Matrimonio después del 2019.

Después de las todas las divergentes narrativas sobre el polémico Artículo No. 68, del Ante-proyecto de constitución en Cuba, la que de aprobarse definitivamente permitirá los matrimonios entre personas, sin distinción de sexo, me parece interesante dar una mirada a la realidad de la vida conyugal en la Cuba de 2012 (fecha del último censo de población en la Isla) desde 2018.

La metodología del Censo 2012 establece seis categorías conyugales o de estado civil, a saber:

  • Casado(a): Persona que forma parte de una pareja con un individuo del sexo opuesto, cuando esta unión ha sido for­malmente reconocida por la ley. Si una persona casada está separada de su cónyuge y convive con otra en unión consen­sual se considerará esta última situación.
  • Unido(a) consensualmente: Es la persona que convive mari­talmente en forma estable con otra persona del sexo opues­to, sin que medie trámite legal que lo reconozca. Este estado conyugal es también llamado unión consensual.
  • Divorciado(a): Persona que ha roto su vínculo legal preexis­tente con otro individuo del sexo opuesto, por medio de una sentencia firme de un tribunal competente o por disolución notarial, y no vive en unión consensual.
  • Separado(a): Es la persona que, estando casada legalmente o unida a otra, se encuentra actualmente separada, es decir, no convive maritalmente con esa persona de la cual no ha llegado a divorciarse, ni vive en unión consensual estable con otra.
  • Viudo(a) Es la persona que habiendo estado casada o unida ha muerto su cónyuge o compañero(a) y no se ha vuelto a casar, ni está unida actualmente.
  • Soltero(a): Persona que nunca se ha unido legalmente con otra del sexo opuesto, ni vive o ha vivido en unión consensual estable.

Las cifras son las siguientes.

De los 9,244,763.00 habitantes (mayores de 15 años) de Cuba en el 2012, 2,859,876.00 se reconocida como casado(a), el 30.94% de la población total. Unidos consensualmente 2,616,858.00, para el 28.31%. Cifras casi similares entre los casados civilmente y los que sin estarlo conviven mari­talmente, en forma estable con otra persona del sexo opues­to, sin que medie trámite legal alguno.

Los divorciados alcanzan la cifra de 559,593, 6.05% de la población. Un 19.5% en relación con los casados en el 2012.

Las cifras de los solteros muy similares a las uniones, 2,517,232. Si sumamos las cifras de las uniones y los solteros, representan el 5,134,090 de la población mayor de 15 años , para un 55.54%. 

No se hace referencia en el Censo 2012 a los matrimonios celebrados por algún tipo de rito religioso, ya sean católicos (60% de la población cubana se reconoce como tal de acuerdo al PEW), o judíos o islámicos, religiones minoritarias en la Isla.

Notar que, en el Censo del 2012, el concepto conyugal se sostenía en la definición “persona que forma parte de una pareja con un individuo del sexo opuesto”. De aprobarse en referéndum la Constitución en el 2019 habrá que ver como se configura la demografía conyugal en Cuba, y como cambia el componente “individuo del mismo sexo” para el censo del 2022.

Personalmente creo no se producirán grandes cambios.

Los debates sobre el tema –en la Isla y fuera de ella- han sido todos de profundo cimiento “ideológico” ya sea desde la sexualidad, la libertad, la teología o la moral. Desde la institucionalidad estatal o incluso desde la moral religiosa (sobre todo de las iglesias cristianas, pues el otro componente religioso raigal de lo cubano, los cultos afrocubanos, no emiten muchos criterios sobre la opción conyugal de sus feligreses o practicantes).

Creo no se producirán cambios significativos en las condiciones de una población secularizada, más allá del escenario simbólico y de las ficciones narrativas sustentadas en credos e ideas. La realidad siempre supera a la ficción.

Los matrimonios homosexuales quizá superen en número a los matrimonios canónicos y/o sacramentales (cristianos), pero después del 2019, con la nueva Carta Magna, más de la mitad de la población seguirá siendo o bien “soltero/a” o vivirán la experiencia conyugal de forma consensuada al margen de las leyes civiles o canónicas, como expresión de su libertad individual y por supuesto como respuesta al amor.  

La edad de la penumbra

La Casa del Libro de Madrid acaba de hacerme llegar una copia del ensayo “La edad de la penumbra”, de cuyas páginas no puedes despegarte. 320 que se leen de un tirón. ¿Y si los supuestos salvadores fueron los destructores de toda una civilización? ¿Y si los santos más famosos fueron igual unos vándalos? ¿Y si los cristianos fundaron una teocracia aterradora que nos duró mil años?

Respuestas a muchas de estas interrogantes están en recogidas en ‘La edad de la penumbra’, el apasionante relato de Catherine Nixey sobre el fin del mundo clásico. Poco de lo que aborda este libro se conoce fuera de círculos académicos” cuenta la autora británica en la introducción de este ensayo tan original como interesante, que nos atrapa desde una escena inicial que creemos haber visto ayer en las noticias de la noche… aunque ocurrió hace más de 1.600 años.

