Selfies….

Saatchi Gallery y Huawei, han unido sus fuerzas para ofrecer a artistas, fotógrafos y entusiastas de todo el mundo, la oportunidad de mostrar sus selfies más creativos a nivel internacional, exhibiendo su trabajo en The Saatchi Gallery como parte de un proyecto llamado #SaatchiSelfie.

Saatchi Gallery y Huawei, inaugurarán el próximo 31 de marzo y hasta el 30 de mayo de 2017 la primera exposición dedicada a la historia del selfie. De Selfie a Self-Expression presentará obras como el autorretrato de Rembrandt de 1665, Las Meninas de Velázquez que es un selfie exquisito, Frida Kahlo, Cindy Sherman, Chuck Close y un largo etcétera hasta nuestros días.

 

100 de Gloria Fuentes.

La tarde que conocí a Gloria Fuentes fue una de esas tardes intrascendentes, sol en las calles del barrio de la Moncloa, un par de parejas que despreocupadas se besaban en la esquina del Café, una niña lloraba por alguna causa desconocida, una inmensa nube con forma de martillo de nieve intentaba golpear a otra con forma de una rosa gigante… como pompas de jabón, una fachada rosada junto a otra verde.

El vino se degustaba más dulce que de costumbre.

El misterio de las mujeres y la poesía.

Gloria tiene el oficio más duro y sagrado de todos, escribir poesía, y libros para los niños. Cuando la conocí tenía esa edad en la que el tiempo desaparece para dar paso a la eternidad. Quería uno de los libros de Gloria Fuertes para mí con el pretexto que eran para mis nenas. A veces me da vergüenza reconocer a los desconocidos que no he dejado de ser un niño en un cuerpo de adulto.  

 Dediqué mi libro
 Dediqué mi libro a una niña de un año,
 y le gustó tanto,
 que se lo comió.

Este año se conmemora el centenario de su nacimiento. Entrañable y maravillosa Gloria Fuertes, suerte que tienen los mortales en una tarde cualquiera cuando nos regalamos el espectáculo de la implacble persecución de una nube con forma de martillo golpeando a otra con formas de rosas de vainilla.

Felicidades Gloria, te queremos…

*

Nací para poeta o para muerto…

Nací para poeta o para muerto,
escogí lo difícil
—supervivo de todos los naufragios—,
y sigo con mis versos,
vivita y coleando.

Nací para puta o payaso,
escogí lo difícil
—hacer reír a los clientes desahuciados—,
y sigo con mis trucos,
sacando una paloma del refajo.

Nací para nada o soldado,
y escogí lo difícil
—no ser apenas nada en el tablado—,
y sigo entre fusiles y pistolas
sin mancharme las manos.

*

A veces quiero preguntarte cosas…

A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.

A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.

Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.

Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.

 

 

4Estaciones en La Habana.

¿Qué coño está pasando?”

Leonardo Padura no necesita presentación. Es el más popular escritor vivo cubano.

Además de Premio Nacional de Literatura es igual aclamado por la crítica que por sus lectores. “La novela de mi vida” es un tríptico temporal que transcurre entre los siglos de XIX, la Primera República y la Revolución con la figura del poeta Heredia como excusa para narrar nuestra historia nacional, el peremne díptico entre revolución y contrarrevolución, héroes y herejes, amor y odio.

La narrativa de Padura es de lo mejor que se ha escrito en Cuba en las últimas tres décadas.  “El hombre que amaba los perros” es su personal enfrentamiento con la Historia, adquirir el libro en Cuba fue una aventura entre lo policial y lo surrealista.

La tetralogía “Cuatro estaciones”: Pasado perfecto 1991, Vientos de cuaresma 1994, Máscaras 1997 y Paisaje de otoño 1998 funcionana como las “Cuatro Estaciones” de Vivaldi;  el sonido de la década decadente, la más difícil de la historia contemporánea de Cuba.

El eufemismo de aquello del “periodo especial en tiempos de paz” recorre sus personajes y tramas. El desplome de las estructuras internacionales y nacionales que sostenían el socialismo real, al estilo desde Moscú a La Habana o desde Praga a Berlín  es la subtrama de las cuatro estaciones. Nuestro fin del siglo XX. Una época, una ciudad y sus gentes entre 1991 y 1998. Cuyos ecos aún son el perpetuo presente. Como bien lo saben Mario Conde o Leonardo Padura.

