Margaret Atwood en Cuba.

823b9083615bfb9c7353dc3d06243517_L

Una de las grandes figuras literarias que estarán en Cuba durante el 2017 será la canadiense Margaret Atwood. Pues su país de nacimiento será la nación invitada a la feria del libro en Cuba. Una oportunidad única para leer a la escritora del norte, una de las mejores voces del siglo XX y XXI.

El cuento de la criada (The Handmaid’s Tale, 1985) es una de las obras más importantes de la autora, que renueva las sombras de la teocracia sobre toda la geografía americana. Su novela está entre las más vendidas en Amazon, no es de extrañar en la era Trump. Los temores sobre Trump han aumentado el interés por historias sobre gobiernos totalitarios como “Eso no puede pasar aquí” de Sinclair Lewis, “1984” de George Orwell o “El cuento de la criada” de Margaret Atwood. El presidente durante su campaña hablaba de “hechos alternativos” como si la realidad fuera una alternancia. No es de extrañar que las novelas distópicas encabecen la listas de ventas de Amazon.com.

En el cuento de la criada, Offred viaja del presente al pasado, del pasado al presente, en una continua presentación de personajes que no son más que visiones temporales de un imposible, “hechos alternativos”. La obra tiene como tema el futuro, pero uno  inversamente proporcional a lo que nosotros deseamos sea el futuro, un mal futuro.

*

Las utopias distropicas.

Un régimen totalitario y teocrático definitivamente ha llegado a los Estados Unidos de América. ¡Les suena posible¡ Un sistema de gobierno puritano, basado en los ovarios de las mujeres, en el fundamentalismo pueril y en el odio al otro, en odio en primer lugar a las mujeres, pues como es de esperar en todos los regímenes totalitarios hay una evidente falta de fertilidad y creatividad.

Gilead puede ser el futuro, y el futuro puede ser ahora. En cualquier lugar. Nos recuerda Margaret Atwood. Offred es una mujer perdedora, perdió a su amante, su hija, su dinero, su empleo e incluso su nombre propio. No es más que una criada. Aquí se nos revela su verdadero nombre, Of Fred…Offred. De Fred. Es la posesión de un hombre, del comandante Fred sobre las mujeres ¡les suena posible¡; y, como todas las criadas Offred tiene  relaciones sexuales con su comandante supervisadas por supuesto por la esposa de éste.

En la novela se nos habla de la nostalgia del pasado, de éxodos masivos desde los EE.UU a Canadá, de maternidad, de las prima donas y su corte de tristes animales y bufones, de juegos y medias verdades, decadencia, pobreza de espíritu, puritanismo mendicante, fundamentalismo religiosos, poder y libertad. Es una obra de símbolos, pero no al estilo del simbolismo decimonónico. Es el simbolismo del desastre. De la jerarquía a la que son sometidos los humanos por todas las estructuras sociales, pues en Gilead lo más bajo es ser mujer. Esa mujer culpable ontologicamente de un delito distante, oculto, pecador y misterioso, considerada por la sociedad como una No-Persona, una No-Mujer. Una No-Creadora,  ¡les resulta conocido¡

The Handmaid’s Tale es una novela de la noche, novela oscura pero no negra, una historia de las doce horas de sombras ya que en la noche es cuando las mujeres se encuentran entre ellas, por ellas y per se. Nos narra la repetición de la Historia, del eterno retorno y el castigo público, de las hogueras y del miedo, pero igual de la resistencia y la libertad.

Margaret Atwood ha sido publicada más de una vez en Cuba, así que no es una desconocida para nuestros lectores. Pero su visita a La Habana, como parte de la amplia delegación de escritores canadienses que participarán en la XXVI Feria Internacional del Libro, será un indudable acontecimiento. Ojala se pueda adquirir The Handmaid’s Tale en Cuba.