Solo los martillos neumáticos y los explosivos distinguen a los terroristas del ISIS que en 2015 destruyeron los lamasus asirios de Nínive de la banda de matones cristianos que, a finales del siglo IV, descuartizó la hermosa Atenea de un templo de Palmira. Los bárbaros de ayer y de hoy veían en las estatuas de los dioses paganos una imagen del demonio o de Satanás. Su violencia estaba (está) alimentada por la idea totalitaria de que solo existe un dios: el suyo.

Como pregonaba Juan Crisóstomo acosar a los paganos era “salvarlos”.

Convertido Constantino (312), los otrora perseguidos (ni tanto ni tan intensamente, afirma Nixey), se tornaron en perseguidores implacables. “Se consideró fuera de la ley a quienes se negaron a convertirse, se les acosó a medida que la persecución se intensificaba y hasta fueron ejecutados por unas autoridades fanáticas”. Por las buenas, y sobre todo por las malas, los paganos pasaron de ser el 90% de la población del imperio romano a principios del siglo IV al 10% a finales. Templos centenarios, como el de Serapis en Alejandría, se redujeron a escombros en horas. En tres generaciones, el sistema religioso clásico fue herido de muerte.

Nixey comienza y termina su ensayo con el destierro de Damascio y otros seis filósofos griegos. En 532, dejaron Atenas rumbo a Persia. Eran los últimos representantes de la Academia, la institución milenaria creada por Platón. Tres años antes, la ley 1.11.10.2 les había hecho la vida imposible. “Los filósofos no podían ganar dinero, no podían trabajar, no podían practicar su religión y ahora no podían siquiera retener la propiedad que poseían”. Ya en el siglo XVIII, Gibbon señaló que esta ley dañó más a la filosofía griega que las invasiones bárbaras.

Párrafos como el siguiente le valió a la obra de Gibbon una censura que por ejemplo en Irlanda solo se levantó en 1970 (en Cuba creo jamás se ha publicado “La Historia de la decadencia y caída del Imperio romano” (puede que sea solo por la escasez crónica de papel).

¿Más cómo podemos perdonar la indiferente negligencia del mundo pagano y filosófico, pese a lo que le fue mostrado, no a su entendimiento, sino a sus sentidos? Durante la época de Cristo y sus apóstoles, y sus dos primeros discípulos, la doctrina que ellos profesaban era confirmada por innumerables prodigios: los cojos caminaban, los ciegos veían, los enfermos eran curados, los muertos resucitaban, los demonios eran exorcizados y las leyes de la Naturaleza eran frecuentemente suspendidas en beneficio de la Iglesia. Y, aun así, los sabios de Roma y de Grecia se desinteresaban de este increíble espectáculo y, prosiguiendo con sus ocupaciones normales de vida y estudio, parecían ignorar todas aquellas alteraciones de la moral y del gobierno material del mundo. Durante el principado de Tiberio, el mundo entero, o por lo menos una celebrada provincia del Imperio romano, estuvo envuelta en una oscuridad sobrenatural, y, sin embargo, este evento milagroso, que debiera haber despertado la curiosidad y la devoción de toda la humanidad, pasó sin pena ni gloria en una época de ciencia y de historia. Aconteció durante la vida de Séneca y de Plinio el Viejo que deberían de haber experimentado los efectos inmediatos, o haber recibido la información más privilegiada del prodigio. Cualesquiera de estos filósofos recogieron detalladamente los más diversos fenómenos de la naturaleza y del clima: terremotos, tormentas, cometas o eclipses, eventos que su curiosidad infatigable no dejó de recopilar. Aun así, ambos omitieron cualquier mención al mayor fenómeno que todo mortal de este mundo desde la Creación jamás haya podido observar. (Capítulo XV)

La edad de la penumbra’ revisa la imagen (u)tópica del inicio de la Edad Media: antes de preservar, la Iglesia destruyó”.

Ardieron bibliotecas enteras y se borraron millares de pergaminos clásicos para escribir biblias, miles de biblias…entonces considerada herética o peligrosa, desapareció el 99% de la literatura latina y el 90% de la griega, incluidas obras científicas como la innovadora teoría atómica de Demócrito.

Desde entonces hasta la progresiva secularización iniciada en el Renacimiento, la Reforma, las revoluciones francesas y americana y la revolución industrial “la Iglesia dominó el pensamiento europeo durante más de un milenio” y borró de la memoria colectiva toda la oposición inicial al cristianismo.

Se echa de menos del ensayo de Nixey esa misma historia en América Latina, o África, donde ardieron por igual hombres y códices. El texto solo se centra en Europa. Catherine Nixey la recupera en este libro necesario, denuncia de obispos matones y santos terroristas, reivindicación de filósofos perseguidos.

 

Future Baby

Hablando en familia sobre los últimos avances de la genética y la fertilidad asistida mi hija me recomendó viera el documental “Future Baby” de la cineasta Maria Arlamovsky. Al terminarlo quedé impactado. Imagino que como siempre el futuro tiene la última palabra.

¿Se están convirtiendo los bebés en una mercancía?