Ahora nos llegan las “cuatro estaciones” en formato de serie para la televisión en factura trasnacional de la mano de NETFLIX, con el propio Leonardo Padura y su esposa Lucía López Coll como guionistas, un elenco mayoritariamente cubano, un director navarro Félix Viscarret. 

Padura utiliza el género policial como pretexto para profundizar en los problemas y contradicciones de la realidad cubana”, dice el actor protagonista de la serie Jorge Perugorría. Sus novelas son un viaje a La Habana de los años noventa, un lugar diferente que vive anclado en otra época. “En La Habana las cosas cambian a un ritmo diferente o en una dirección no siempre en paralelo con otras ciudades occidentales”, explica el director Félix Viscarret.

“La vida en La Habana es como estar en otro planeta con otras leyes de la física”.

La serie funciona como un “nor-caribeño”. Una serie más de policías que investigan crímenes, con su contexto histórico, paisaje, las fachadas y sus gentes.

Uno de los puntos altos es  la fotografía de Pedro J. Márquez es de lo mejor de la serie, una Habana tan importante como la historia de sus personales, una ciudad peligrosa, en decadencia, a oscuras, entre los sueños y las esperanzas, las frustraciones y la nostalgia de lo que es y no pudo ser. Policías y veteranos de guerra, héroes y balseros, hombres de honor y bandidos, prostitutas y madres que luchan todo el día para llevar un poco de comida a sus hijos.

Las novelas y ahora  la serie son la resolución de “cuatro casos policiales” que resuelve Mario Conde, que permiten profundizar como responde la sociedad cubana de aquel entonces -y ahora-  a temas no resueltos como la homosexualidad, la prostitución, la religión, la educación o el nepotismo de los que tienen poder y lo usan en su beneficio personal.

Concuerdo con algunos de las escasas críticas realizadas a la serie desde Cuba. (Los portales culturales más importantes ni la mencionan). El transnacionalismo cultural puede propiciar algún alejamiento desde otras miradas a nuestra realidad como la nuestra a la realidad de otros. Quizá muchas escenas o diálogos puedan hasta parecernos simplemente cursi. Netflix suele llevar a muchos extraños a la cama y en ella el lenguaje del amor no es el mismo del sexo. Pero el lenguaje de la decadencia es per se previsible y bien cursi.

Charles Dickens el maestro de la decadencia en su primer párrafo en “Historia de dos ciudades” nos alertaba de sus particularidades:

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.

De ello nos hablan las cuatro estaciones de otoños y primaveras en una ciudad donde no existen las estaciones.  Pero que igual nos permite una comparación en grado superlativo.  Esos parecen ser los motivos “especiales” de la versión detectivesca del curioso dúo Padura-Viscarret donde queda mucha ambigüedad y muchas zonas de silencios para no incomodar a los sabios y los locos que mencionaba Charles Dickens. Pero esos silencios forman parte de nuestra credulidad o incredulidad de nuestras cuatro estaciones habaneras. 

Versiones de una época imprescindible para comprender la realidad cubana de aquel entonces y la actual y por supeusto a unos personajes -policias o ladrones- que a diferencias de los  norteamericanos o nórdicos son nuestros vecinos.

SSS-Joanna Connor

No hay nada más sexy que una mujer acariciando una guitarra.

Tengo por costumbre escuchar al azar discos de artistas noveles, desconocidos. Adoro que me sorprendan. Puedes escuchar mil boberías pero siempre encuentras algo que te mueve la tierra.

Una portada con un nombre de mujer, una caja de sopa Campbell’s,  un Krishna azul con una flauta y guitarras, es un buen inicio. No hay nada más sexy. Una mujer con una par de guitarras, haciendo música.  Haciendo rock, haciendo blues, jazz, Es el caso del CD que escucho y les propongo esta tarde.

Desde el primer tema “It’s a woman day”  me recordó un largo poema que escribí en mi adolescencia. En aquella época cuando de tanto adolecer terminaba enamorado de cada mujer, de cada mujer con una guitarra.

