
Acabo de terminar de leer una novela monumental e impresionante.
Desde «Los hermanos Karamazov» hasta «Sonata a Kreutzer» pasando por «La gaviota», las crisis de la familia de conjunto con la de sus naciones ha dado páginas inolvidables a la literatura rusa. » La octava vida. (para Brilka) es una novela familiar escrita en alemán por una autora de Georgia con un fuerte trasfondo literario y cultural ruso. Vaya inicio para una novela global.
Narrada desde los limites de lo humano en el l extinto imperio soviético, esta epopeya, que abarca seis generaciones, tiene un calado y una fuerza inusuales.
Ambiciosa, segura del material que narra, fría pero con una tensión emocional siempre a flor de piel, Nino Haratischwili (Tiflis,1983), llegada a Berlín en 2003, compone un tapiz histórico fascinante en el que se mueven inolvidables personajes del alma rusa, desde Tolstoi a Pasternak, leyendo «La Octva Vida» recuerdo a esos dos autores en especial, el intimo detalle de las vidas individuales y las familias rodeadas por el el avatar de la Historia.
LA novela es como la del Gabo, cien años, no de soledad, sino de vida y milagros de los Dzhashi, que ven pasar bajo el balcón y a menudo tomar la casa a los avatares del imperio ruso, en sus perversas mutaciones.