Esa es una de las inquietantes preguntas planteadas por FutureBaby, el informe de primera línea de Maria Arlamovsky sobre el estado de la medicina reproductiva.

La cineasta viajó por el mundo para hablar con personas directamente involucradas o afectadas por el nuevo mundo de la “fabricación de bebés”, entre ellos médicos, investigadores, pacientes y donantes de óvulos. Desde las observaciones microscópicas de la fertilización in vitro hasta la dinámica de la sala de parto enmarañada de un embarazo sustituto, la cineasta ha compilado una visión amplia e incisiva de las formas en que está cambiando un aspecto fundamental del ser humano. La pro-creación humana.

Tanto los proselitistas como los escépticos figuran en el bien realizado documental elegantemente filmado, cuyas múltiples perspectivas contribuyen a un estudio revelador e inquietante.  Más allá de la mecánica y la economía de los diversos procedimientos, Arlamovsky está excepcionalmente en sintonía con las emociones a menudo desgarradoras de cada situación, ya sea el anhelo angustiado de una mujer de 49 años de edad o la tristeza del alma de una veinteañera al desconocer la identidad del esperma que la trajo al mundo.

El padre del perdedor seguirá siendo siempre un misterio.

Siguiendo la ruta del turismo de fertilidad, el director habla con una pareja alemana en su última visita a una clínica española, un retrato desgarrador de ansiedad, esperanza y negación, y rastrea el progreso transfronterizo de la fertilidad asistida. Un negocio multimillonario, con proporciones éticas y sociales, culturales y religiosas.

Se escuchan a futuros padres estadounidenses y su deseo de un futuro. Una madre sustituta mexicana que lleva al hijo de estos estadounidenses, un producto del esperma del marido y el óvulo de una «modelo brasileña de 19 años», como la describe la esposa.

El aspecto de “compra de la medicina reproductiva” se manifiesta con claridad: las parejas obtienen préstamos para los procedimientos,similares a la financiación de las mejoras para el hogar.

En las llamadas telefónicas urgentes con los clientes, las clínicas ofrecen discursos de ventas en forma de consejos médicos; a pocos metros de donde una mujer mexicana de bajos ingresos acaba de dar a luz a su hijo, que una pareja estadounidense espera sonriente para llevar a casa ante la cámara de video de un médico que ofrece un respaldo promocional de los servicios de la clínica.

La división de clases está implícita en los diversos escenarios de la película, pero solo Carl Djerassi (quien falleció en 2015) aborda el asunto directamente en términos de acceso y cobertura de seguro, de universalización de la fertilidad asistida. Hablando en su oficina de Viena, el desarrollador de la píldora anticonceptiva también sugiere una forma radical para que las mujeres jóvenes se liberen de sus relojes biológicos.

Pero el radicalismo delfilme está en el ojo del espectador. Arlamovsky equilibra las declaraciones de los clínicos con las preguntas y las interrogantes del bioético Carmel Shalev  o la socióloga Barbara Katz-Rothman.

El primero ilumina la forma en que el tener un hijo se ha transformado de «deseo de tener derecho al derecho». Katz-Rothman suena una alarma sobre el aspecto de ingeniería genética de esta forma emergente de consumismo, y la normalización de las decisiones sobre las cuales las vidas son dignas de ser creadas. Las consideraciones cosméticas, médicas y la selección de género son cada vez más aceptadas, y defendidas por los médicos que manipulan el cigoto. Los comentarios de la socióloga tienen una claridad potente, especialmente cuando se centra en la ilusión de control, un subproducto de las tecnologías reproductivas.

Katz-Rothman nos recuerda la «gran posibilidad» involucrada en traer un niño al mundo. Desde una perspectiva diferente, también lo hace una pareja de Nueva York encantada, pero comprensiblemente cansada, cuya apuesta por la subrogación maternal dio como resultado trillizo. Por ello la película de Arlamovsky le da a uno de sus adorables bebés la última palabra del documental.

Producción: Nikolaus Geyrhalter Filmproduktion
Director-guionista: Maria Arlamovsky
Productores: Nikolaus Geyrhalter, Markus Glaser, Michael Kitzberger, Wolfgang Widerhofer
Director de fotografía: Sebastian Arlamovsky.
Editor: Natalie Schwager
Compositores: Vincent Pongracz, Alana Newman
Ventas: Autlook Filmsales

 

Conte tiré d’Athénée

D’Isacco a Venere.

Cuando presencie en una templada tarde florentina el “Sacrificio d’Isacco” de M.M. da Caravaggio en la “Galería de los Uffizi”  estuve tres días con pesadillas, la violencia del acto es sobrecogedora y se refleja en el rostro de terror de Isaac, mis malos sueños solo pudieron ser superados en la sala contigua observando la obra maestra de Sandro Botticelli “Nascita di Venere”. No es de extrañar que Roma se escandalizara con ambos genios.

La violencia y la resistencia de Isaac ante el intento de infanticidio ideado por Dios y ejecutado por su padre no encaja en la moral de docilidad y obediencia cristiana, Isaac era asesinado y se resistía violentamente, muy lejos de esa (re)construida imagen prefigurada de cordero sacrificial – ese Cristo- que observa impávido y hastiado la escena desde la derecha de la pintura a la espera de su propio homicidio ritual.