La puerta norte del Taj Mahal tiene inscrita
sobre arabescos de mármol petrificado.
Con lágrimas de seda la fiebre de tu piel.
Cada noche el sirio del alba acaricia
en torrentes de fuego tus iniciales.
Polimorfismo del abecedario que brilla.  
Como si se tratara de un espectro de Krishna.

 

Como si se tratara de un espectro de Krishna. Es la impresión que me queda después de escuchar el CD “Six String Stories”.

El disco cierra con una magistral  “Youg women blues” al estilo autobiografico, es una perfecta descripción de Joanna Connor: un arabesco de lágrimas en azul.  “The sky is crying” un tema en vivo con la fuerza y la ternura de los ríos cuando penetran el mar. Connor te invita a bailar por cinco minutos, comienza su solo de guitarra, y no te queda más remedio que tomar por la cintura a tu ser amado y decirle bien bajo al oído, como en un susurro entre cielo y tierra, que el cielo está llorando.

Si pudiera seleccionar un tema, sería el instrumental “Halsted Street”. Una mezcla de sonidos acústicos y suaves, acompañados con la electricidad propia del blues y el rock. El tema te conforma que Joanna Connor es una de las mejores guitarristas que puedas escuchar.

Otro tema espectacular seria el introspectivo “We satayed togetheder”. Vamos a permanecer juntos y a dar un salto al vacío.

 

Sor Lucía & Nacho Vidal.

Qué tienen en común un actor porno y una monja? ¿En qué situación coincidirían ambos y, sobre todo, de qué hablarían?

La respuesta a esta pregunta es Invulnerables, una campaña solidaria que lucha contra la pobreza infantil y que ha logrado reunir en un mismo spot a Nacho Vidal y a la monja argentina Sor Lucía. El resultado: un vídeo de cuatro minutos en el que abordan temas como la religión o la transexualidad cuyo objetivo busca recaudar fondos. 

El spot recoge las respuestas sin tapujos de los dos protagonistas sobre diferentes asuntos, como por ejemplo la iniciativa a la que se ha sumado ahora Vidal o el amor y el rechazo del actor a la Iglesia. También el shock que supuso descubrir que su hija, con solo cuatro años, era transexual y sentía que estaba en un cuerpo con el que no se sentía identificada. Para él, que la Iglesia “entienda y respete eso es muy importante”. 

Este cara a cara inverosímil, sin embargo, demuestra que la extraña pareja comparte un punto en común: “Tú con tu cara y yo con mi hábito es como si fuéramos desnudos por la vida, todo el mundo sabe quién eres”. Porque lo que Invulnerables pretende demostrar es que todas las personas, por encima de todo, no dejan de ser eso, personas. Se supone que la monja y Nacho Vidal asisten a una especie de cita a ciegas donde se sientan a conversar, a confesarse y a hablar abiertamente sobre sus modos de ver el mundo. 

Ella en un momento le dice: “Yo creo que lo importante es no dejarnos llevar por personajes ni por etiquetas sino ser capaces de ir a descubrir quién es el otro y yo creo que todos nos pueden enseñar y de todos podemos aprender algo”. 

Vidal contó detalles de su vida familiar y el caso de su hijo transexual. En eso, le preguntó a Sor Lucía Caram si creía capaz de hacer exactamente lo mismo que está haciendo ahora pero sin llevar los hábitos. El cierre del video se centra en una reflexión: no juzgar al otro por lo que creemos conocer de él. “Hemos tenido suficiente religión para odiarnos, para crear normas y estructuras, pero no para amarnos”, concluyó la religiosa.

Visca…Barcelona.

*

Hay días mágicos. Cuando después de desesperados intentos finalmente una mujer te dice que si, cuando a las 6.48 am de la mañana se ve majestuoso el sol sobre el horizonte del mar, cuando gana tu equipo favorito, digo ‘gana’ y es algo ilusorio, cuando todo el mundo pensaba que perdía pero tu en lo profundo sabes que la magia existe.

 

El FC Barcelona protagonizó una remontada histórica en el Camp Nou, venciendo al equipo francés del Paris Saint-Germain (PSG) por 6-1 y clasificándose para los cuartos de final de la Champions League. El Barça había perdido el partido de ida en la capital francesa hace tres semanas por 4-0, por lo que sus posibilidades de clasificación pasaban por una goleada como la que lograron este miércoles en su campo.

