burisma Holdings. Vice President Biden’s son, Hunter Biden, served as a member of Burisma’s board of directors. President Trump told President Zelensky: The other thing, There’s a lot of talk about Biden’s son, that Biden stopped the prosecution and a lot of people want to find out about that so whatever you can do with the Attorney General would be great.

Biden went around bragging that he stopped the prosecution so if you can look into it… It sounds horrible to me.601 President Trump later continued, “I will have Mr. Giuliani give you a call and I am also going to have Attorney General Barr call and we will get to the bottom of it. I’m sure you will figure it out.”602

Por menos que esto Richard Nixon renunció.