La espectacular desnudez de la Venus de Botticelli, su clítoris y vagina cubierta por un enrevesado cabello color fuego, Virgen Calipigia creada de los genitales cercenados de Urano y arrojada a la playa por el viento de los dioses, recibida perfumada de flores primaverales y flotando en una concha de nácar, perturbó la tranquilidad senil de la curia célibe y fobo-erótica. Dese hace mil años en occidente nadie se había atrevido por temor a los “hombres de negro” a representar artísticamente a una mujer desnuda, no al menos de ese tamaño y de esa espectacular belleza…

Eros y Keres.

Conocí de la existencia del filósofo polaco Leszek Kolakowski, L.K., gracias a un par de correos intercambiados con el difunto y siempre recordado Desiderio Navarro, cuya entereza y agilidad intelectual echo de menos por estos días de 2018. Navarro se tomó el trabajo de escanear los tres tomos del polaco sobre la historia del marxismo, “Las principales corrientes del marxismo” y enviármelas desde Berlín. (Esos tres “pdf” me acompañan mientras escribo). Ayer en el estadio dominical encuentro en mi asiento Número 45, Sección C, Fila 29, ¿abandonado? “La Clave Celeste” (Melusina [sic], España, 2006). Su autor L.K. el maestro polaco (re)crea algunas leyendas bíblicas para extraer parábolas postmodernas, eso sí, siempre desconcertantes o provocadoras. La causalidad existe, los dioses existen.

Recuerdan el mito de Abraham, el tipo que debe sacrificar a su hijo por una orden divina.

(A continuación, un dialogo entre Leszek Kolakowski, José Woldenberg y esta merced…).

Dice L.K. que en una aproximación “existencialista” ahora pondríamos preguntarnos: “¿Cómo puede Abraham estar seguro de que obedece a una orden divina y no a una tentación diabólica, un delirio o una locura?”. L.K. duda de la fuente de la orden misma. Puede provenir de Dios, pero puede no serlo, incluso quizá sea una especie de autoengaño, una sugestión, un dictado que nadie ha dictado. “¿De dónde sacar la certeza de que ha interpretado bien la orden?”. Y si entonces Abraham no puede tener la total seguridad ni del origen ni del sentido del mandato, la sola idea de que debe sacrificar a su hijo tiene que producirle miedo, escalofríos, dudas.

Escribe Kolakowski:

“Abraham aparece como la personificación del temor humano ante una situación que impone la necesidad de elegir entre grandes valores sin que haya razón objetiva alguna para hacerlo”.

Pero —dice el filósofo— que trascendiendo esa posible primera lectura o mejor dicho dejándola a un lado, él supondrá: “que Abraham no podía dudar de la proveniencia divina de la orden, puesto que disponía de unos cuantos métodos infalibles para comunicarse con su Jefe…”. Y no sólo eso. Sino que también dará por sentado, sin someterlo a ningún cuestionamiento, que el Creador le había hecho una promesa clara e irrecusable: “a saber, que convertiría su estirpe en una gran nación colmada de bendiciones…”. Sólo una condición puso el Todopoderoso: “una obediencia total y absoluta a la autoridad”.

Habla ahora L.K.:

“Abraham acusa el peso de la razón de Estado. El futuro de la nación y la grandeza del Estado dependen del cumplimiento riguroso de las órdenes divinas, ¡y de pronto va Dios y le reclama que sacrifique a su propio hijo! Abraham tenía el alma de un sargento y estaba acostumbrado a observar al pie de la letra las instrucciones que venían desde arriba. Sin embargo, no era insensible al sufrimiento de su familia. Al exigirle que inmolara a su hijo en ofrenda, Dios no vio ninguna razón para justificar esta orden. Los autócratas no suelen explicar sus motivos a sus subalternos…”.

El dilema que afronta Abraham es extremo, claro y contundente: ha recibido la orden de su “Superior” y éste no concede posibilidad alguna de desacato ni siquiera de deliberación. Cabe la eventualidad de desobedecer, pero entonces el pacto que se propone estallará por los cielos. Así, sumiso, obediente, resignado y confiado, Abraham se decide a cumplir con el dictado del Jefe Eterno.

Y todos —bueno, casi todos— conocemos el desenlace. Cuando Abraham iba a descargar el acero contra la yugular de su hijo, Dios detuvo su mano a través de un Ángel Alado, presuntamente satisfecho. “Sonrió con benevolencia y le dio a Abraham unas palmaditas en la espalda. Te has portado bien… Ahora sé que no dudarás en sacrificar a tu hijo, si yo te lo mando”. Así, la historieta termina en una especie de happy ending made in Hollywood-ICAIC, Dios probó a su súbdito, éste intentó cumplir, padre e hijo vivieron felices. Dado que el resultado fue bueno, todo parece que también lo fue. Incluso es posible festejar el “incidente” dado que no hubo daños mayores: “prueba superada”.