 

Desde el inicio de las competiciones europeas, ningún equipo había remontado un 4-0 antes en una eliminatoria. Fue un gol de Sergi Roberto casi en el minuto 95 del partido el que hizo subir al marcador el 6-1 e hizo realidad el milagro.

 

En el minuto 49 el equipo de Luis Enrique había logrado situarse con un 3-0 -gracias a tantos de Suárez (2′), Kurzawa (39′) y Messi (49′)- lo que hizo vislumbrar que la remontada era posible.

 

Pero un gol del delantero uruguayo del PSG Cavani en el minuto 61 hizo que la eliminatoria se le pusiera de nuevo cuesta arriba al equipo catalán. Fue entonces cuando emergió la figura del brasileño Neymar, quien de falta directa en el minuto 87 puso el 4-1 en el marcador. A partir de ahí, la locura.

 

El árbitro marcó penalti de Marquinhos sobre Suárez, y Neymar lo transformó en el minuto 90, haciendo que los espectadores que abarrotaban en el Camp Nou entraran en delirio. Después apareció el inspirado remate de Sergi Roberto con el que el Barcelona logró el mágico 6-1 que le dio el pase a la siguiente ronda del torneo más prestigioso de clubes de Europa.

 

La imagen de desolación de los jugadores del PSG al final del partido lo decía todo.

 

 

Tras la épica remontada, el entrenador del Barcelona, Luis Enrique, atribuyó esta victoria a que nunca bajaron los brazos y al aliento de su público.

 

“Lo que define esta victoria es la fe, la fe en mis jugadores, la fe en nuestros seguidores. Ni un niño o adulto aquí en el Camp Nou olvidará esta noche”, dijo el entrenador.

 

“Nunca vi una mejor comunión entre nuestro equipo y los seguidores. Los superamos, no cruzaron el centro del campo”, añadió. Del lado del cuadro francés, el entrenador español Unai Emery asumió que hubo un mal planteamiento desde la primera parte del juego, con errores que costaron muy caro. “Desperdiciamos una gran oportunidad y lo sabemos”, dijo tras el encuentro.

 

Por su parte, el brasileño Neymar no dudó en calificar este partido como “el mejor juego de mi carrera”. “Era difícil después del partido en París. Toda la semana pasada me volvía loco por jugar este partido, y ahora hicimos historia”, dijo el delantero. Y el héroe del último tanto, Sergi Roberto, dio el crédito a todo el conjunto azulgrana: “El gol lo he marcado yo al último, pero la verdad es que el trabajo es todo del equipo, han hecho un partido espectacular desde el primer minuto”. La primera vez que escuche el himno del Barça, en Camp Nou, supe que el viento era azulgrana. 

 

Blau-grana al vent
un crit valent
tenim un nom el sap tothom
Barça, Barça, Baaarça.

 

 

Ren Hang (1987 – 2017)

Ren Hang, controvertido y reconocido artista y una de las grandes figuras de la nueva generación de fotógrafos chinos, a pesar de haber tenido que soportar la censura y la intimidación por parte de los autoridades a largo de su carrera, ha fallecido a la edad de 29 años, presuntamente por suicidio. 

Las fotografías de Ren Hang (1987 – 2017) fueron siempre explícitas, eróticas, crudas, muchos dirían que sucias e incluso delirantes. Su obra ha sido permanentemente censurada en China, pero tiene una lista nutrida lista de exposiciones internacionales. 

Ren Hang fue detenido por la policía china en infinidad de ocasiones por su contenido sexual explícito de su obra fotográfica. Aunque era conocido a nivel mundial, nunca obtuvo el reconocimiento que se merecía en su país de origen, en parte porque le era negada sistemáticamente la oportunidad de mostrar su obra en Beijing y en toda China.

Defendido por Ai Wei Wei, y con la reputación de ser la respuesta de China a la fotografía de Ryan McGinley, la obra de Ren Hang es dura y sin concesiones para lo políticamente correcto. No trabajaba con modelos, sino con amigos, ya que, decía, los extraños le ponían nervioso.

Hang batalló toda su vida contra la depresión, una experiencia que marcó su existencia y precipitó su fallecimiento. En una entrada de su blog encontramos estas palabras suyas:

    Life is indeed a
    Precious gift
    But I often feel
    It seems to send the wrong man

 

 

Peace Trail, Neil Young.