Pero, nos escribe Kolakowski, siempre existe otra versión para la misma historia. Isaac supo de lo que era capaz su padre. Por ganarse el aprecio de Dios estuvo dispuesto a matarlo. Por “sus esperanzas de construir un gran Estado en el futuro” actuó sin miramiento alguno incluso, contra su propio hijo. Cierto, no consumó el asesinato, pero ello no fue fruto de su decisión, sino de la intervención oportuna y en el límite del propio jefe-dios. Es probable imaginar que a partir de entonces “Isaac se resentía de una ligera dolencia… al ver a su padre, temblaba y tenía náuseas”.

Digo yo, tampoco es de extrañar el giro de los acontecimientos futuros, un día el propio Altísimo sacrificaría a su primogénito para “(re)construir a su hombre nuevo” ese que defectuoso descendiente directo de las pesadillas esquizoides de Abraham aún tiene grabado en el subconsciente –individual y colectivo- el hábito del degüello.

Pour qui j’eusse eu plus de dévotion.

Escribe José Woldenberg (…) cuando el desenlace es satisfactorio se olvida todo lo demás, lo que incluye lo que se estuvo dispuesto a hacer, lo que se hizo, el recorrido, las alianzas y las cesiones. Es el momento de pasar la página y celebrar. El éxito es el éxito y nada se le parece. No obstante, algunos como Isaac, quizá, no olvidarán lo que sus padres estuvieron dispuestos a hacer con tal de llegar a la Tierra Prometida.

Digo Pepe, tengo mis dudas razonables que el desenlace sea satisfactorio. “Lo que se estuvo dispuesto a hacer, lo que se hizo, el recorrido, las alianzas y las cesiones” están manchadas de mucha sangre humana real, no ficcional bíblicamente hablando. La tierra prometida no existe, eso lo sabe muy bien Isaac (hijo). Desde mi visita otoñal a la “Galería de los Uffizi” la historia del arte italiano   -pre y renacentista- me ha mostrado dos escenarios de vida, Eros y Keres, Venus y Abraham, desde entonces milito anárquicamente en la tribu de los fanáticos de la Venus Calipigia, mi credo es el Anasyrma y en mi equipo se trasfigura en lápiz, en papel y en rojo Cabernet Sauvignon el estilo de Jean de La Fontaine cuando escribió hace hoy exactamente 361 años:

Que par les soeurs un Temple fut fondé,
Dessous le nom de Vénus belle-fesse,
Je ne sais pas à quelle intention;
Μais c’eût été le temple de la Grèce
Pour qui j’eusse eu plus de dévotion.

Jean de La Fontaine, “Conte tiré d’Athénée”.

Tantra, hedonismo en la cultura India.

Para un occidental comprender el sentido hedonista de otras culturas siempre resulta un reto, más cuando ese hedonismo se practica como parte de la “parampara” con ramificaciones desde lo social a lo personal. Desde el templo sagrado al hogar. El Tantra es ese “parampara” y nos enseña todo lo contrario a las tradiciones judeo-cristianas, en vez de esconder la carne la dignifica a lo sagrado, en vez de enseñar que el fin para alcanzar la realización espiritual es el desapego a los estímulos que activan el deseo sexual instruyen cómo utilizar ese deseo como único sendero hacia la realización espiritual.

Ese es el recorrido al que nos invita adentrarnos Prem Saran en su libro “Tantra, Hedonism in Indian Culture” un libro sobrecogedor. Un recorrido por la historia del “tantrismo” desde la India del Norte al Sur. Desde la mano derecha a la izquierda, desde Bengala a Nepal.  

Todo “shadana sarmapa” conoce los misterios de la mano derecha y los misterios de la mano izquierda.

Según el tantrismo el ātmā (el alma de cada individuo) es coalescente con una shaktí y la liberación solo se produce mediante maithuna (coito) por el cual se reúnen lo femenino el ātma-shaktí con lo masculino. El objetivo del tantra es esa (re)integración del individuo con la pura conciencia primordial (Shivá). Para alcanzar ese objetivo es necesario recorrer, en sentido inverso todo el sendero de nuestra manifestación.

Y en la misma tradición Śakti, la energía, es ese vehículo mediante al cual la consciencia individual se une con la conciencia pura o divinidad mediante el sexo. Ese final del camino de regreso es conocido como el despertar un estado de “super-conciencia” que solo es posible lograrlo mediante la unión sexual. El despertar de los ríos silentes y sagrados.

El libro describe las intricadas relaciones antropológicas, culturales y religiosas entre las grandes escuelas védicas y tántricas, vedismo y tantrismo, dos de las polifonías religiosas del majestuoso continente Indo. La libido como coartada espiritual.

El despertar de las energías, la unión de los ríos, las aguas, los fluidos, el Ganges y la majestuosa realidad humana cuando nos amamos y poseemos entre el “ida nadi” el lado izquierdo, la luna. Poder de emociones puras facilitando las cualidades de gozo profundo, el amor puro y la compasión. Es el lado más femenino de los hombres y mujeres. El “pingala nadi” el lado derecho, el sol. Poder de la mente racional. Nos permite aprender y obtener la fuerza necesaria para superar los problemas mediante el esfuerzo. Es el lado más masculino de los hombres y mujeres.

Amor.

El libro de Saran es un recorrido por todas esas historias entre mitos y creencias, entre hombres y mujeres que se encuentran, trasmigran y renacen en la fusión intima de sus cuerpos y almas, sin más testigos que sus sexos en conjunción: “ida” y “pingala”… una sucesión de historias inconclusas. Esas extrañas relaciones entre el Vāmācāra (el logro de la mano izquierda) y el Dakshinachara (el logro de la mano derecha) que solo el Tantra nos desvela.

 

 

El auge de las noticias falsas.

 

Esto es una manzana. Algunas personas quizás intenten decirte que es un plátano. Puede que griten «plátano, plátano, plátano» una y otra vez. Puede que intenten escribir «plátano» en mayúsculas. Puede que incluso empieces a creer que esto es un plátano, pero no lo es: esto es una manzana. Los hechos son los hechos. No están teñidos por las emociones ni los sesgos. Son indiscutibles. No existen alternativas a un hecho. Los hechos explican cosas: qué son, cómo sucedieron. Los hechos no son interpretaciones. Una vez que los hechos se demuestran, se puede tener una opinión formada. Y aunque las opiniones importan, no modifican los hechos.

               https://www.cnncreativemarketing.com/project/cnn_factsfirst/

Plátanos Vs. Manzanas.

La ilustración más extrema del concepto de la pos-verdad y el aumento de las noticias falsas, tuvo su clímax cuando el presidente Trump, con las fotos de su toma de posesión y la de su predecesor delante de sus ojos, exclama que a la suya asistieron mas ciudadanos que a la de su predecesor. Aunque las fotos –reales- mostraban lo contrario.

En fin ¿a quién le importa? Noticias falsas y post verdad es el fin último en la “era de la perplejidad”.  

El autor estadounidense Ralph Keyes (2004) señala que la sociedad ha entrado en la era de la pos-verdad y las “fake news”. El engaño se ha convertido en una característica definitoria de la vida actual, y es tan ubicua que la gente está insensibilizada a sus efectos y conclusiones. La definición de una noticia falsa ha variado a lo largo del tiempo y sigue haciéndolo continuamente, Inicialmente, el término «noticia falsa» se refería a las parodias y la sátira de noticias, como en los programas norteamericanos The Daily Show, The Colbert Report y Weekend Update,o en el popular Saturday Night Live. Durante la campaña norteamericana de 2016, el concepto de noticia falsa se relacionó con las historias ficticias que se hacían pasar por artículos reales y noticias verdaderas. Estas historias se diseminaban por páginas web que tenían la apariencia de plataformas de noticias o blogs auténticos, como Infowars, The Rightest y National Report.

Una recopilación hecha en 2017 documentó 122 páginas web que publican noticias falsas de forma rutinaria, de ahí el salto a las redes sociales y los medios es solo cuestión de tiempo y la credibilidad de los usuarios y lectores. A los autores se les paga (a veces miles de dólares) para escribir o grabar información falsa. Utilizan las interacciones en las redes sociales y algoritmos   – bots – para diseminar contenidos a sectores concretos. Las historias inventadas se difunden viralmente mediante “bots sociales” un software automatizado que replica mensajes haciéndose pasar por una persona.

Los bulos online tienen por finalidad obtener beneficios y fomentar la inestabilidad política, la propaganda religiosa o ideológica, incluso la simple venta de papel sanitario. Los contenidos de este tipo que circulan por las redes sociales engañan a los ciudadanos, crean una cultura de la desconfianza y la confusión, y cada vez hay más indicios de desigualdad entre los que confían en los medios y los que no lo hacen. En una encuesta realizada por la Universidad de Chicago en Cuba, se ilustra las diferencias de percepciones entre los cubanos que tienen o no acceso a la internet en temas claves como la economía, el futuro y la percepción de riesgo social (drogas, crimen, distribución de la riqueza).

Ahora cualquiera puede crear una página de noticias, por ello el uso cualificado de internet depende de toda una serie de capacidades para participar en la comunicación interactiva, la difusión y la recopilación de información, así como de la interpretación de esa información.

La falta de progresos significativos en el desarrollo de una amplia alfabetización digital significa que la gente que carece de la cualificación apropiada está siendo progresivamente marginada y excluida del debate real y se ve sumergida en un ambiente silencioso de manipulación o propaganda que se sustenta en falsedades. Discriminados por su incapacidad para reconocer el valor o la utilidad de los servicios digitales reales o la utilidad de las herramientas digitales, porque no entienden cómo esos servicios pueden ser utilizados de manera social, individual, económicamente o creativamente productiva.