Neil Young es uno de esos que no entienden y se esconden detrás de los escenarios.

Un poeta que hace música. Ahora que están de vuelta los poetas músicos con el Nobel a Dylan. Neil está de vuelta con nuevo disco que me suena como un canto de la América original, profunda, libertaria, salvaje, abierta como las praderas del Medio Oeste, dura como los desiertos de Nevada, hermosa como las costas de California, cosmopolita como Los Ángeles y New York. Es bueno que los poetas hagan música, que los músicos hagan poesía. I’ve had a lot to say. Nos canta Neil. Tengo muchas cosas que decir.

Una mezcla de guitaras acústicas, eléctricas con distorsión como de ‘grunge’, percusión Apalache, Navaja, te arranca el cuero cabelludo y te deja expuesto el cerebro a los elementos, el sol, la luna.

Le puedes susurrar a tu mujer:

Up in the rainbow teepee sky
No one’s looking down on you or I
That’s just a mirror in your eye.

Y esa mujer te permitirá que le mires y acaricies el corazón.

I’m lost in this new generation
Left me behind it seems
Listening to the shadow of Jimi Hendrix
“Purple Haze”, sounding like TV

I stepped on someone’s hand laying on the street
Both asleep and dead it may seem
He didn’t even move there on the sidewalk
I stood there staring in a dream

En un tiempo de silencios que bueno alguien nos cante poesía. “Staring in a dream”. Neil Young es  ya un septuagenario, ha recorrido el mundo, ha visto, ha vivido y tiene mucho aún que decir. Ha visto a la mujer que viene con tres hermanos heridos y nos cuenta una historia tranquila como si fuera un pasquín colgado en muro por construir, un mensaje sin ira, con la calma de los abuelos o las mujeres que saben y nos pueden adelantar el futuro, en canciones, en poesía.

I knew I’d seen her somewhere
But she was busy with him gone
She came with three different brothers
Abraham, Martin and John

I heard a song about that once
And I never knew what it meant
Three stars died in a plane one night
Rock and Roll, the message that was sent

No nos quedan más que uno o dos Bob Dylan o Neil Young, son pocos. Casi todos los otros repiten lo que escuchan de otros. Así que prestemos un poco de atención para diferenciarlos. 

Nunca es silencio. Audi nos.

 

Audi nos

Pero nadie parece escuchar, solo el cíclico silencioso de las olas en avalancha, la marea cada doce horas y la vida que se te va en una sucesión de tragos salobres.

Audi nos…

Silencio, silencio, silencio y el ciclo perpetuo e interminable de la naturaleza humana que se deja matar o morir por cualquier causa: Dios, Poder, Patria, Dinero, Ego.

En uno de los pasajes más conmovedores del libro “Silencio” de  Shusaku Endo el escritor japonés describe:

Audi nos (Escúchanos, Señor…).

 Era una voz sin angustia y sin ira, que se apagaba al perderse la negra cabellera entre las olas.

 Los oficiales sacaban el cuerpo por la borda, se les veía la blanca dentadura al reír. Uno de ellos, jugando con la lanza, le hostigaba cada vez que quería llegarse al bote. La cabeza se hundió en el mar, la voz se apagó. Después saltó otra vez la cabeza a la superficie, un bloque negro de basura zarandeada por las olas. La misma voz apagada, mucho más apagada, seguía gritando algo a ráfagas…

El horror de unos hombres martirizados, asesinados, por otros hombres.

Al regresar camino a casa después de ver la versión de Martin Scorsese de la novela de Shusaku Endo aún nos conmueve la escena de aquellos tres hombres martirizados, crucificados y expuestos a las mareas, a la muerte. Un Gólgota Marino.

El cine de Scorsese no necesita presentación, “Taxi Drive”, “Toro Salvaje”, “Pandillas en Nueva York” y “La última tentación de Cristo” son clásicas del cine universal.  ‘Silence’ no es una excepción. Tampoco es sorpresa que fuera filmada tras 30 años de espera por el director italiano norteamericano y de fe católica. Tampoco que su primer espectador fuera el actual Papa Francisco al cual el propio Martin Scorsese y su equipo le organizaron una exhibición privada en el Vaticano.

He leído algunas reseñas en los principales espacios de críticas cinematográficas, desde la perspectiva católica, desde la japonesa o la occidental. No me conmueven. Todas se diluyen frente al contexto. Lo que no es el caso ni de la novela de Endo o el filme de Scorsese. Ambos autores intentan contextualizar esa complejidad del mundo en el siglo XVI en la que se sumerge la trama y el desenlace de sus personajes.  Novela y filme no solo hablan de la fe,  la santidad o la apostasía. No muestran el esfuerzo del cristianismo mesiánico y martirologio  institucionalizado como religión de Estado para llevar su ‘verdad’ a toda la recién descubierta circunferencia del Orbe.  Y a los emperadores del Sol Naciente asesinando a sus propias gentes en nombre del inmovilismo y el Imperio.  

Además funcionan como un esfuerzo desde el arte por mostrar nuestra naturaleza pero también el contexto histórico en la que nuestra individualidad se manifiesta.  

El Hombre y el individuo frente a la Historia y la sociedad.

En “Silencio” encontramos las acciones de los individuos en nombre de la Compañía de Jesús y el Vaticano: «Militar para Dios bajo la bandera de la cruz y servir sólo al Señor y a la Iglesia, su Esposa, bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra». No es de extrañar que un extraordinario dialogo de la novela el Inquisidor Inoue se refiera a las cuatro “concubinas estériles”. “Las concubinas se llaman aquí España, Portugal, Holanda e Inglaterra, y cuando les llega su turno de noche, le cargan el oído de chismes a su marido el Japón”.

En ese contexto de desprecio por la vida humana por parte del  feudalismo japonés o los mercaderes occidentales. De la expansión de España, Portugal, Holanda e Inglaterra, para cristianizar   -ya sea en su versión protestante o católica-  para conquistar y elevar sus instituciones y valores como verdades universales, entre ellas el cristianismo. Ese es el trasfondo de “Silencio” y de su tragedia humana. Y, en esa historia de enfrentamientos, los hombres sufren. Apostatan. Traicionan. Matan. Mueren.

Audi nos…Pero mientras llegan la respuesta a sus plegarias continúa el festín de muerte y tortura en nombre de sus dioses, sus creencias ’verdaderas’, por sus  divinidades ‘verdaderas’, por sus egos, por sus frustraciones, por sus ‘verdades verdaderas’.

Los novelistas o cineastas deciden basados en su creatividad, la vida lo hace basado en la realidad.  En una larga entrevista con los protagonistas y el equipo de ‘Silence’ el crítico Paul Elie nos revela otro de los temas de la película y novela, la “transculturación”. Tan cercana y arraigada en nuestra religiosidad nacional. La trasmutación de uno valores con otros, de unas creencias con otras. En el caso cubano no existía un contrapoder capaz de enfrentar a la religiosidad del conquistador como si la hubo con las civilizaciones y pueblos prehispánicos del continente, que a pesar del sistemático esfuerzo por ‘cristianizar’  encontraron en la transculturación la forma de conservar creencias, tradiciones y valores.

El catolicismo cubano se enriqueció transculturalizado de tradiciones africanas, como lo está el peruano de tradiciones incaicas, o el mexicano de tradiciones mexicas. Según la entrevista de Paul Elie, la opción de Ferreira, “una fe interna, disimulada, camuflada, que pacta con el poder, es una forma de inculturación, eficaz y aceptable”.

En un alarde de militancia extrema y de voz discordante el Mons. Robert Barron de la Arquidiócesis de Los Ángeles,  en un artículo publicado en español en el sitio católico ACIPRENSA,  compara la experiencia de la Compañía de Jesús en el Japón de los Shogunes con la de los pequeños grupos de tropas elites norteamericanos que operan en los ‘lugares más oscuros del mundo’. En su mezquino y paranoico análisis al Mons. Robert Barron no le falta credibilidad, al menos desde el punto de vista de los poderes terrenales.  

Pero la esencia del arte no es develar esa estatua de mármol o de sal, es reconocernos como lo que somos: humanos. Nuestra contradictoria esencia humana con sus matices espirítales e ideológicos, psicológicos y sociales. El arte -como la vida-  te permite una visión multilateral y variada de la existencia y nuestros conflictos. Nunca es silencio.

Audi nos…