Donde más se observa el fenómeno es en los que los eruditos de las comunicaciones sociales y la digital nombran “cajas de resonancia” o “cajas replicadoras” en los que la gente escoge sus fuentes de noticias e información basándose en su afinidad política, ideológica, religiosa o en un ámbito más amplio la cultura que comparte con otros usuarios. Las “cajas de resonancia” han sido aceleradas por las redes sociales ya que facilitan la exposición de la gente a la información compartida por individuos de mentalidad similar en sus redes personales. El 62 por ciento de los estadounidenses adultos se informa a través de las redes sociales. Los usuarios de las redes sociales suelen encontrar noticias involuntariamente mientras ojean sus canales. La capacidad de los medios sociales de aislar a la gente de la exposición a puntos de vista distintos exacerba la polarización política, ideológica, xenófoba o religiosa, el razonamiento o el pensamiento crítico, la revisión por pares y la validación de fuentes y orígenes.

Los medios de la pos verdad.

El engaño se ha convertido en una característica definitoria de la vida actual, los datos objetivos están subordinados a los llamamientos emocionales y las creencias personales en la formación de la opinión pública. El público tiene dificultades para distinguir las noticias relevantes sobre cuestiones importantes del clamor superfluo que impregna por estos medios.

Los ciudadanos deben ser capaces de manejar la información de forma creativa. Necesitan tener la capacidad de seleccionar la información, ignorar la que sea irrelevante e interpretar patrones de información; y, estas no son destrezas técnicas. Esta característica, propia de la falta de cualificación, es especialmente importante en relación con la producción y el consumo de contenidos mediáticos en los que las noticias falsas o «fakes» son un problema creciente.

El trabajo de los periodistas de investigación se ha convertido, en cierto modo, en más profundo e informado que en el pasado, debido a los amplios recursos disponibles para investigar historias, incluyendo un mayor acceso a archivos del gobierno y al análisis del “big data”. Sin embargo, las historias bien documentadas se ven ensombrecidas por el constante zumbido de pequeñas informaciones triviales repetitivas y explotadas con fines sensacionalistas que predominan en los medios antiguos y en los nuevos. Reflexionando sobre la cobertura informativa de las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos, Glasser afirma: «El escándalo en los medios de 2016 no tiene tanto que ver con lo que los reporteros no contaron al público, sino que tiene que ver con aquello de lo que informaron y con el hecho de que no pareció importar»

Las historias sobre noticias falsas apelan a las creencias preexistentes de la gente sobre los líderes políticos, los partidos, las organizaciones y los medios de noticias convencionales. Aunque algunas historias de noticias falsas son rotundas invenciones, otras contienen elementos de verdad que hacen que parezcan creíbles para el público instalado en “cajas de resonancia”. Las teorías de la conspiración, los fraudes y las mentiras se difunden eficazmente a través de Facebook, Snapchat y otras redes sociales, y llegan a millones. Por ejemplo, una historia inventada que apareció en el The Denver Guardian, ( una página de internet falsa que pretendía emular al periódico real The Denver Post), informó de que un agente del FBI relacionado con una investigación sobre los emails de la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton, había asesinado a su mujer y luego se había suicidado disparándose. Unos artículos falsos afirmaban que el Papa Francisco había respaldado a Donald Trump y que Hillary Clinton había vendido armas al ISIS, millones lo leyeron y lo asumieron como verdad.

De hecho, las historias de noticias falsas se difunden más ampliamente en Facebook que en las noticias basadas en hechos de los medios convencionales.

El público se ve engañado y confundido por las noticias falsas, que mezclan hechos elementales de la política y el gobierno con la ficción. Un informe del año 2016 del Pew Research Center halló que el 64 por ciento del público estadounidense encontraba que las noticias inventadas generaban mucha confusión sobre los hechos esenciales de los sucesos actuales, y otro 24 por ciento creía que las noticias falsas generaban alguna confusión. Por último, las reclamaciones legales ante las noticias falsas y la distribución de contenidos falsos son mucho más difíciles de plantear, ya que resulta caro y consume mucho tiempo demandar a editores por difundir informaciones falsas.

 

El erotismo

Francesco Alberoni incursiona en el misterioso territorio del erotismo, hasta ahora un ámbito reservado al psicoanálisis y la sexología, y descubre que, en realidad, ha sido un terreno explorado por los más grandes escritores y filósofos, en el que encontraron una gran variedad de experiencias como la seducción y el sueño o la conquista y el abandono.

Parecía imposible hallar un hilo conductor, un orden en este bullir de emociones y sensaciones, pero Alberoni avanza seguro en este laberinto de lo erótico por el que nos guía y nos conduce al progresivo crecimiento de la atracción erótica, pasando por el enamoramiento, los celos, la conquista, el abandono y otras manifestaciones de la amistad o el amor erótico. Nos hace reconocer aquello que suponíamos inconfesable; permite comprendernos y comprender a los demás; nos proporciona un nuevo lenguaje para un aspecto esencial de nuestra vida.

El Erotismo es uno de los libros más importantes y exitosos de Francesco Alberoni y el que -junto a La amistad y Enamoramiento y amor- completa la trilogía de sus exploraciones sobre las relaciones humanas. Un libro que profundiza en las diferentes modalidades de relación amorosa y que sienta las bases para su más reciente Sexo y amor.

Francesco Alberoni (Borgonovo Val Tidone, Piacenza, Italia, 31 de diciembre de 1929) es un sociólogo, periodista y catedrático de Sociología. Fue miembro del Consejo de Administración y consejero decano, ejerciendo el cargo de presidente de la RAI, la televisión nacional italiana, en el período 2002-2005. Alberoni estudió en el Instituto Científico y luego se trasladó a Pavia para estudiar Medicina. Fue allí donde entabló amistad con fray Agostino Gemelli (fundador de la Universidad Católica) quien lo animó a dirigir sus estudios hacia el campo del comportamiento social.  Su carrera académica comprende los siguientes cargos: Profesor colaborador de Psicología en la Universidad Católica de Milán en 1960. Titular de Sociología en 1961 y luego catedrático de Sociología en la Universidad Católica de Milán en 1964.  Miembro de la Comisión Binacional de la Fundación Olivetti-Ford Foundation Social Science Research Council. Rector de la Universidad de Trento (Italia) de 1968 a 1970. Catedrático en la Universidad de Losanna y en la Universidad de Catania, para luego regresar en 1978 a la Universidad Estatal de Milán. Fundador de la Universidad Libre de Lengua y Comunicación de Milán (IULM), de la que fue rector de 1998 a 2001. Miembro del Consejo de Administración de Cinecittà, holding del polo cinematográfico de Roma (2002-2005). Presidente del Centro Experimental de Cinematografía desde 2002.

La foto del mes

No hay nada superior en el mundo que la quieta bondad de un niño, ni dioses, ni infinitos, ni absolutos.  La transparencia de su invisible   desinterés lo supera todo. La tristeza del universo  desaparece con la señal agónica de su piel, una mirada a penas esbozada tras el candor de su gesto. Imagino que el fotógrafo tenga sueños de bondad por el máximo de los regalos, sus ojos de amor y su felicidad en dar lo que no se tiene. Cuando dos es mucho… en un mundo rodeado de avaros e imbéciles. El gesto de un niño, el regalo de un dulce, el rostro de una mujer y una canción bastan para reconciliarte con el genero humano.

 

Señora de ojos tristes de las tierras bajas.

 

Con tu boca de mercurio en los tiempos misionarios,
y tus ojos como humo y tus oraciones como rimas,
y tu cruz de plata, y tu voz como campanadas,
Oh, ¿cuál de ellos piensa que podría encerrarte?
Con tus bolsillos bien protegidos por fin,
y tus visiones tranviarias que colocas sobre la hierba,
y tu carne como seda, y tu rostro como cristal,
¿cuál de ellos piensa que podría llevarte consigo?
Señora de ojos tristes de las tierras bajas,
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
con mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debiera dejarlos junto a tu puerta,
o, señora de los ojos tristes, debiera esperar?

Con tus sábanas como metal y tu cinturón como encaje,
y tu mazo de cartas sin la jota ni el as,
y tus vestidos de sótano y tu cara sin expresión,
¿cuál de ellos piensa que podría vencerte?
Con tu silueta cuando la luz solar se apaga
dentro de tus ojos donde la luz de luna nada,
y tus canciones de cajas de cerillas y tus himnos gitanos,
¿cuál de ellos intentaría impresionarte?
Señora de ojos tristes de las tierras bajas,
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
con mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debiera dejarlos junto a tu puerta,
o, señora de ojos tristes, debiera esperar?

Los reyes de Tiro con sus listas de condenados
están en fila esperando sus besos de geranio,
y tú no sabías que ocurriría así,
pero, ¿cuál de ellos quiere realmente besarte?
Con tus amores de niñez en tu alfombra de medianoche,
y tus maneras españolas y las drogas de tu madre,
y tu boca de vaquero y tus enchufes de toque de queda,
¿cuál de ellos piensa que podría oponérsete?
Señora de ojos tristes de las tierras bajas,
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
con mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debiera dejarlos junto a tu puerta,
o, señora de ojos tristes, debiera esperar?

Oh, los granjeros y los hombres de negocios decidieron
enseñarte los ángeles muertos que solían esconder.
Pero, ¿por qué te escogieron a ti para simpatizar con su bando?
Oh, ¿cómo pudieron confundirte?
Querían que te responsabilizaras de lo de la granja,
pero con el mar a tus pies y la falsa alarma,
y con el chico de un matón envuelto entre tus brazos,
¿cómo pudieron convencerte?
Señora de ojos tristes de las tierras bajas,
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
con mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debiera dejarlos junto a tu puerta,
o, señora de ojos tristes, debiera esperar?

Con tus recuerdos de planchas metálicas de Cannery Row,
y tu marido de revista que un día tuvo que irse,
y tu gentileza, que ahora no puedes evitar mostrar,
¿cuál de ellos crees que te emplearía?
Ahora estás junto a tu ladrón, estás en su libertad condicional
con tu medallón sagrado que la yema de tus dedos doblan,
y tu cara de santa y tu alma de fantasma,
oh, ¿cuál de ellos crees que podría destruirte?
Señora de ojos tristes de las tierras bajas,
donde el profeta de ojos tristes dice que ningún hombre llega,
con mis ojos de almacén, mis tambores árabes,
¿debiera dejarlos junto a tu puerta,
o, señora de ojos tristes, debiera esperar?

Bob Dylan